Todos los videos de Sagua La Grande se han archivado en UNDOSOVISION de youtube:
http://www.youtube.com/user/undosovision/videos
1- Diferentes calles de Sagua la Grande.
2-Diferentes barrios de Sagua la Grande.
3-Diferentes vistas generales de Sagua la Grande.
4-Personajes de Sagua la Grande.
5- Exploraciones en Sagua La Grande.
6-Noticias de Sagua la Grande.
7-Artistas de Sagua la Grande.
8- Guateques de Sagua la Grande.
9-Videos familiares de Sagua la Grande
10-Videos de la Sagua la Grande de ayer (República).
11-Isabela de Sagua.
12-Uvero.
13-Mogotes de Jumagua
14-Inundaciones de Sagua la Grande.
15-Fiestas del Sagüero Ausente en Miami.
Mostrando entradas con la etiqueta Isabela de Sagua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Isabela de Sagua. Mostrar todas las entradas
miércoles, 3 de septiembre de 2014
sábado, 5 de noviembre de 2011
EL PAIS DE SABANEQUE
Introducción a la provincia (o país) indígena de SABANEQUE
ÇAVANE Y ÇAVANEQUE
Al parecer muchos decían "Sabana o Sabaneque" ya que la nueva administración española en Remedios controlaba ambas Jurisdicciones pero en los antiguos papeles, cartas y relatos de los cronistas puede notarse la diferenciación que se hace de "Sabana y Sabaneque" como es el caso de Diego Velazquez que nunca confunde a los dos Territorios.
ANTIGUA JURISDICCION DE SAGUA LA GRANDE
Con la llegada de los colonizadores españoles en 1492 se mantuvo en cierta medida la división territorial que habían hechos los indios cubanos de sus cacigazgos y sobre ellos se construyen las primeras Villas.En esa época América no se dividía en países sino en cacicazgos, por lo que la región de Sagua era un país.
En el caso del Territorio “Sabaneque” sus límites coincidían con la nueva Jurisdicción “Sagua La Grande”, es decir que sus terrenos abarcaban desde el río Sagua La Chica por el Este, hasta el río Sierra Morena por el Oeste, quedando de esta forna el río Sagua La Grande en el mismo centro de la Jurisdicción. Esta franja jurisdiccional estaba situada entre las latitudes 22º30’ y 22º53’ aproximadamente, tomando como referencia el río Sagua La Grande, es decir que su ancho sería aproximadamente desde los terrenos de San Diego del Valle hasta los cayos del norte, y su interior estaba dividido en 7 Partidos Judiciales que eran: Jumagua (luego Sagua), Amaro, Yabú, Quemado de Güines, Alvarez, Rancho Veloz y Ceja de Pablo, y esto se transforma posteriormente en: Sagua (cabecera jurisdiccional), Encrucijada, Santo Domingo, Cifuentes, Quemado de Güines, Rancho Veloz y Corralillo con el nombre de Región substituyendo al de Jurisdicción, para finalmente fisionarse en Municipios independientes dentro de la nueva provincia llamada Villa Clara.
Siendo esta una idea general muy sintetizada de la evolución territorial ya que durante los dos siglos pasados ha habido muchísimos cambios de “límites” o “fronteras municipales” que en ocasiones han pasado de un partido a otro o de una Jurisdicción a otra (como es el caso de Calabazar de Sagua y Cifuentes que pasaron a ser parte de Santa Clara en dos ocasiones).
De esta forma vemos como el nombre “Sagua La Grande” no es solamente el de una ciudad, sino que también con él se bautiza a una Jurisdicción y a un río que extiende su nombre hasta las montañas del Escambray (ha de agregarse que la palabra también la vemos dando nombre a la bahía ubicada al Este de la desembocadura del río y más tarde a una Región y Municipio).
La palabra “Sagua” es derivada del término aborigen “Cagua” que significa “mucha agua” y que los conquistadores españoles interpretaron como Sagua debido a que los Taínos pronunciaban la “C” con sonido muy parecido a la “S”, (se trata de la “Ç” que fonéticamente se aproxima mucho a la “ese”). En otros sitios de América (ejemplo Puerto Rico y Venezuela) existen sitios llamados “Cagua” porque substituyeron la “Ç” por la “C”, pero en el caso de la región Sabaneque se le agregó una “S” y así surgieron “Las Dos Saguas”, Sagua La Grande y Sagua La Chica (diferenciando su apellido el tamaño de un río con el otro).
Dice la tradición local que “Caguax” era el gran cacique sagüero que reinaba en todo el territorio “Sabaneque” a la llegada de los españoles y que su tribu radicaba en el área de Macún, (creca del río entre Sagua e Isabela) y no estaría tan mejor elegido el sitio para un cacique si se tiene en cuenta la estrategia de este punto con salida al mar a través del río y con salida a las cuevas del Mogote usando el prehistórico camino que los españoles llamaban “carretero de Jumagua” ya que inicialmente los grandes barcos se adentraban tierra adentro desde Isabela de Sagua hasta este sitio donde se cargaban o descargaban las mercancías con destino al Hato de Jumagua usando de este camino. Se dice que los piratas de los siglos XVI y XVII también se aprovecharon de esta ventaja geográfica, así como los madereros del siglo XVIII.
El Territorio de “Sabaneque” (Cavaneque) tenía por vecino hacia el Este al Territorio de “Sabana” (Cavana) el cual se extendía desde el río Sagua La Chica (Oeste) hasta el río Caonao (Este) y cuya cabecera lo era el área de San Juan de los Remedios. Y hacia el lado occidental de “Sabaneque” estaba el Territorio de “Yucayo” que abarcaba desde el río Sierra Morena por el Este, hasta el límite de La Habana por el Oeste, siendo su centro o cabecera el área de la ciudad de Matanzas.
Al no existir un Rey para toda Cuba, cada una de estas "provincias" se comportaban más bien como países, por lo que bien pudiéramos decir que Sagua fue País en una ocasión.
ÇAVANE Y ÇAVANEQUE
Al parecer muchos decían "Sabana o Sabaneque" ya que la nueva administración española en Remedios controlaba ambas Jurisdicciones pero en los antiguos papeles, cartas y relatos de los cronistas puede notarse la diferenciación que se hace de "Sabana y Sabaneque" como es el caso de Diego Velazquez que nunca confunde a los dos Territorios.
ANTIGUA JURISDICCION DE SAGUA LA GRANDE
Con la llegada de los colonizadores españoles en 1492 se mantuvo en cierta medida la división territorial que habían hechos los indios cubanos de sus cacigazgos y sobre ellos se construyen las primeras Villas.En esa época América no se dividía en países sino en cacicazgos, por lo que la región de Sagua era un país.
En el caso del Territorio “Sabaneque” sus límites coincidían con la nueva Jurisdicción “Sagua La Grande”, es decir que sus terrenos abarcaban desde el río Sagua La Chica por el Este, hasta el río Sierra Morena por el Oeste, quedando de esta forna el río Sagua La Grande en el mismo centro de la Jurisdicción. Esta franja jurisdiccional estaba situada entre las latitudes 22º30’ y 22º53’ aproximadamente, tomando como referencia el río Sagua La Grande, es decir que su ancho sería aproximadamente desde los terrenos de San Diego del Valle hasta los cayos del norte, y su interior estaba dividido en 7 Partidos Judiciales que eran: Jumagua (luego Sagua), Amaro, Yabú, Quemado de Güines, Alvarez, Rancho Veloz y Ceja de Pablo, y esto se transforma posteriormente en: Sagua (cabecera jurisdiccional), Encrucijada, Santo Domingo, Cifuentes, Quemado de Güines, Rancho Veloz y Corralillo con el nombre de Región substituyendo al de Jurisdicción, para finalmente fisionarse en Municipios independientes dentro de la nueva provincia llamada Villa Clara.
Siendo esta una idea general muy sintetizada de la evolución territorial ya que durante los dos siglos pasados ha habido muchísimos cambios de “límites” o “fronteras municipales” que en ocasiones han pasado de un partido a otro o de una Jurisdicción a otra (como es el caso de Calabazar de Sagua y Cifuentes que pasaron a ser parte de Santa Clara en dos ocasiones).
De esta forma vemos como el nombre “Sagua La Grande” no es solamente el de una ciudad, sino que también con él se bautiza a una Jurisdicción y a un río que extiende su nombre hasta las montañas del Escambray (ha de agregarse que la palabra también la vemos dando nombre a la bahía ubicada al Este de la desembocadura del río y más tarde a una Región y Municipio).
La palabra “Sagua” es derivada del término aborigen “Cagua” que significa “mucha agua” y que los conquistadores españoles interpretaron como Sagua debido a que los Taínos pronunciaban la “C” con sonido muy parecido a la “S”, (se trata de la “Ç” que fonéticamente se aproxima mucho a la “ese”). En otros sitios de América (ejemplo Puerto Rico y Venezuela) existen sitios llamados “Cagua” porque substituyeron la “Ç” por la “C”, pero en el caso de la región Sabaneque se le agregó una “S” y así surgieron “Las Dos Saguas”, Sagua La Grande y Sagua La Chica (diferenciando su apellido el tamaño de un río con el otro).
Dice la tradición local que “Caguax” era el gran cacique sagüero que reinaba en todo el territorio “Sabaneque” a la llegada de los españoles y que su tribu radicaba en el área de Macún, (creca del río entre Sagua e Isabela) y no estaría tan mejor elegido el sitio para un cacique si se tiene en cuenta la estrategia de este punto con salida al mar a través del río y con salida a las cuevas del Mogote usando el prehistórico camino que los españoles llamaban “carretero de Jumagua” ya que inicialmente los grandes barcos se adentraban tierra adentro desde Isabela de Sagua hasta este sitio donde se cargaban o descargaban las mercancías con destino al Hato de Jumagua usando de este camino. Se dice que los piratas de los siglos XVI y XVII también se aprovecharon de esta ventaja geográfica, así como los madereros del siglo XVIII.
El Territorio de “Sabaneque” (Cavaneque) tenía por vecino hacia el Este al Territorio de “Sabana” (Cavana) el cual se extendía desde el río Sagua La Chica (Oeste) hasta el río Caonao (Este) y cuya cabecera lo era el área de San Juan de los Remedios. Y hacia el lado occidental de “Sabaneque” estaba el Territorio de “Yucayo” que abarcaba desde el río Sierra Morena por el Este, hasta el límite de La Habana por el Oeste, siendo su centro o cabecera el área de la ciudad de Matanzas.
Al no existir un Rey para toda Cuba, cada una de estas "provincias" se comportaban más bien como países, por lo que bien pudiéramos decir que Sagua fue País en una ocasión.
Etiquetas:
Cuba Colonial,
indios,
Isabela de Sagua,
Jurisdicciones,
Sabana,
Sabaneque
sábado, 1 de octubre de 2011
LEYENDAS DE SAGUA LA GRANDE / EL JINETE SIN CABEZAS
EL JINETE SIN CABEZA
En la llanura de Jumagua,.al oeste de la Villa del Undoso, se levanta el Jardín de los Gemelos, unos hermosos mogotes muy parecidos entre sí que en sus verticales laderas del lado norte poseen un solitario camino que serpentea separándolos de la enigmática laguna que entre helechos, ninfeas y enredaderas, exhibe el típico panorarama de un cuento de hadas. En las mañanas de Jumagua una densa neblina abraza al cerrado bosque limitando la visión a unos pocos metros por delante de nuestra nariz .El silencio de sus aves es absoluto.¿Aún nadie ha despertado en las verdes ciénagas o acaso alguna extraña energía los sosega?.
Desde épocas lejanas algunos campesinos que se adentraban en este sendero del pantano regresaban horrorizados a sus hogares contándole a sus alarmados familiares que entre la confusa niebla se paseaba un jinete sin cabeza.Uno de los testigos de este insólito acontecimiento que ha vivido hasta nuestros tiempos, Don Juan Morales vivía a principios de siglo en Chinchila (muy cerca de las lomas) y nos contó lo siguiente: “Aquello fue como en 1937;yo había ido con mi carretón y dos amigos para derribar una palma y sacarle sus tablas y llegamos al borde del pantano como a las seis y media de la mañana, aún no había amanecido y nos sentatamos un rato a tomar café y converzar un poco en la espera de que aclarara un poco pero sin que nos cogiera el sol de media mañana.A eso de las siete ya penetraba alguna luz entre los árboles pero la neblina era muy cerrada, entramos un poco el carretón por el camino hasta que ya era muy estrecho y no nos permitía continuar por lo que amarramos la bestia a una mata de tamarindo y continuamos a pié.De pronto sentimos los cascos de un caballo que venía avanzando hacia nosotros y decidimos echarnos a un lado para que este pasara sin golpearnos. Se iba acercando poco a poco y de vez en cuando sentíamos sus resoplidos;no víamos nada por la neblina pero cuando ya estaba a unos cuantos pasos de nosotros,pasó por delante de nuestros ojos un enorme caballo negro con manchas blancas y sobre él un hombre muy bien vestido y grandes botas con muchas hebillas pero lo espantoso de todo aquello era que aquel tipo solo tenía un corto cuello y NO TENIA CABEZA…”
“ Nosotros estábamos tiesos de miedo y no sabíamos que hacer, pero el jinete sin notar nuestra presencia, continuó su camino con su pecho empinado y sus manos en las riendas.Aquello es lo más extraño que yo he visto en mi vida. Nos asustamos tanto que decidimos irnos a casa y buscar otro palmar donde cortar nuestras tablas.”
Hasta aquí la historia del señor Juan,pero el suceso lo repiten en Sagua y Jumagua otros protagonistas que han coincidido con el fantasma en el estrecho trillo de las ciénagas.
“ En cierta oportunidad un campesino se encontraba metido en las frías aguas del pantano buscando algún ganado extraviado y su pequeño hijo de 8 años lo esperaba en la orilla comiendo algunas ciruelas silvestres. Entretenido el padre en acorralar a sus vacas,sintió de pronto los agudos gritos de su hijo y sin pérdida de tiempo comenzó su dificil lucha por avanzar sobre el fangoso fondo que atrapaba sus piernas hasta las mismas rodillas. Mientras lo hacía le gritaba a su hijo que le explicara lo que sucedía,pero el chico solo hacía gritar y gritar ahogado en llanto y no respondía a las súplicas del padre…”
“Al llegar al borde de la ciénaga por fín el pobre hombre pudo ver a su asustado hijo que gemía apretujado contra el tronco de un árbol y al registrar su cuerpo comprobó que este no estaba herido,pero aún así continuaba chillando sin emitir una sola palabra.Tardó el padre un largo tiempo en consolarlo hasta que por fín,con cierto hipo que produce el terror,le explicó que había pasado por allí UN HOMBRE A CABALLO.Desconsolado por una respuesta tan poco aclaratoria el padre le impugnó agitándole por los hombros:¿Y porqué te vás a asustar por un simple guajiro a caballo?-a lo que este contestó: -! Porque no tenía cabeza !…
El jinete sin cabeza de las ciénagas del Mogote ha mantenido alejados del sitio a muchos intrusos por largos años,de ahí que este sea uno de los pocos bosques del norte de Las Villas que siempre ha mantenido el mismo panorama a los ojos de muchas generaciones.A primera vista nos parece estar viviendo una escena de la Era Secundaria que solo necesitaría de grandes reptiles para convertirlo en un Parque Cretácico.Se conserva el mismo largo y tortuoso sendero de la leyenda,las ciruelas silvestres del chico, la neblina del siniestro pantano,sus helechos,lianas y nínfeas,sus infinitos palmares y quien sabe si aún realiza su eterno recorrido la aterradora aparición del caballero decapitado que a tantos ingénuos visitantes expulsó de la faz de sus dominios.
¿Te atreverías tu solo a recorrer el camino del pantano?
Localización: Camino entre la Ladera Norte de la cordillera de mogotes y las Ciénagas. Atrévete…
En la llanura de Jumagua,.al oeste de la Villa del Undoso, se levanta el Jardín de los Gemelos, unos hermosos mogotes muy parecidos entre sí que en sus verticales laderas del lado norte poseen un solitario camino que serpentea separándolos de la enigmática laguna que entre helechos, ninfeas y enredaderas, exhibe el típico panorarama de un cuento de hadas. En las mañanas de Jumagua una densa neblina abraza al cerrado bosque limitando la visión a unos pocos metros por delante de nuestra nariz .El silencio de sus aves es absoluto.¿Aún nadie ha despertado en las verdes ciénagas o acaso alguna extraña energía los sosega?.
Desde épocas lejanas algunos campesinos que se adentraban en este sendero del pantano regresaban horrorizados a sus hogares contándole a sus alarmados familiares que entre la confusa niebla se paseaba un jinete sin cabeza.Uno de los testigos de este insólito acontecimiento que ha vivido hasta nuestros tiempos, Don Juan Morales vivía a principios de siglo en Chinchila (muy cerca de las lomas) y nos contó lo siguiente: “Aquello fue como en 1937;yo había ido con mi carretón y dos amigos para derribar una palma y sacarle sus tablas y llegamos al borde del pantano como a las seis y media de la mañana, aún no había amanecido y nos sentatamos un rato a tomar café y converzar un poco en la espera de que aclarara un poco pero sin que nos cogiera el sol de media mañana.A eso de las siete ya penetraba alguna luz entre los árboles pero la neblina era muy cerrada, entramos un poco el carretón por el camino hasta que ya era muy estrecho y no nos permitía continuar por lo que amarramos la bestia a una mata de tamarindo y continuamos a pié.De pronto sentimos los cascos de un caballo que venía avanzando hacia nosotros y decidimos echarnos a un lado para que este pasara sin golpearnos. Se iba acercando poco a poco y de vez en cuando sentíamos sus resoplidos;no víamos nada por la neblina pero cuando ya estaba a unos cuantos pasos de nosotros,pasó por delante de nuestros ojos un enorme caballo negro con manchas blancas y sobre él un hombre muy bien vestido y grandes botas con muchas hebillas pero lo espantoso de todo aquello era que aquel tipo solo tenía un corto cuello y NO TENIA CABEZA…”
“ Nosotros estábamos tiesos de miedo y no sabíamos que hacer, pero el jinete sin notar nuestra presencia, continuó su camino con su pecho empinado y sus manos en las riendas.Aquello es lo más extraño que yo he visto en mi vida. Nos asustamos tanto que decidimos irnos a casa y buscar otro palmar donde cortar nuestras tablas.”
Hasta aquí la historia del señor Juan,pero el suceso lo repiten en Sagua y Jumagua otros protagonistas que han coincidido con el fantasma en el estrecho trillo de las ciénagas.
“ En cierta oportunidad un campesino se encontraba metido en las frías aguas del pantano buscando algún ganado extraviado y su pequeño hijo de 8 años lo esperaba en la orilla comiendo algunas ciruelas silvestres. Entretenido el padre en acorralar a sus vacas,sintió de pronto los agudos gritos de su hijo y sin pérdida de tiempo comenzó su dificil lucha por avanzar sobre el fangoso fondo que atrapaba sus piernas hasta las mismas rodillas. Mientras lo hacía le gritaba a su hijo que le explicara lo que sucedía,pero el chico solo hacía gritar y gritar ahogado en llanto y no respondía a las súplicas del padre…”
“Al llegar al borde de la ciénaga por fín el pobre hombre pudo ver a su asustado hijo que gemía apretujado contra el tronco de un árbol y al registrar su cuerpo comprobó que este no estaba herido,pero aún así continuaba chillando sin emitir una sola palabra.Tardó el padre un largo tiempo en consolarlo hasta que por fín,con cierto hipo que produce el terror,le explicó que había pasado por allí UN HOMBRE A CABALLO.Desconsolado por una respuesta tan poco aclaratoria el padre le impugnó agitándole por los hombros:¿Y porqué te vás a asustar por un simple guajiro a caballo?-a lo que este contestó: -! Porque no tenía cabeza !…
El jinete sin cabeza de las ciénagas del Mogote ha mantenido alejados del sitio a muchos intrusos por largos años,de ahí que este sea uno de los pocos bosques del norte de Las Villas que siempre ha mantenido el mismo panorama a los ojos de muchas generaciones.A primera vista nos parece estar viviendo una escena de la Era Secundaria que solo necesitaría de grandes reptiles para convertirlo en un Parque Cretácico.Se conserva el mismo largo y tortuoso sendero de la leyenda,las ciruelas silvestres del chico, la neblina del siniestro pantano,sus helechos,lianas y nínfeas,sus infinitos palmares y quien sabe si aún realiza su eterno recorrido la aterradora aparición del caballero decapitado que a tantos ingénuos visitantes expulsó de la faz de sus dominios.
¿Te atreverías tu solo a recorrer el camino del pantano?
Localización: Camino entre la Ladera Norte de la cordillera de mogotes y las Ciénagas. Atrévete…
Etiquetas:
ciénagas,
decapitado,
Isabela de Sagua,
jinete,
Leyendas,
Mogotes,
Sabaneque,
sin cabeza,
Villa del Undoso
martes, 26 de abril de 2011
Falsa Alarma en Isabela de Sagua (historias)
FALSA ALARMA
El ataque norteamericano a Isabela de Sagua
Un hecho algo gracioso y bordeando lo ridículo ocurrió en 1898 cuando el ejército de voluntarios de Isabela de Sagua se movilizó para “combatir al enemigo”que los estaba cañoneando a la altura de Cayo Cristo.
Los cañoneros españoles el “Lealtad” y “Mayarí” respondieron con disparos al aire y comenzaron los preparativos para la gran guerra contra los norteamericanos, y el valiente pueblo dijo presente a las filas.
Más tarde en el tiempo confesaron su ridículo pues no se habían enterado que se trataba de unas maniobras de simulacro que la escuadra Yankee realizaba en nuestros cayos.
Algunos cronistas posteriores han tergiversado la historia (inocentemente) narrando un ataque con proyectiles a casas de Isabela, pero este fue el pretexto usado por algunos de los militares españoles responsables ante la verguenza de tener que confesar su ridículo error.
Muchos años después, cuando ya todo era lejano pasado, los retirados jefes de puerto , marina y tropas confesaron, con jocosidad, la historia real del supuesto ataque norteamericano al pintoresco puerto de Sagua.
El ataque norteamericano a Isabela de Sagua
Un hecho algo gracioso y bordeando lo ridículo ocurrió en 1898 cuando el ejército de voluntarios de Isabela de Sagua se movilizó para “combatir al enemigo”que los estaba cañoneando a la altura de Cayo Cristo.
Los cañoneros españoles el “Lealtad” y “Mayarí” respondieron con disparos al aire y comenzaron los preparativos para la gran guerra contra los norteamericanos, y el valiente pueblo dijo presente a las filas.
Más tarde en el tiempo confesaron su ridículo pues no se habían enterado que se trataba de unas maniobras de simulacro que la escuadra Yankee realizaba en nuestros cayos.
Algunos cronistas posteriores han tergiversado la historia (inocentemente) narrando un ataque con proyectiles a casas de Isabela, pero este fue el pretexto usado por algunos de los militares españoles responsables ante la verguenza de tener que confesar su ridículo error.
Muchos años después, cuando ya todo era lejano pasado, los retirados jefes de puerto , marina y tropas confesaron, con jocosidad, la historia real del supuesto ataque norteamericano al pintoresco puerto de Sagua.
Etiquetas:
Anécdotas,
barcos,
combates navales,
historias,
Isabela de Sagua,
Lealtad,
Leyendas,
Mayarí,
narraciones,
Sagua
domingo, 24 de abril de 2011
El secuestro de Hemenway en Sagua
Jamiguel, le decían cariñosamente los sagueros del siglo 19 a este bondadoso gringo que tanto amaba y ayudaba a los pobres de Sagua La Grande, pero a pesar de su bondad, en una ocasión estuvo secuestrado por otros sagüeros los cuales pidieron dinero a cambio de su libertad. Augustus Hemenway fue uno de los comerciantes más influyentes de Boston.
Nació en Salem en 1805, y como muchos muchachos de ese período lo obligaron a ir a trabajar cuando era muy joven y con su espíritu de comerciante comenzó sus negocios propios en ciudades de la costa en Maine los cuales ramificó hacia fuera, y antes de 1836 ya estaba en el negocio bajo la firma de A. Hemenway y Co. Poseyó ocho grandes naves que construyó para su propio negocio, que manejó desde Valparaíso, donde tenía sus almacenes.
Los nombres de estos barcos eran: "City of Valparaiso," "City of Santiago," "Independence," "Magellan," "San Carlos," "Prospero," "Sunbeam," y "Quintero." Negociaba además con cualquier producto americano que él consideraba vendible en la costa oeste de América del Sur. Además de su negocio de Valparaíso, Hemenway poseyó un township entero en Maine con su propio aserradero en Machias.
Fue en este aserradero donde Don Augustus cortó los tablones que sirvieron para levantar su finca en Sagua La Grande, Cuba donde poseía una plantación y un trapiche o ingenio azucarero cerca del río en el sitio actual de San Jorge, uno de sus retiros más amados de América.
Una tarde del invierno, mientras marchaba de Sagua al ingenio de St. George, unos insurrectos lo capturaron y lo escondieron para pedir dinero a cambio; el encargado de la Finca que lo acompañaba estaba aterrorizado pero Don Agustín en cambio,con su sangre fría , pasó toda la noche fumando y conversando con los secuestradores hasta que con la salida del sol, su encargado del ingenio el Sr. Bartlett, fue al banco de Sagua de donde extrajo los fondos necesarios para pagar la libertad de su patrón.
Este capítulo de su vida en Sagua termina felizmente, pero Hemenway nunca más hizo el camino de Sagua a San Jorge a Caballo sino que optó por hacerlo en el tren recién inaugurado.
Muere a finales de los 1860s. Se dice que en los alrededores de su casa junto al río Sagua se encuentra enterrada la momia de su antecesor azucarero Don Jorge Battle (Ver: “La Momia de Sagua” en próximos capítulos).
Nació en Salem en 1805, y como muchos muchachos de ese período lo obligaron a ir a trabajar cuando era muy joven y con su espíritu de comerciante comenzó sus negocios propios en ciudades de la costa en Maine los cuales ramificó hacia fuera, y antes de 1836 ya estaba en el negocio bajo la firma de A. Hemenway y Co. Poseyó ocho grandes naves que construyó para su propio negocio, que manejó desde Valparaíso, donde tenía sus almacenes.
Los nombres de estos barcos eran: "City of Valparaiso," "City of Santiago," "Independence," "Magellan," "San Carlos," "Prospero," "Sunbeam," y "Quintero." Negociaba además con cualquier producto americano que él consideraba vendible en la costa oeste de América del Sur. Además de su negocio de Valparaíso, Hemenway poseyó un township entero en Maine con su propio aserradero en Machias.
Fue en este aserradero donde Don Augustus cortó los tablones que sirvieron para levantar su finca en Sagua La Grande, Cuba donde poseía una plantación y un trapiche o ingenio azucarero cerca del río en el sitio actual de San Jorge, uno de sus retiros más amados de América.
Una tarde del invierno, mientras marchaba de Sagua al ingenio de St. George, unos insurrectos lo capturaron y lo escondieron para pedir dinero a cambio; el encargado de la Finca que lo acompañaba estaba aterrorizado pero Don Agustín en cambio,con su sangre fría , pasó toda la noche fumando y conversando con los secuestradores hasta que con la salida del sol, su encargado del ingenio el Sr. Bartlett, fue al banco de Sagua de donde extrajo los fondos necesarios para pagar la libertad de su patrón.
Este capítulo de su vida en Sagua termina felizmente, pero Hemenway nunca más hizo el camino de Sagua a San Jorge a Caballo sino que optó por hacerlo en el tren recién inaugurado.
Muere a finales de los 1860s. Se dice que en los alrededores de su casa junto al río Sagua se encuentra enterrada la momia de su antecesor azucarero Don Jorge Battle (Ver: “La Momia de Sagua” en próximos capítulos).
viernes, 22 de abril de 2011
El Nikolis
BARCO MERCANTE GRIEGO "NIKOLIS M"
¿Quién no recuerda al barco griego "Nikolis" que tanto tiempo estuvo varado en La Isabela desde los años sesentas del siglo XX?.
A la playita Alfert íbamos en los años sesentas y allí veíamos a aquella eterna mole de acero muerto como si fuera ya parte de aquel ambiente.
Este enorme barco mercante se averió en nuestra costa después de larga travesía marina y sus tripulantes tuvieron que regresar a Grecia por aire.
Luego de algunos años de estudios se decidió alejarlo de los muelles y abandonarlo en un punto en los alrededores de los cayos de la Enfermería donde aun permanece desvaneciéndose en su cementerio oceánico como mostramos en esta foto satélite (2007) que recientemente hemos logrado después de rastrear por muchas noches las extensas aguas entre Isabela y la playa Uvero. Sus coordenadas son la siguientes: Longitud: 76º 56' 57.17" y Latitud: 22º 55".
Un buen día, antes de los inicios de la internet (1986), se me ocurrió dedicar una série de visitas a la Biblioteca Pública de Nueva York donde encomtré por fin algo de su historia griega, pero luego en las largas búsquedas cibernéticas fue que pude establecer definitivamente que se trataba de un Liberty de pura cepa. He aquí el rompecabezas que he podido armar hasta el momento por diferentes vías sobre este fantasma griego que no ha querido separarse de Sagua.
HISTORIA DEL NIKOLIS M
El “Nikolis M”, tuvo muchos nombres anteriores, pero originalmente fue un barco “Liberty”.
Los barcos “Liberty” fueron cargueros de diseño británico pero adaptados y construidos en los EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial de forma barata y rápida con el fín de sustituir a los que iba perdiendo el gobierno británico por el torpedeo de los U-Boot alemanes.
La Comisión Marítima de los Estados Unidos los encargaba a empresas privadas a un costo de 2 millones de dólares para así aprovisionar a los aliados ingleses.
Dieciocho astilleros americanos construyeron 2.751 Liberty entre 1941 y 1945 a una velocidad promedio de 230 días por unidades al principio, pero más tarde la emergencia los llevó a fabricarlos en solo 42 dias; el record lo batió el “Robert E. Peary” el cual fue botado a los 14 días y medio de habérsele puesto la quilla.
La producción era en cadena esperando que al menos perduraran por unos 5 años pero muchos sobrepasaron este tiempo de vida estimado, como fue el caso del “Nikolis M” que vivió hasta 1967 cuando se rindió definitivamente en el muelle Alfert de Isabela de Sagua.
Cuando el Nikolis era un “Liberty” en 1944 se llamaba: “Russell Sage”, luego lo compra la “Marine Transport Lines de Nueva York y lo llama: “WSA”.
Luego en 1947 la “Caribbean Land & Shpg.Corp, Cristobal (T.Gotaas & Co, NY) con bandera panameña lo bautiza con el nombre de “Glen I”; en 1950 la “Compañía de Nav.” (D'Amico Soc.di Nav, Rome con bandera panameña) le nombra: “La Cordillera”.
En 1954 Flamengo Cia.de Nav. Transoceanica. En 1955 “María Dolores” (del mismo dueño). En 1958 D'Amico Soc.di Nav, Rome le mantiene el nombre; y finalmente en el año de 1965 lo adquiere “Miltiades Navegaceon” (Mattheos Mavridoglou, Piraeus) que con bandera griega lo nombra: “Nikolis M” y navega por dos años hasta que en 1967 queda varado en Isabela de Sagua, donde es desmanteledo con el tiempo y sacado a alta mar en los años noventas del siglo pasado (XX).
Otros datos: Lo construyó el astillero "J. A. Jones Construction Company" en Panama City, Florida. La máquina fue fabricada por "Filer & Stowell Co" de Milwaukee, Wisconsin.
Su quilla se puso el 25 de Noviembre de 1943. Fue botado al mar el 5 de Enero de 1944. Su nombre fue el de un banquero y político de renombre en Nueva York. ES UNA VERDADERA PIEZA DE VALOR POR SER UN "LIBERTY" PERDIDO DE LOS ARCHIVOS NAVALES DESDE 1967.
¿Quién no recuerda al barco griego "Nikolis" que tanto tiempo estuvo varado en La Isabela desde los años sesentas del siglo XX?.
A la playita Alfert íbamos en los años sesentas y allí veíamos a aquella eterna mole de acero muerto como si fuera ya parte de aquel ambiente.
Este enorme barco mercante se averió en nuestra costa después de larga travesía marina y sus tripulantes tuvieron que regresar a Grecia por aire.
Luego de algunos años de estudios se decidió alejarlo de los muelles y abandonarlo en un punto en los alrededores de los cayos de la Enfermería donde aun permanece desvaneciéndose en su cementerio oceánico como mostramos en esta foto satélite (2007) que recientemente hemos logrado después de rastrear por muchas noches las extensas aguas entre Isabela y la playa Uvero. Sus coordenadas son la siguientes: Longitud: 76º 56' 57.17" y Latitud: 22º 55".
Un buen día, antes de los inicios de la internet (1986), se me ocurrió dedicar una série de visitas a la Biblioteca Pública de Nueva York donde encomtré por fin algo de su historia griega, pero luego en las largas búsquedas cibernéticas fue que pude establecer definitivamente que se trataba de un Liberty de pura cepa. He aquí el rompecabezas que he podido armar hasta el momento por diferentes vías sobre este fantasma griego que no ha querido separarse de Sagua.
HISTORIA DEL NIKOLIS M
El “Nikolis M”, tuvo muchos nombres anteriores, pero originalmente fue un barco “Liberty”.
Los barcos “Liberty” fueron cargueros de diseño británico pero adaptados y construidos en los EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial de forma barata y rápida con el fín de sustituir a los que iba perdiendo el gobierno británico por el torpedeo de los U-Boot alemanes.
La Comisión Marítima de los Estados Unidos los encargaba a empresas privadas a un costo de 2 millones de dólares para así aprovisionar a los aliados ingleses.
Dieciocho astilleros americanos construyeron 2.751 Liberty entre 1941 y 1945 a una velocidad promedio de 230 días por unidades al principio, pero más tarde la emergencia los llevó a fabricarlos en solo 42 dias; el record lo batió el “Robert E. Peary” el cual fue botado a los 14 días y medio de habérsele puesto la quilla.
La producción era en cadena esperando que al menos perduraran por unos 5 años pero muchos sobrepasaron este tiempo de vida estimado, como fue el caso del “Nikolis M” que vivió hasta 1967 cuando se rindió definitivamente en el muelle Alfert de Isabela de Sagua.
Cuando el Nikolis era un “Liberty” en 1944 se llamaba: “Russell Sage”, luego lo compra la “Marine Transport Lines de Nueva York y lo llama: “WSA”.
Luego en 1947 la “Caribbean Land & Shpg.Corp, Cristobal (T.Gotaas & Co, NY) con bandera panameña lo bautiza con el nombre de “Glen I”; en 1950 la “Compañía de Nav.” (D'Amico Soc.di Nav, Rome con bandera panameña) le nombra: “La Cordillera”.
En 1954 Flamengo Cia.de Nav. Transoceanica. En 1955 “María Dolores” (del mismo dueño). En 1958 D'Amico Soc.di Nav, Rome le mantiene el nombre; y finalmente en el año de 1965 lo adquiere “Miltiades Navegaceon” (Mattheos Mavridoglou, Piraeus) que con bandera griega lo nombra: “Nikolis M” y navega por dos años hasta que en 1967 queda varado en Isabela de Sagua, donde es desmanteledo con el tiempo y sacado a alta mar en los años noventas del siglo pasado (XX).
Otros datos: Lo construyó el astillero "J. A. Jones Construction Company" en Panama City, Florida. La máquina fue fabricada por "Filer & Stowell Co" de Milwaukee, Wisconsin.
Su quilla se puso el 25 de Noviembre de 1943. Fue botado al mar el 5 de Enero de 1944. Su nombre fue el de un banquero y político de renombre en Nueva York. ES UNA VERDADERA PIEZA DE VALOR POR SER UN "LIBERTY" PERDIDO DE LOS ARCHIVOS NAVALES DESDE 1967.
Investigación de Pedro Suárez Tintín
ARCHIVO SABANEQUE
lunes, 21 de marzo de 2011
El Fantasma del Hotel
Leyendas Sagüeras
Existe un viejo edificio abandonado de tres pisos en la calle Carmen Ribalta, entre E.J. Varona y Luis Mesa frente al Parque “El Escolar” de Sagua (Parque de las Madres, Parque Infantil (antiguo Hotel “La Unión”) donde un extraño fenómeno ocurre desde principios del siglo XX.. En algunas noches aquí se escuchan gritos y quejidos horripilantes que someten al más valiente de los hombres.
El Hotel en sí es algo raro y su figura exterior provoca la impresión de que este tiene vida propia.
En los primeros años del siglo ya este era un Hotel en decadencia donde solo acudían personas de muy baja condición social.Cuenta la tradición oral que “Panterita” allí vivía con su amante pero una noche enterado de la traición de la misma,entró enfurecido a la habitación y sin mucha explicación la apuñaló muchas veces con salvaje desesperación provocando gritos de horror que la dejaron exánime en el piso. Los vecinos ante tanto escándalo llamaron a la policía que al llegar encontraron a la occisa pero Panterita había escapado.
Desde aquel siniestro acontecimiento los vecinos y transeúntes que pasan por la edificación en el silencio de la noche perciben los alaridos de la muerte por lo que,nadie que aquí se muda,resiste por mucho tiempo.Varias familias que no tenían conocimientos de este homicidio coincidieron en marcharse a los pocos días de establecerse.
Investigaciones personales con vecinos del área coinciden en que “todos los niños siempre han sentido un extraño temor a este repulsivo hospedaje”.
Al parecer el extraño eco del espanto aquí se repetirá por los siglos de los siglos…
Existe un viejo edificio abandonado de tres pisos en la calle Carmen Ribalta, entre E.J. Varona y Luis Mesa frente al Parque “El Escolar” de Sagua (Parque de las Madres, Parque Infantil (antiguo Hotel “La Unión”) donde un extraño fenómeno ocurre desde principios del siglo XX.. En algunas noches aquí se escuchan gritos y quejidos horripilantes que someten al más valiente de los hombres.
El Hotel en sí es algo raro y su figura exterior provoca la impresión de que este tiene vida propia.
En los primeros años del siglo ya este era un Hotel en decadencia donde solo acudían personas de muy baja condición social.Cuenta la tradición oral que “Panterita” allí vivía con su amante pero una noche enterado de la traición de la misma,entró enfurecido a la habitación y sin mucha explicación la apuñaló muchas veces con salvaje desesperación provocando gritos de horror que la dejaron exánime en el piso. Los vecinos ante tanto escándalo llamaron a la policía que al llegar encontraron a la occisa pero Panterita había escapado.
Desde aquel siniestro acontecimiento los vecinos y transeúntes que pasan por la edificación en el silencio de la noche perciben los alaridos de la muerte por lo que,nadie que aquí se muda,resiste por mucho tiempo.Varias familias que no tenían conocimientos de este homicidio coincidieron en marcharse a los pocos días de establecerse.
Investigaciones personales con vecinos del área coinciden en que “todos los niños siempre han sentido un extraño temor a este repulsivo hospedaje”.
Al parecer el extraño eco del espanto aquí se repetirá por los siglos de los siglos…
miércoles, 9 de marzo de 2011
La Balsa de Noé
¿Sabía usted que en una época ya muy lejana, una famila sagüera escapó de una horrible inundación hacia Los Mogotes de Jumagua sobre una balsa de troncos?
Cuando se habla de inundaciones los sagüeros solo mencionan las dos grandes históricas que han quedado grabadas en la pared de la farmacia de Esparza frente al Casino Español en las calles Céspedes y Padre Varela ocurridas en 1894 y 1906 respectivamente en cuya crecida las aguas del río se unieron a la Laguna de los Hoyuelos al otro lado de la línea férrea actual. Pero ya por esas épocas muy pocos ancianos recordaban el horroroso diluvio de 1837 cuando las constantes aguas de Mayo mezclaron de forma inusual el Río,Laguna de los Hoyuelos y Mogotes de Jumagua.
Nunca antes la naciente población sagüera había comtemplado semejante cataclismo, aunque quizás, en la prehistoria este sí fuese un espectáculo común para nuestros indios. En esta ocasión no existió un techo donde refugiarse, ni una pared donde marcar los niveles de las aguas.
Por esos tiempos ya Sagua tenía 148 casas (entre ellas 41 de mampostería) que rodeaban a la hermosa iglesia de gruesos tablones de madera y reluciente tejado erigida en lo que hoy es el anfiteatro. En círculos concéntricos se abarrotaban:25 carpinterías, 7 zapaterías, 2 herrerías, 2 tejares, 6 panaderías, 2 billares, 10 tiendas de ropa, 5 carnicerías, 3 fondas-bodegones, 1 botica, 1 sastrería, 1 talabartería, además del cuartel español, 1 cementerio (en el sitio que hoy ocupa el banco Canadá), una valla de gallos (que luego se trasladó a Padre Varela y Salvador Herrera, propiedad del ilustre trovador de los campos de Cuba Don Francisco Poveda) y un correo entre otros establecimientos menores.
Desde principios Mayo, los aguaceros alarmaron a la población que no vió un solo momento de tregua. En pocos días el río se salió de su cauce y avanzando por las calles de Colón, Intendente Ramírez (hoy Solís) y el área del actual parque, se fucionó con la laguna que a su vez ya se unía a las ciénagas que se forman en Jumagua. El núcleo urbano se convertía entonces en un pequeño islote en medio de la gigantesca sabana ocupada por la laguna y la pobre gente atemorizada trasladaba sus pertenencias a los tejados de las viviendas y negocios.
No se dejó para la historia una estadística de las muertes y pérdidas materiales pero sí el curioso acontecimiento que protagonizó Don Pedro de Aguila el cual, preocupado por tan apocaliptico diluvio,construyó una gran balsa de troncos donde logró escapar a las lomas del Mogotes con toda su familia, pertenencias y su perro.
La hazaña de este pintoresco sagüero debe ser recordada en alguna placa de nuestra querida ciudad, así como los muertos de tan terrible catástrofe publicada en periódicos de fín de siglo pero luego silenciada en la oscuridad del siglo XX.
Muchos monumentos nos quedan por erigir, uno de ellos para este balsero terrestre.
Cuando se habla de inundaciones los sagüeros solo mencionan las dos grandes históricas que han quedado grabadas en la pared de la farmacia de Esparza frente al Casino Español en las calles Céspedes y Padre Varela ocurridas en 1894 y 1906 respectivamente en cuya crecida las aguas del río se unieron a la Laguna de los Hoyuelos al otro lado de la línea férrea actual. Pero ya por esas épocas muy pocos ancianos recordaban el horroroso diluvio de 1837 cuando las constantes aguas de Mayo mezclaron de forma inusual el Río,Laguna de los Hoyuelos y Mogotes de Jumagua.
Nunca antes la naciente población sagüera había comtemplado semejante cataclismo, aunque quizás, en la prehistoria este sí fuese un espectáculo común para nuestros indios. En esta ocasión no existió un techo donde refugiarse, ni una pared donde marcar los niveles de las aguas.
Por esos tiempos ya Sagua tenía 148 casas (entre ellas 41 de mampostería) que rodeaban a la hermosa iglesia de gruesos tablones de madera y reluciente tejado erigida en lo que hoy es el anfiteatro. En círculos concéntricos se abarrotaban:25 carpinterías, 7 zapaterías, 2 herrerías, 2 tejares, 6 panaderías, 2 billares, 10 tiendas de ropa, 5 carnicerías, 3 fondas-bodegones, 1 botica, 1 sastrería, 1 talabartería, además del cuartel español, 1 cementerio (en el sitio que hoy ocupa el banco Canadá), una valla de gallos (que luego se trasladó a Padre Varela y Salvador Herrera, propiedad del ilustre trovador de los campos de Cuba Don Francisco Poveda) y un correo entre otros establecimientos menores.
Desde principios Mayo, los aguaceros alarmaron a la población que no vió un solo momento de tregua. En pocos días el río se salió de su cauce y avanzando por las calles de Colón, Intendente Ramírez (hoy Solís) y el área del actual parque, se fucionó con la laguna que a su vez ya se unía a las ciénagas que se forman en Jumagua. El núcleo urbano se convertía entonces en un pequeño islote en medio de la gigantesca sabana ocupada por la laguna y la pobre gente atemorizada trasladaba sus pertenencias a los tejados de las viviendas y negocios.
No se dejó para la historia una estadística de las muertes y pérdidas materiales pero sí el curioso acontecimiento que protagonizó Don Pedro de Aguila el cual, preocupado por tan apocaliptico diluvio,construyó una gran balsa de troncos donde logró escapar a las lomas del Mogotes con toda su familia, pertenencias y su perro.
La hazaña de este pintoresco sagüero debe ser recordada en alguna placa de nuestra querida ciudad, así como los muertos de tan terrible catástrofe publicada en periódicos de fín de siglo pero luego silenciada en la oscuridad del siglo XX.
Muchos monumentos nos quedan por erigir, uno de ellos para este balsero terrestre.
Etiquetas:
Barca,
Blasa,
Crecidas del Río,
desbordamientos,
Inundaciones,
Isabela de Sagua,
Mogotes,
Noé,
Pedro Aguila,
Villa del Undoso
miércoles, 2 de marzo de 2011
Los Chinos Esclavos
Historias de Ultratumba
En una casa de la calle Independencia en Isabela de Sagua, muchos vecinos de diferentes épocas ven aparecer en algunas oscuras noches de luna nueva, la repetida y sangrienta escena, que de forma fantasmal, muestra a unos endiablados chinos con una cabeza sangrienta en sus manos.La terrible manifestación ha asustado a muchos dueños del lugar los cuales han decidido mudarse al igual que a vecinos ya que en algunas épocas este lugar ha sido un abandonado solar.Algunos testigos, ajenos en sus historias, coinciden en que los asiáticos se ven enfurecidos con la punta exterior de sus cejas muy elevadas hacia la frente y el rostro completamente enrojecido.Misterios del universo que en muchas ocasiones sorprende a la ciencia pues de forma insólita, ninguno de estos videntes ha sabido de antemano que allí se fusilaron durante la época colonial a 8 chinos que se dice asesinaron a su mayoral que los trataba cruelmente.
Cuenta la historia que a mediados del siglo XIX estos chinos esclavos trabajaban bajo brutales condiciones en este sitio que era el batey de la casa Larrondo y que un buen día, no soportando más los maltratos de su severo amo, todos decidieron combinarse para ajusticiarlo y con los instrumentos con que elaboraban, lo destrozaron a guatacasos y picotazos dejándolo tirado en el lugar hasta que la guardia tomó cartas en el asunto y el Jefe de la Plaza de apellido Ponce de León declaró culpable a 8 de los chinos los cuales fueron fusilados y enterrados instantaneamente en el mismo paraje del asesinato.
Muchos años después se descubrieron los esqueletos de los desafortunados cuando se realizaba una excavación para construir un pozo.
Al parecer los salvajes acontecimientos de sangre liberan una intensa y desconocida energía que impregna los átomos del lugar con una aterradora película que hemos de ver repetidamente en el transcurso de los siglos, dicen algunos. Pero los estudiosos del más allá afirman que las pobres almas sin rumbo de los principales actores del pecado, quedan atrapadas sin descanso a veces por largos siglos, hasta que algún sortilegio, exorcismo o noble gesto libertador rompe el círculo vicioso a que son sometidas las almas en pena.
El ciclo de los chinos esclavos de la Isabela aún no se ha roto y el espanto ha de seguir, quien sabe, por cuanto tiempo más…
del libro Mitos y Leyendas de Sagua de Pedro Suárez Tintín
Etiquetas:
anecdotas,
chinos sagueros,
espectros,
fantasmas,
folklore,
Isabela de Sagua,
Leyendas,
Mitos,
tradición oral,
tradiciones,
ultratumba
viernes, 25 de febrero de 2011
El Niño y la Virgen
LEYENDA DE SAGUA LA GRANDE
Eran las 2 de la madrugada del 4 de Septiembre de 1888 y el pintoresco Puerto de Isabela de Sagua comenzó a sentir las fuertes ráfagas del anunciado ciclón al cual muchos no habían hecho caso a pesar de que las autoridades lo había advertido hasta la saciedad; un tren llevó a Sagua un grupo de familias y por las fuertes ráfagas se volcó cerca del alambique, un segundo tren no regresó debido a oposición de los isabelinos que se negaban a abandonar su querido hogar y las trágicas consecuencias no se hicieron esperar.
A las 9 de la mañana del día siguiente ya quedaban muy pocos edifificios en pie y habían ocurrido muchas desgracias humanas, las madres aparecían por todas partes en macabra escena con su hijos abrazados, los cuerpos flotaban por todas partes.
Unas 500 personas que se refugiaron en la Iglesia de Madera vieron con horror como las grandes puertas cedieron al poderoso meteoro a pesar del gran esfuerzo de los bomberos por mantetenerlas selladas.Los bellos edificios desaparecieron, la estación ferroviaria llevada a ruina, el tren de Isabela volcado como un juguete, hundidos el Casino Español y de Artesanos, y por todas las calles el siniestro silbido del monstruo arrastraba zines, tablones, ladrillos y materiales que se estrellaban con contra las pocas estructutas que quedaban en pie.
El río se salió de su cauce y la Isabela comenzó a desaparecer cuando sus aguas se unieron con las del mar. Aquello nunca antes lo habían visto los pobladores de la Boca de Sagua. Tristemente decenas de las más conocidas familias isabelinas desaparecieron totalmente para siempre, pero en una de ellas sucedió lo curioso y legendario que es el motivo principal de esta narración.
Se cuenta que entre tanto cadáver flotando por todas partes la Comandancia de la Marina encontró a un niño de 8 años flotando vivo sobre una tabla de salvación el cual, al ser rescatado les contó como una mujer bellísima que flotaba sobre el mar con largo velo blanco, lo guío en sus propios brazos hacia la Aduana de Isabela de Sagua.
“Esta mujer era La Virgen del Carmen, la patrona de los isabelinos”
El niño llamado Juan Acosta fue adoptado y criado por el Comandante Don Manuel de Dueñas y durante la primera mitad del siglo XX se le conoció como “Juan el Muerto” debido a su milagrosa salvación. A Don Juan se le conoció en Isabela como un verdadero lobo de mar conocedor profundo e inteligente de sus grandes secretos y se le admiró y respetó por haberse convertido en una especie de exégesis o versión de los náufragos de la Caridad del Cobre o del mito mejicano de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe en territorio sagüero.
¿En qué se diferencia nuestro Juan el Muerto y su vida ejemplar de otros videntes o testigos de la Inmaculada?.La Iglesia tomó muy buenas notas de este fascinante suceso pero después de la muerte de Don Juan a mediados de nuestro siglo XX, el férreo materialismo que ha invadido a nuestra sociedad, no ha permitido que la nueva generación se entere de acontecimiento tan trascendental para sagüeros e isabelinos.
Nunca olviden las leyendas pues la providencia las coloca dentro de cada capítulo de nuestra historia de forma casi imperceptible para que las próximas generaciones las liberen de la didascálica botella por muchas razones esotéricas que no podemos comprender…
Eran las 2 de la madrugada del 4 de Septiembre de 1888 y el pintoresco Puerto de Isabela de Sagua comenzó a sentir las fuertes ráfagas del anunciado ciclón al cual muchos no habían hecho caso a pesar de que las autoridades lo había advertido hasta la saciedad; un tren llevó a Sagua un grupo de familias y por las fuertes ráfagas se volcó cerca del alambique, un segundo tren no regresó debido a oposición de los isabelinos que se negaban a abandonar su querido hogar y las trágicas consecuencias no se hicieron esperar.
A las 9 de la mañana del día siguiente ya quedaban muy pocos edifificios en pie y habían ocurrido muchas desgracias humanas, las madres aparecían por todas partes en macabra escena con su hijos abrazados, los cuerpos flotaban por todas partes.
Unas 500 personas que se refugiaron en la Iglesia de Madera vieron con horror como las grandes puertas cedieron al poderoso meteoro a pesar del gran esfuerzo de los bomberos por mantetenerlas selladas.Los bellos edificios desaparecieron, la estación ferroviaria llevada a ruina, el tren de Isabela volcado como un juguete, hundidos el Casino Español y de Artesanos, y por todas las calles el siniestro silbido del monstruo arrastraba zines, tablones, ladrillos y materiales que se estrellaban con contra las pocas estructutas que quedaban en pie.
El río se salió de su cauce y la Isabela comenzó a desaparecer cuando sus aguas se unieron con las del mar. Aquello nunca antes lo habían visto los pobladores de la Boca de Sagua. Tristemente decenas de las más conocidas familias isabelinas desaparecieron totalmente para siempre, pero en una de ellas sucedió lo curioso y legendario que es el motivo principal de esta narración.
Se cuenta que entre tanto cadáver flotando por todas partes la Comandancia de la Marina encontró a un niño de 8 años flotando vivo sobre una tabla de salvación el cual, al ser rescatado les contó como una mujer bellísima que flotaba sobre el mar con largo velo blanco, lo guío en sus propios brazos hacia la Aduana de Isabela de Sagua.
“Esta mujer era La Virgen del Carmen, la patrona de los isabelinos”
El niño llamado Juan Acosta fue adoptado y criado por el Comandante Don Manuel de Dueñas y durante la primera mitad del siglo XX se le conoció como “Juan el Muerto” debido a su milagrosa salvación. A Don Juan se le conoció en Isabela como un verdadero lobo de mar conocedor profundo e inteligente de sus grandes secretos y se le admiró y respetó por haberse convertido en una especie de exégesis o versión de los náufragos de la Caridad del Cobre o del mito mejicano de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe en territorio sagüero.
¿En qué se diferencia nuestro Juan el Muerto y su vida ejemplar de otros videntes o testigos de la Inmaculada?.La Iglesia tomó muy buenas notas de este fascinante suceso pero después de la muerte de Don Juan a mediados de nuestro siglo XX, el férreo materialismo que ha invadido a nuestra sociedad, no ha permitido que la nueva generación se entere de acontecimiento tan trascendental para sagüeros e isabelinos.
Nunca olviden las leyendas pues la providencia las coloca dentro de cada capítulo de nuestra historia de forma casi imperceptible para que las próximas generaciones las liberen de la didascálica botella por muchas razones esotéricas que no podemos comprender…
Para ampliar sobre cada caso:
ARCHIVO SABANEQUE
viernes, 28 de enero de 2011
Asociación Martiana de Sagua
La Asociación Martiana de Sagua
Fue fundada en 1939 en el seno del Club Rotario con el objetivo de conservar y rendir culto al Rincón Martiano recién creado en el Parque “El Pelón”.
Su directiva la componían los siguientes dignos sagüeros: Presidente: Luis Fernández Alemán; Vice: Heriberto Manero; Secretaria: Alicia Morejón; Tesorera: Rosa M. Ramos; Vocales: Alejandrina Núñez, Amado Fernández, Tomás Sánchez Jorro,Andres Lazcano, Dr. Francisco Rodríguez, y Francisco Rodríguez Fernández., convirtiéndose todos en verdaderos guardianes del Templo Martiano.
El esmero en la conservación, decoración y jardines, hizo que este rincón dedicado a Martí, fuera uno de los más bellos de la provincia villareña gracias a esta celosa asociación.
El llamado “Rincón Martiano” ubicado dentro del Parque “El Pelón”, entre la escalinata del río y el puente El Triunfo,exhibe el busto y versos tallados en piedra del apostol cubano.
Sitio hacia el que desfilan los estudiantes durante las fechas de natalicio del apostol cubano.
Fue idea de Pepe Guardiola al no tener Sagua un sitio de adoración y homenaje martiano,al que se unieron muchas horas voluntarias del albañil Canalejas, Chicho Stacholy en el trabajo con barro para la cabeza, la Fundición de MacFarlane completó su trabajo en bronce.
Juan Barturen Zulueta talló los versos en el muro, Raoul García Iglesias les dió su acabado, mientras Rogelio Iglesias las pintaba con pintura a base de plomo y bronce.
Todos apoyados por otros jóvenes entusiastas que formaban el equipo como Manino Aguilera que fue el de la idea de incorporar música al conjunto al colocar y ser el celador de un tocadiscos y una biblioteca empotrada en el muro, y Fito Gelabert que colaboró en las medidas.
El 28 de Enero de 1939 Sagua tenía su rincón martiano donde recordar a tan ilustre pensador cubano.
Esta es una fotografía muy interesante y trascendental ya que vemos a Don Juan Barturen tallando sobre el muro del Rincón Martiano las primeras letras de los versos de Martí que más tarde han leído muchas generaciones de sagüeros.
Tomada en 1938. Donada a nuestra colección por Don Juan Barturen.
Fue fundada en 1939 en el seno del Club Rotario con el objetivo de conservar y rendir culto al Rincón Martiano recién creado en el Parque “El Pelón”.
Su directiva la componían los siguientes dignos sagüeros: Presidente: Luis Fernández Alemán; Vice: Heriberto Manero; Secretaria: Alicia Morejón; Tesorera: Rosa M. Ramos; Vocales: Alejandrina Núñez, Amado Fernández, Tomás Sánchez Jorro,Andres Lazcano, Dr. Francisco Rodríguez, y Francisco Rodríguez Fernández., convirtiéndose todos en verdaderos guardianes del Templo Martiano.
El esmero en la conservación, decoración y jardines, hizo que este rincón dedicado a Martí, fuera uno de los más bellos de la provincia villareña gracias a esta celosa asociación.
El llamado “Rincón Martiano” ubicado dentro del Parque “El Pelón”, entre la escalinata del río y el puente El Triunfo,exhibe el busto y versos tallados en piedra del apostol cubano.
Sitio hacia el que desfilan los estudiantes durante las fechas de natalicio del apostol cubano.
Fue idea de Pepe Guardiola al no tener Sagua un sitio de adoración y homenaje martiano,al que se unieron muchas horas voluntarias del albañil Canalejas, Chicho Stacholy en el trabajo con barro para la cabeza, la Fundición de MacFarlane completó su trabajo en bronce.
Juan Barturen Zulueta talló los versos en el muro, Raoul García Iglesias les dió su acabado, mientras Rogelio Iglesias las pintaba con pintura a base de plomo y bronce.
Todos apoyados por otros jóvenes entusiastas que formaban el equipo como Manino Aguilera que fue el de la idea de incorporar música al conjunto al colocar y ser el celador de un tocadiscos y una biblioteca empotrada en el muro, y Fito Gelabert que colaboró en las medidas.
El 28 de Enero de 1939 Sagua tenía su rincón martiano donde recordar a tan ilustre pensador cubano.
Esta es una fotografía muy interesante y trascendental ya que vemos a Don Juan Barturen tallando sobre el muro del Rincón Martiano las primeras letras de los versos de Martí que más tarde han leído muchas generaciones de sagüeros.
Tomada en 1938. Donada a nuestra colección por Don Juan Barturen.
ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011
lunes, 24 de enero de 2011
La Dama del Baile
Leyendas de Sagua La Grande
Esto sucedió allá por los tiempos de Casariego cuando ya el extenso Partido Judicial de Sagua contaba con más de 36 mil personas y acababa de formarse una empresa para el promocionar los bailes entre nuestros abuelos, un gran salón de bailes arrebató a la juventud de la época y la noche inaugurar atrajo a jóvenes de toda la región. Tocaba la orquesta “La Sagüera” y nunca antes se habían visto tan alegres reuniones, lo que posteriormente conocimos como “bailes sociedad”.
Un apuesto jóven de origen alemán que trabajaba para la familia Soler que también lo había adoptado y que se aplatanaba en Sagua La Grande llegó temprano al bazar de la iglesia hacia donde comenzaba a afluir una gran muchedumbre; toda la vida nocturna de la época giraba alrededor de La Plaza del Recuerdo e iglesia de madera donde hoy tenemos el Anfiteatro, pero ya se construía la parroquia de mampostería que hoy conocemos en nuestro parque (actual).Paco, como le llamaban sus amigos en lenguaje cubano, cansado de dar vueltas y vueltas en sentido horario, para ver caras de chicas que por tradición lo hacían hacia la izquierda, decidió que ya era hora de entrar en acción y sacó su papeleta para el baile. Dentro el ambiente era todo emoción, todas las muchachas de la crema y nata de la sociedad estaban por vez primera reunidas sin que faltara una sola, aquel acontecimiento era transcendental y había que aprovecharlo, para algunos conservadores era casi un escándalo “exhibir las féminas de aquella forma” pero cada una de ellas estaba custodiada por su madre, tía y chaperonas de resfuerzo. Paco solo quería bailar y estaba seguro de poderlo hacer autosuficiente de su atractiva figura.
Cuando comenzó la acción todos los muchachos se abalanzaron a la cacería de una posible pareja pero Paco fue cauteloso, quería conquistar lo mejor que allí existiera en representación del sexo débil. Las damas tenían una especie de libretica donde iban anotando los nombres de los caballeros a los cuales les concederían una pieza y el orden en que esto se realizaría. La segunda tanda era la selectiva pues la mujer escogía a uno de todos con los que bailó en la primera tanda y con este danzaba el resto de la noche.
Nuestro protagonista decidido le pidió pieza a una de las más cotizadas damas del salón y así comenzó la espera para su primer baile, estaba consciente de que muchos otros hombres la habían solicitado y ella había accedido, por lo que tendría que esperar unas 4 canciones para por fín poder admirar de cerca los bellos ojos de tan atractiva joven. Algo celoso de verla bailar con otros, decidió distraerse recorriendo la glorieta y así “corazón que no ve, corazón que no siente”; pero de pronto, cuando más distraido parecía estar, sus ojos se encontraron con la hembra más bella que pueda verse sobre la tierra, quedó boquiabierto de lo que acababa de descubrir, ese sí que era su estilo ideal una criolla diseñada en taller de arte con figura espigada, ojos verdes, boca de miel y una alegría contagiosa, -¿Cuantas peticiones tendrá?-pensó con preocupación.“Esta maravilla debe tener la libreta llena”, Y acercándose al descubrimiento se arriesgó a preguntar:-”Alguna vez le han dicho lo bonita que es”. A lo que ella respondió con agradable sonrisa- Gracias pero es la primera vez en mi vida.-¿Me permite una pieza? -ripostó sin pérdida de tiempo- Claro que sí también es el primero le respondió ella sin perder la amplia sonrisa. Paco no podía creer que aquella atracción huviera escapado a los ojos de tantos buitres, pero tampoco le interesaba explicárselo. En cuanto comenzó la siguiente melodía lo primero que le preguntó fue que “cual de las diez viejas que lo rodeaban era su chaperona”, a lo que ella le respondió:
Sorpresa, no traigo chaperonas. Acabo de arrivar a Sagua de regreso de mis vacaciones pero esta misma noche continuo a la finca de mis padres, no podré estar aquí toda la noche.
Muy buena situación-pensó el muchacho.
Y así bailaron muchísimas piezas más.
Nadie se acercó para anotarse en su lista y esto le pareció buenísimo a su favor.
Cuando comenzaba otro ritmo pegajoso de “La Sagüera” , ella le comunicó que tenía que irse, ya era tarde y sus padres la esperaban.
¡Oh no por favor!, es temprano, una más y yo mismo te llevo en mi caballo.Compláceme-.
Ella lo miró picarescamente y le contestó- Este es el primer baile en Sagua, van a haber muchos más en el futuro y ya he decidido que mi libreta será para tí, pero por favor ya debo irme.
El vió su seriedad por primera vez, pero hasta sin sonrisas le parecía extremadamente atractiva por lo que decidió complacerla y no apretar mucho esta situación que para él se estaba convirtiendo en una gran sensación única en su vida. En muy poco tiempo se había enamorado de aquella dama de una forma increíble y por ella haría todo lo que fuera necesario. Así que caminaron hasta su casa de donde tomando su caballo la acotejó detrás de sí junto con sus pertenencias y partieron por el camino del inglés hacia la finca de sus padres que estaba en el camino de la boca (hoy Isabela).
Por el camino él le preguntó su nombre y ella algo aliviada le dijo-Por fín averiguas mi nombre,no has hecho más que elogiarme pero entretenido se te olvidó identificarme, yo soy María Elena Delgado, mi padre es Don Andrés y mi madre Doña Cecilia, criamos ganado en Macomb y me gusta la poesía. Para el próximo baile te contaré más de mí, si me lo preguntas.
Perdona- respondió él -pero me he sentido algo hipnotizado ante tu presencia…
Ya llegamos-evadió ella.
Habían llegado a un gran portón de madera donde un camino de más de una cuadra desembocaba en un mediano ranchoque apenas podía divisarse en la poca luz de la luna. La jóven María con destreza atlética se tiró del caballo y comenzó a recoger sus pertenencias a lo que Paco respondió tirándose también-¿Como vas a caminar todo ese tramo?, yo te llevo hasta tu casa.
No Don Paco,ya hicistes mucho por mí, prefiero caminar este pequeño tramo-contestó ella- no quiero que mis padres vayan a pensar mal de mí.
Y dándole un beso en la mejilla a Paco le dijo-Te veré en el próximo baile
Acto seguido se quitó una plateada sortija de su dedo meñique y entregándosela le pidió:
¿Me la entregas en el próximo baile?
Claro que sí-le contestó el enamorado caballero apretándole ambas manos .
Aquella noche fue grandiosa para el flechado jóven, corrió a todo galope por el viejo trillo a Sagua y no pudo dormir pensando en la princesa que había acabado de conocer, pero también le fueron dificiles las otras noches contando los días hasta la próxima fiesta.
Por fín llegó ese día tan anciado y Don Paco estaba como loco buscando a su amada entre la multitud pero ella no aparecía. Pasó más de una hora desde que comenzó el baile y su reina no llegaba.Pasaron dos, tres, la noche entera y muy triste el joven se retiró a casa completamente derrotado.
No bailó con nadie y ninguna de las bellas chicas lo cautivó, solo pensaba en su adorada Mary que ya lo tenía completamente atrapado, soñaba con oir la dulce voz de su amada de un momento a otro junto a sus oidos
Al día siguiente muy decidido partió en su caballo hacia el rancho de Macomb, no podía tener malos pensamientos, quizás su amor había enfermado de repente impidiéndole asistir a la cita.
Muy pronto habría de aclararlo. Al llegar al gran portón se encontró con un anciano que cargaba unas leñas en un pequeño carretón al cual preguntó por el señor Andrés Delgado. El viejecillo le contestó que Don Andrés no se encontraba pero que su esposa Doña Cecilia podía atenderlo.
Llegando al viejo rancho muy falta de pintura y algo abandonado se encontró con una señora de pelo blanco de unos 60 años muy maltratados la cual resultó ser Doña Cecilia a la cua lse presentó y sin pérdida de tiempo preguntó-“Soy amigo de María Elena y vengo a saber de ella”- La señora que había estado un poco entretenida levantó su rostro y lo miró con severidad sin contestar una sola palabra .
Ante el silencio Don Paco insistió:-“Conocí a su hija la semana pasada cuando regresaba de sus vacaciones e hicimos una buena amistad, pero quedamos en vernos de nuevo el día de ayer en el baile de la plaza y no fue, he pensado que pudo ocurrirle algo”.Aquí le traigo su sortija que prestó. ¿Ella se encuentra?.
La señora Cecilia que lo miraba casi con horror estalló en un escandaloso llanto y el joven no sabía como reaccionar. Por fín pasaron unos segundos y esta lo invitó a entrar en la casa.
Acomodado en un acolchonado sillón esta comenzó por aclararle:-“Quizás usted se ha equivocado de dirección, ¿a cual María Elena usted busca?.¿Cual es su apellido?.-A lo que este contestó:-“María Elena Delgado, hasta este rancho yo la acompañé aquella noche”.
La acabada señora no podía resistir aquella conversación. Se negaba a continuar con un lastimero llanto que hería las entrañas del alma. De pronto Paco hizo un triunfal descubrimiento, en un cuadro que colgaba de la espaciosa pared de la sala divisó la pintura de su amada y muy feliz exclamó:-“Ahí está, esa es Mariaelena, estoy en el sitio correcto”…
Pero el silencio era total, Doña Cecilia no contestaba por lo que este comenzó a asustarse un poco. En eso entró al salón otra señora algo más joven de pelo negro que parecía ser ayudante o sirviente de Doña Cecilia y la llevó al interior de la casa. Pasaron largos minutos sin que el intrigado Paco comprendiera lo que allí sucedía.- “Le habrá pasado algo a mi chica”-pensó.
Pero no terminaba de organizar sus conclusiones cuando regresó la señora del pelo negro invitándolo a escuchar:
“Usted debe disculpar a Doña Cecilia que está muy indispuesta por ciertos detalles de su narración, pero aquí ha ocurrido algo espantoso que usted debe conocer y yo se lo explicaré:
¿Ha mirado bien usted ese cuadro?-le preguntó señalando hacia la pared- Paco lo volvió a observar y notó algo en lo que antes no había reparado;!Tenía flores!.
Miró a la señora con estupefacción…
Y esta afirmó- Efectivamente, María Elenita murió en un lamentable accidente hace 35 años en 1824 cuando regresaba de sus vacaciones para casarse con su prometido.
Haciendo un paréntesis estiró su mano para tomar la plateada sortija.
Su novio le había entregado un pequeño anillo con la condición de cambiárselo por otro más grande cuando esta regresara, como no le servía en sus otros dedos ella lo usaba en el chiquito.
El le había hecho una eternal promesa:”Cuando me entregues el pequeño nunca más nos separaremos”, pero el pacto nunca se consumó pues la niña no regresó y el novio, desolado, abandonó el pueblo para siempre.
Hubo silencio en la sombría habitación.
A aquella asombrosa entrevista no había más que agregarle. Todo era raro, fuera de lo que la naturaleza nos muestra como lógico en la vida cotidiana. Alguna fuerza prodigiosa escapó de dimensión en aquella Sagua colonial manisfestando su espeluznante rostro. Por muchos años las viejas se persignaban cuando contaban esta historia ¿Y Paco?. El pobre Paco perdió sus facultades mentales y hasta su muerte a finales del siglo XIX los sagüeros le llamaron, no sin dolor,”Paquito el alemán loco”…
Editado por Pedro Suárez Tintín
para el libro “Mitos y Leyendas de Sagua La Grande”
Etiquetas:
fábulas,
fantasmas,
horoor,
Isabela de Sagua,
Leyendas,
misterio,
Mitos,
Villa del Undoso
sábado, 22 de enero de 2011
La Fragata San Juan y su tesoro
El Tesoro del "San Juan"
Más detalles: Archivo Sabaneque. Sección Leyendas.
En 1714 zozobró la fragata San Juan cerca de Cayo Cristo ubicado a unos 13 kilómetros al norte de Punta Sotavento en la Isabela de Sagua.
Gran parte del oro que transportaba aún permanece en su interior sin que nadie haya podido penetrar al fondo de la embarcación pues algunos de sus cañones pueden ser visto durante la bajamar.
Más detalles: Archivo Sabaneque. Sección Leyendas.
ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011
Etiquetas:
barcos hundidos,
Caribe,
colonizadores,
conquistadores,
Cuba,
entierros,
Españoles,
fragatas,
galeones,
Isabela de Sagua,
joyas,
oro,
pecios,
piratas,
tesoros,
Villa del Undoso
sábado, 15 de enero de 2011
La Corona de la cómica
RELATO DE DON FRANCISCO POVEDA
(EL TROVADOR DE LOS CAMPOS DE CUBA).
El poeta, investigador y trovador Don Francisco Poveda (1796-1881) vivió y murió en Sagua La Grande donde recopiló muchos relatos a lo largo de sus campos. A continuación uno de ellos relacionado con los últimos vestigios de piratería en el siglo XIX.
"Poco después de mi llegada a Sagua y de ser escribiente del Capitán de Partido Don Regino Landaeta, supe que, poco tiempo antes, los piratas, raqueros o musulmanes (como también le llamaban en Cuba) hicieron presa de un bergantín que de Hamburgo iba a Veracruz, á la orden de Iturbide; pues bien, después del saqueo de cuanto existía a bordo, salían arrias cargadas con lo robado de Sagua para Santa Clara, y entre los objetos de fantasía, los piratas encontraron una corona de brillantes, perlas y otras piedras preciosas, a la que tomaron como un objeto cualquiera, y en Villaclara la vendieron por una onza de oro, á una cómica."
ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011
Etiquetas:
arqueología Colonial,
corsarios,
galeones,
Isabela de Sagua,
joyas,
Leyendas,
naufragios,
piratas,
piratería,
relatos,
Siglo XIX,
tesoros,
Villa del Undoso
sábado, 8 de enero de 2011
¿Vivió Laffite sus últimos días en Sagua La Grande?
El pirata Jean Laffite en Sagua La Grande
La vida de Jean Laffite y Marie Dubois en Cayo Cristo.
De: Rafael Rasco, una fascinante historia relacionada con su familia que ha sobrevivido en las calles de Sagua y que el autor narra en su libro "de guacamaya a la sierra".
El 4 de Enero de 2001 P.S. Tintín entrevistó al profesor Rasco para confirmar los datos de su narración, y esto es lo Don Rafael usó como columna vertebral para crear su novela con elementos reales, de cosecha propia, y adornos poéticos necesarios en el embellecimiento de la misma. Poseemos un ejemplar de esta edición ya agotada y con gusto enviamos copia a algún investigador que lo desee. Con nuestra publicación sobre el tema en Internet y en la revista "El Undoso" en el año 2001, se ha creado una explosión de interés por este caso y muchas autoridades en Historia Americana nos solicitan datos, entrevistas, etc, por lo que debemos aclarar que nosotros (nuestro equipo Sabaneque) solo entrevistamos al autor (ya fallecido) pero no poseemos ningún documento probatorio y todo lo que poseemos es lo que el mismo Rafael publicó, y lo que se conocía en Sagua posiblemente por los "cuentos de bares" que nos dejó Don José Antonio Beltrán en el siglo XIX. A continuación un extracto (10 %) de lo narrado por el autor.
RESUMEN:
En 1821 llegó a Cayo Cristo una embarcación mandada por un hombre de tipo distinguido, trigueño,con catorce hombres en su tripulación y allí se quedó con su esposa.
El capitán decía llamarse Bretón y ser mitad español y mitad francés. De vez en cuando salía de viaje con sus marinos dejando a su mujer en el cayo.En una ocasión le trajo un clavicordio y ella lo tocaba como los mismos ángeles,pero solo a su marido y a puertas cerradas.Sus hombres lo admiraban y respetaban pues él no era de su misma clase,mostraba ser un caballero culto, pero sobre todo era un excelente espadachín y manejando muy bien la pistola todos le temían.Una especie de Conde exiliado,un misterio que a nadie le interesaba aclarar.
En el cayo le nació una hija a la cual bautizaron como María y allí creció con los años.Su padre salía en largas temporadas y luego regresaba con al carga que le permitía mantener un cómodo régimen de vida.Fue visitado en ocasiones por gente ilustre pero nadie conocía en realidad de quien se trataba.Su tripulación con sus mujeres hicieron una verdadera población en Cayo Cristo pero nunca su refinada esposa se mezcló con el resto de los vecinos y solo hacía tocar su clavicordio en un lamento que escuchaba todo el islote.
La niña seguía creciendo rodeada del misterio que envolvía la procedencia de sus padres.Se empezó a rumorar que él era un noble exiliado, quizás un corsario retirado,un jefe pirata que vivía en aquel tranquilo refugio para disfrutar en paz de sus riquezas…que sus viajes eran solo un pretexto, porque el oro lo guardaba en cofres y que tenía tantos que algunos los había enterrado en lugares especiales,más seguros que el cayo,para futuras contingencias.
La esposa era una culta mujer que hablaba varios idiomas y servía de maestra a la pequeña María por no existir escuelas allí. En Sagua e Isabela ya se hablaba de “el hombre de Cayo Cristo” y el misterio que lo rodeaba.Mientras más crecía la niña más preguntas le hacía a su madre sobre quienes eran,de donde venían,quien era su padre y sobre todo le intrigaba un cuarto que durante toda su vida estuvo cerrado con llaves.Su madre le explicaba que en ese cuarto su padre guardaba papeles y pertenencias íntimas,también le explicaba que con el tiempo ella le contaría más de sus pasados.
Un día corrió por la arena a esperar el barco de su padre que anclaba pero se extrañó que este no bajó de primero como siempre lo hacía,en cambio todos los lobos de mar bajaron con rostro sombrío y dirigiéndose a su casa le dieron la triste noticia a su madre de que el capitán había muerto de fiebres en las costas de Yucatán.Aquello fue horrible para la fiel amante que completamente destruída nunca más tocó el clavicordio.Los hombres de mar también estaban muy afligidos y sin rumbo. Todo había terminado,el principal guía de todos había dejado de existir.¿Qué harían sin él?. Aquella comunidad se fue disolviendo y la bella dama murió de tristeza.María que ya tenía 18 años decidió entonces mudarse para Sagua y hacia allá fue con su fiel criada Yambi dejando atrás sus años dorados de Cayo Cristo.
Una nueva vida comenzaba para ella con el nombre de María Rodríguez y con el tiempo se casó con un hombre de apellido Alonso formando una familia que mezclada entre la naciente sociedad sagüera fue borrando su intrigante pasado del cayo,pero he aquí que comienza la fascinante historia cuando,pasado muchos años Doña Mariquita,como le llamaban sus vecinos,decidió contarle a la abuela de Don Rafael Rasco las verdades de sus antepasados.
Era el año 1895 y ya María o Mariquita tenía 73 años y la abuela de Rasco tendría unos 34 en esa fecha.Alicia,la hija de María se había casado con Juan Antonio Someillán hermano de la abuela de Rasco y todo quedaba en familia.
Comenzó doña Mariquita contándole que en realidad los nacidos en el Cayo eran de descencia pirata,ella lo era. Su padre no era en realidad el capitán Bretón como todos creían,ese era un sobre nombre para ocultar el real,pero eso se lo contaría después.Su madre era de una de las familias criollas más conocidas de Louisiana y vivían en una plantación al norte de Nueva Orleans que era uno de los lugares que su padre visitaba con frecuencia.
“Mi madre fue educada en la Ursulinas-que entonces era la escuela a la que asistían las señoritas de aquella sociedad-preparada,en fin, para hacer un gran matrimonio,pero se enamoró de un hombre que no era exactamente lo que su familia quería para ella.Se enamoró,y él de ella.Estos amores fueron un secreto porque él-que era un caballero no quizo nunca que a ella la rozara nada de la fama que él tenía porque pensaba-según mi madre me decía-que no era digno de ella;por eso el secreto,porque sabía que un día tendría que irse y no quería dejarla con el estigma a los ojos de aquella sociedad de haber sido la novia del pirata que probablemente en la lengua de la gente sería calificada como la amante.El lo sabía porque conocía aquel ambiente,sabía que lo temían,lo adulaban,pero que eran capaces de clavarle un puñal por la espalda”.
“Por eso la noche que él vino a despedirse ,cuando le explicó la situación,ella,sin pensarlo dos veces,decidió irse con él.El no quería llevarla,pero ella se lo pidió,se lo suplicó,le dijo que el día que él se fuera de su lado sería la muerte para ella,como luego fue en realidad. Por eso,por el secreto absoluto de estos amores que nadie ni sospechaba, mucha gente pensó que el pirata en su huída,había raptado cobardemente a la más bella flor de Nueva Orleáns.La verdad nadie la sabía,que era ella la que le había implorado para que se la llevara”.
Y doña Mariquita que ya no estaba tan alegre,recordando todo aquello que era la historia de su padre y de su madre,terminó aquella parte de su narración,diciendo:
Desaparecieron de Louisiana,nadie más supo de ellos.
Un momento después la abuela de Rasco,que estaba realmente interesada en la historia,volvió a preguntarle:
¿Y cuando sucedió todo eso?
En 1821-le repuso doña Mariquita; y empesó desde el principio a desarrollar su larga historia contándole que su padre había llegado a Nueva Orleans al año de la compra de Louisiana por los Estados Unidos y pronto llegó a ser un ciudadano muy conocido en esa localidad donde se relacionó con personalidades muy importantes de la sociedad como abogados y politicos,incluso uno de ellos, Latour,lo fue a visitar a de Isabela a Cayo Cristo en una occasion Cuando llegó la Guerra su padre ofreció sus fuerzas de más de mil hombres y un puñado de barcos armados y gracias a su ayuda la ciudad no cayó en manos de los ingleses.Luego de esto decidió marcharse con su esposa al paraíso de Cayo Cristo y nunca más se supo de este interesante personaje.
El pirata de esta leyenda se llamó Jean Laffite y la historia no conocía su destino final, pero gracias a la revelación de su hija María en 1895 a la familia Someillán es que este fascinante relato se ha podido rescatar del olvido. En algún lugar de Sagua La Grande deben quedar los restos del clavicordio de Marie Dubois y los documentos de Laffite que su hija tanto conservó. Por muchas venas de actuales sagüeros corre la sangre de aquel temible corsario de los mares,el legendario Jean Laffite.
Etiquetas:
barcos,
Cayo Cristo,
clavicornio,
corsarios,
historias,
Isabela de Sagua,
Jean Laffite,
Leyendas,
mares,
piratas,
Villa del Undoso
miércoles, 5 de enero de 2011
ARRIBOS AL PUERTO DE SAGUA EN EL SIGLO XX
ALGUNOS BARCOS QUE ARRIBARON AL PUERTO DE SAGUA LA GRANDE EN EL SIGLO XIX
Por estos tiempos el Puerto de Sagua aún no se llamaba “Isabela” sino que se conocía por “La Boca”
1805 – Goleta “Carmen” (del Corsario Particular San Ildefonso en La Boca)
1837 – Vapor “Yumurí” (Comienza sus viajes entre el Puerto de Sagua y el de Matanzas)
1849 – Vapor “Sagua La Grande” (Inaugurado por Beronda y Hermanos –dueños del Ingenio “Delta)”
1852 - Bergantín “Lucy Watts” (multado por el Capitán del Puerto)
1852 – Bergantín “Emperatriz” (Interceptado por Casariego antes de partir a Africa en busca de esclavos)
1853 – Vapor “Veloz Cayero” (procedente de La Habana para sustituir al Vapor “Jején”).
DESAPARECIDOS DURANTE EN CICLON DEL 27 DE AGOSTO DE 1856
1856 -Lancha “Leonor” (desapareció con atravesaños para el ferrocarril de Sagua en construcción).
1856 -Goleta española de Guerra “Isabel II” (Buque de travesía)
1856 -Fragata americana “Arkansas” (Buque de travesía)
1856 -Barca inglesa “Ivanhoe” (Buque de travesía)
1856 -Barca Americana “Albert (Buque de travesía)
1856 -Barca Americana “Warden” (Buque de travesía)
1856 -Bergantín americano “Galveston” (Buque de travesía)
1856 -Bergantín americano “John Hasiway” (Buque de travesía)
1856 -Lancha “Rosa” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “Carlota” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “Leonor” (desaparece en el área de Carahatas)
1856 -Lancha “Conchita” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “Marina” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “Guillermina” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “María” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha de “Quintero” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Lancha “Arcorina” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “Juanita” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Goleta de “Cárdenas” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “La Trinidad” (desaparece en el área de Carahatas)
1856 -Goleta “María” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Goleta “Nicolasita” (Barco de Cabotaje)
1856 -Barco “Guairo” (de Andrés Cuní; desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Barco “Cuatro Hermanas” (desaparece en el área de Carahatas)
1856 -Bote “Tres Hermanas” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Vivero de Don Francisco Martí
1856 -Vivero “El Feliz” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “Lacina” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Goleta “Mallorquina” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “Reglita” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “Antoñica” (Barco de Cabotaje)
1856 -Barca Americana “Aguila” (Buque de travesía)
1858 – Vapor “Bazzard” (buque anglo-americano que entra sin autorización al puerto de Sagua).
ARRIBOS (Continuación)
1876 – El de 10 Febrero habían nada menos que 29 Buques Mercantes atracados en los muelles)
1876 – Vapor “Dalías” ( se inaugura el 11 de Marzo por sus dueños Bustillo, Jiménez y Hnos)
1878 – Vapor “Caibarién” (comienza a prestar servicios entre Cárdenas - Sagua – Caibarién)
1878 – Barca “Francesco Garguilo” (se hunde con parte del cargamento de vino Vermouth)
1879 – Vapor “Dalías” ( se pierde cerca de Cayo Mono Grande)
1879 – En este año arribaron nada menos que 304 buques mercantes al puerto de Sagua La Grande.
1880 - Goleta “Segunda Isabel”(se fue a pique cuando subía río arriba con carga de La Habana)
1880-Goleta “María Josefa” (se fue a pique cuando bajaba a Isabela de Sagua con azúcar)
1880 – Bergantín “E. C. Bernard” (este buque inglés encaya en Cayo Jutía cuando venía de Pórtland)
1880 – Vapor “Cuba” (comienza a cubrir el trayecto Sagua-Habana sustituyendo al “Dalías” perdido)
1880 – Este año, en el mes de junio, ya habían arribado al puerto de Sagua 218 buques mercantes.
1881 – Vapor “Adela” (comienza a hacer viajes desde el puerto de Sagua por cuenta propia)
1882 – Vapor “Fradera” (un cañonero de la Armada Española que pudo subir por todo el río navegable)
1882 – Goleta “L. M. Palner” (este barco inglés se vió en apuros por el Huracán del 4 de Septiembre)
1883 – Barca “Rebecca Moulton” (barco americano procedente de Nueva York )
1889 – Vapor ‘Elena Oms” (después llamado “Cosme Herrera”, llega el 16 de diciembre a La Boca- Isabela)
1890 – Goleta “Thomas R. Pellobury” (nave americana que encaya en Cayo La Vela y pudo ser rescatada)
1891 – Vapor “Bergerseren” (lo adquieren Mora y Oña para cubrir la línea Isabela de Sagua – New York)
ARCHIVO SABANEQUE
1970 -2011
Etiquetas:
arribos,
barcos,
barcos hundidos,
Buques,
época colonial,
goletas,
hundimientos,
huracanes,
Isabela de Sagua,
marinos,
Mercantes,
naufragios,
puertos,
vapores
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













