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jueves, 1 de noviembre de 2012

miércoles, 26 de octubre de 2011

Emancipación en Sagua La Grande

NEGROS EMANCIPADOS



De acuerdo con el tratado firmado por Inglaterra y España en 1835 para prohibir la trata de africanos, los negros introducidos por contrabandistas que fueran recuperados,serían libertados de la esclavitud o “emancipados”, pero quedarían bajo la supervisión del gobierno que los distribuiría de acuerdo a solicitudes de trabajos y necesidades de mano de obra gubernamental o personas conocidas, por tiempos determinados y condiciones previas.


EMANCIPADOS EN SAGUA

En 1859 el Teniente Gobernador de Sagua La Grande, Don Francisco Fernández Casariego, solicitó al Gobierno Superior Político,que se le asignaran algunos emancipados para continuar sus progresistas trabajos de obras públicas en la Villa del Undoso, y el 12 de Enero de 1859, el gobierno le envió a 20 de los que habían sido arrebatados a los contrabandistas de Cayo Verde.

A continuación la lista de los emancipados que llegaron a Sagua La Grande:


RELACION DE LOS NEGROS EMANCIPADOS DE CAYO VERDE QUE FUERON DESTINADOS A SAGUA LA GRANDE EL 12 DE ENERO DE 1859 PARA SER INCORPORADOS A TRABAJOS DE OBRAS PUBLICAS QUE LLEVABA A CABO EL TENIENTE GOBERNADOR DON JOAQUIN FERNANDEZ CASARIEGO.


(Bosales Libres por No.)



 
ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011
 


sábado, 12 de marzo de 2011

La Inundación de Carrazana

La narración me la cuenta Don Eladio Carrazana vecino mío, poco antes de su muerte a principios de los años setentas y su esposa Chila quien me dejó un hermoso patrimonio de fotos de 1902. Eladio es el bisnieto de Don Antonio, uno de los hijos de Don Ventura Carrazana protagonista de esta leyenda en 1820.


Por aquellos tiempos los Carrazana vivían en La Vega, finca muy antigua junto al río Sagua,

Y un día,durante una crecida del Undoso,todos fueron retirándose a lugares más altos de tierra firme para protegerse de las aguas,pero al darse cuenta que Don Ventura no estaba entre ellos, sus hijos muy preocupados,remaron en un bote hasta la finca donde ya las aguas tapaban su rancho comproprobando con horror que su padre luchaba,casi sin fuerzas, sobre una débil mata de mangos repleta de gallinas.Llevaba mucho tiempo sobre la mata donde lo sorprendió una rápida crecida del río y a punto estaba de rendirse cuando vió la salvación en sus hijos que se acercaban.

Los valientes hijos de Ventura eran:Antonio (bisabuelo de Eladio), José, Rafael y Manuel y de ellos se contaban muchas hazañas en los principios del siglo XIX en Sagua La Grande.

Don Ventura Carrazana es solo uno de los náufragos del Undoso pues más adelante veremos la más interesante de las leyendas relacionada con el río…

sábado, 19 de febrero de 2011

El Charco La Palma

A lo largo de los 152 kilómetros del río más largo de la costa norte de Cuba, El Undoso, no existe ricón más misterioso y poético que el tradicionalmente llamado “Charco de la Palma”.El folclore local da fe de este incuestionable galardón.

La tradición ha acumulado tal cantidad de tragedias en torno a este oscuro foso que los espíritus desencarnados vagan tranquilamente en horas de la noche despreocupados y seguros de que ningún mortal osará hollar sus dominios.

Aun durante el día este es un sitio tabú para los vecinos de la zona, pues “el enorme remolino” que allí se forma atrae o “se traga” a cualquier objeto flotante que penetre en el óvalo central siendo común entre los bañistas la frase de: “no te alejes más;te coge el remolino”.


Mi inolvidable amigo Benito Serrano (uno de los últimos mambises de la brigada Sagua, mensajero de José Luis Robau) me contaba que antes de construirse la carretera (Desvío Sagua-Sitiecito) existía una cavidad junto al antiguo camino por donde podía escucharse el rumor de las aguas salvajes lo cual hacía suponer a sus mayores la presencia de un río subterráneo lo cual, según él,corroboraba una leyenda más antigua que aseguraba la existencia de una cueva en lo profundo del Charco La Palma. Uniendo estos dos datos se tendría como resultado la explicación del “remolino”,es decir,un desagüe subterráneo que en forma de embudo “se traga todo objeto que por allí pase”.

Muchos viejos vecinos de la calle Brito nos confirmaron que habían escuchado el cuento de la casimba que existía en el antiguo trillo del desvío donde sus padres acercaban el oido para escuchar al supuesto arroyo subterráneo o tragante del Charco. Si esto huviera sido real se podría entonces justificar las leyendas de objetos perdidos en un área relativamentetan pequeña.


Cuenta una de las leyendas que la carreta de un negro haitiano que en ocasiones descendía hasta la orilla del río, un día desapareció en medio del remolino con bueyes y dueño ante la mirada atónita de los que allí pescaban. Se buscó por algunos buzos amarrados por la cintura pero ni rastros de ella.”Se lo llevó el río subterráneo-decían los rescatistas.

En otra ocasión, después de la inundación de 1904 que se llevó el Puente de Madera de Sagua, el dueño de un terreno al otro lado del río puso un andarivel o cable de acero de una orilla a otra a través de uno de los bordes del Charco para pasar en una especie de balsa. Se cuenta que una tarde cuando regresaba de sus labores con otras dos personas y sacos de productos agrícolas un borde del remolino lo arrancó del cable y después de muchas vueltas en círculos con horrorizados gritos de los pobres hombres, la tenebrosa garganta del diablo se engulló a otra de sus tantas víctimas. Botes y nadadores desaparecidos a través de los tiempos en este círculo infernal son incontables.Se dice que en otra ocasión la balsa del andarivel de Céspedes se desprendió con varias personas durante una corriente rápida del río. A través del trayecto todos lograron lanzarse al agua y nadando hacia las orillas pudieron salvar sus vidas, pero el dueño, que no quería perder su embarcación se aferró a ella pensando que con el remo podría acercarla a uno de los bordes del furioso río. En pocos segundos atravesó la barranca de Salvador Herrera y la de Solís tropezando en ocaciones con tierra, pero ya era tarde, al levantar su horrorizada mirada ya estaba encima del temible Charco La Palma y en un último esfuerzo se lanzó al agua pero tanto su balsa como su dueño comenzaron el giro de la muerte hasta desaparecer en las oscuras profundidades.

"El Remolino” estaba más lento en algunas épocas de poca corriente y algunos valientes se bañaban por el lado del cayito (a contra-corriente) pero aun así los peligros no terminaban del todo;en esa sepultura del infierno existía otro temor para los vecinos del Undoso; allí en medio del siniestro embudo vivía una criatura sobrenatural cuya sola mención los hacía palidecer de pánico.

Cuando el sol comenzaba a caer y la penumbra se arrastraba por el Charco De La Palma ya nadie más merodeaba estos lóbregos parajes.La infinita soledad del oscuro reino se hacía en extremo propicia para que entonces emergiera de entre sus aguas una entidad humanoide no conocida en los catálogos zoológicos pero si clasificada en el feudo de la fábula como “El Güije”,el negrito anfibio de los ríos de Cuba que nunca ha mordido a nadie pero sí los ha matado del corazón…(Ver: El Güije).





Para ampliar sobre cada caso:
ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011

viernes, 11 de febrero de 2011

El Güije del Undoso

La criatura del río Sagua


Cuando va cayendo la tarde los pescadores y flecheros del Charco La Palma se van retirando como antípodas de los vampiros; por el día respetan al río pero por la noche se les une el temor al Güije esa extraña criatura mitológica de la cultura fluvial que aunque también se le ha visto por el día, su verdadero reino es el de la oscuridad.

Yo nací en Gonzalo de Quesada # 48 a unas dos cuadras del Charco La Palma por lo que me puedo considerar un ribereño, toda mi generación qu e nació a finales de los cincuentas se crió en el Undoso y hasta nadábamos mejor en nuestro río que cuando íbamos a Uvero, pero cuando llegaba la noche se nos ponía la carne de gallina el solo pensar encontrarnos cara a cara con El Güije. Nos parábamos en la barranca de Colón y Brito para mirar aquella “boca de lobo” pero hasta ahí llegaba el camino.Por muchas generaciones se cultivó esta leyenda que hasta cierto modo tranquilizaba a las madres de la cultura del río cuyo principal temor lo era recibir la noticia de un hijo ahogado.Algunos de mis amigos de infancia murieron producto de esas cercanas aguas que tanto nos atraían, pero la gran mayoría lo respetaba sobre todo debido “Al Remolino” y al “Güije”.


La tradición contaba que aquí vivía desde tiempos remotos un extraño ser de color negro, con rabo y ciertos rasgos humanoides que aunque anfibio podia permanecer mucho tiempo fuera del agua. Por ser una leyenda tan antigua y tan popular está rodeada de tantas variantes que sería muy dificil hacerlas coincidir a todas, pero a modo general podemos decir que incluso muchos afirman que los hay hembras pues muchos valientes testigos amparados en la oscuridad de la noche y en los tupidos matorrales que aquí abundan, llegaron a verlos sentados a orillas del cayito con su pareja al lado.

Pero lo más interesante de todo es que en cierta ocasión se capturó uno y todo el público sagüero pudo admirarlo ya que lo tenían amarrado en el ala izquierda de la Cárcel (por la calle Salvador Herrera) y cientos de personas, a través de la cerca de malla, pudieron verlo comiendo lagartijas. Se trataba de una figura repugnante que nadie quería recordar, amenazaba al público con agresivas mordidas al aire y en cierto momento se temió que reventara la soga con la que estaba amarrado porque se ponía muy furioso y con chillidos ensordecedores se revolcaba como un rabioso gato acosado y le costó mucho trabajo a los guardias meterlo en un tanque de agua para su posterior traslado.

Muchas muertes ha ocasionado este monstruo en las aguas de su dominio y los bañistas le temen. Algunos que lograron escapar vieron sus afilados colmillos y largas garras a punto de atraparlos para siempre. Al parecer los Jueves y Viernes Santos son los días preferidos del Güije para cazar seres humanos, por lo que se recomienda precaución a los sagüeros en estas fechas sobre las demás.

Han quedado para la historia los nombres de los capitanes José Vicente y Francisco Almeida personas respetables que narraron a sus superiores que vieron al Güije mientras perseguían a un bandido y que incluso le dispararon sin poderlo matar.Al sentir el ruido de sus armas, la criatura se zambulló en el río profiriendo espantosos aullidos.

En la descripción más antigua sobre el güije, se le concibe como una criatura que solo puede ser vista los Jueves y Viernes Santos calentándose bajo al sol y no se le puede mirar pues instantaneamente se caería bajo sus garras.


En la actualidad la contrucción de la Presa Alacranes ha reducido mucho el caudal del Río Sagua La Grande y “El Remolino” no es muy notable, ¿Acaso ha sido taponada la cueva subacuática debido a la basura que allí se ha vertido por dos siglos?.De ser así el Güije estaría encerrado en esta botella geológica esperando por un Aladino que lo libere. Sin embargo en tiempos actuales algunos pescadores fluviales insisten en haber visto al Güije y nos preguntamos ¿No será que estos seres extraordinarios tienen como morada al mundo astral y en nada los afecta nuestro ambiente material?… debe ser así…púes de lo contrario,“la contaminación actual de nuestro río “no hay Güije que la soporte”.



Del libro: "Mitos y Leyendas de Sagua La Grande" de Pedro Suárez Tintín
Copyright Tintin Collection 1998

martes, 28 de diciembre de 2010

El Segundo Teniente Gobernador de Sagua: Joaquín Fernández Casariego

Don Joaquín Fernández Casariego, (1814-1867). Se ha mantenido la tradición oral de que fue Casariego uno de los seres que más quiso a Sagua La Grande. Fue su Teniente Gobernador en dos etapas (1850-54) y (1857-60), siendo ambos mandatos de absoluta dedicación al progreso de la Villa del Undoso.


Era muy pobre el centro urbano cuando él llegó el 9 de Septiembre de 1850 y su gran obra de alcantarillado colocó de pronto a esta ciudad entre las más avanzadas de Europa en cuestión de desagües, protección de inundaciones y salubridad.

El río estaba muy obstruído por empalizadas y este lo limpió construyendo además el Muelle Real y la muralla protectora del actual Parque “El Pelón”. El paso del río para carretas y caballos.

Compuso la calle Colón y le construyó un puente para darle continuidad hacia Cocosolo.

Hizo el puente de Yabú y otros 7 más en el camino a Santa Calra los cuales hicieron notable el desarrollo económico local.

Construyó el Cementerio Viejo al cual le hizo una hermosa alameda y un puente.

El cementerio de Viana y la iglesia de Quemado fueron de su creación, y la parroquia de Sagua tuvo su existencia debido en gran parte de su presión e interés, como también lo habían sido años antes los ferrocarriles que tanto progreso le dió a la región y de los cuales fue administrador, así comola Carcel Pública y la Plaza del Recreo que fueron sus gestiones aunque terminadas después de su partida de Sagua.

En 1858 pavimentó la calle Martí desde Colón hasta Máximo Gómez lo cual benefició la comunicación con el paradero del ferrocarril.

Creó asociaciones piadosas al cuidado de señoras.

Fundó escuelas.

Proyectó la construcción del Hospital Civil y comenzó las reformas de los impuestos municipales entre otras pequeñas pero importantes reformas que permitieron el progreso de la Villa del Undoso.

Nació Casariego el 15 de Octubre de 1814 en Rivadeo, Galicia, España, estudiando hasta 2do año de Derecho e ingresando en el ejército en 1834. Participa en la Guerra Civil Española. En 1842 llega a Cuba, en 1849 Teniente Gobernador de Sancti Spiritus y en 1850 lo fue de Sagua por dos veces. Al irse en 1860 de Sagua estuvo hasta 1866 en La Habana como Jefe Superior de la Policía de la Isla, aunque en intermedio estuvo en Santo Domingo en Marzo de 1864 donde fue Jefe del Estado Mayor.

En 1866 pasa a Cárdenas como Teniente Gobernador y el 15 de Abril de 1867 regresa muy enfermo a Madrid, España donde fallece el 28 de Junio de 1867. Sus restos reposan en el Cementerio de la Sacramental de San Luis, Galería Central, nicho # 171 (para el sagüero que quiera irle a dar las gracias por su aporte al progreso de la Villa).


http://saguapersonajes.galeon.com/aficiones809254.html

Historia de Sagua La Grande

HISTORIA COLONIAL (Resumen)


Fundada oficialmente el 8 de Diciembre de 1812,aunque muchos investigadores del pasado y del presente coinciden que esto no debía mencionarse más, pues Sagua no necesitaba fundación en esa fecha en la que ya llevaba más de un siglo de fundada por sí sola. Las fundaciones oficiales no expresan la historia real de los pueblos, pues, de no haberlo hecho Don Juan Caballero en 1812, tendríamos que hacerlo nosotros hoy en día y por tanto la fecha oficial sería 16 de Febrero de 1998, fecha en que escribo estas líneas.

De todas formas desde 1796 en que se realizó la primera misa colectiva y pública en la casa de “el sordo” junto al río Sagua, ya todos los colonos sagüeros comenzaron a pensar en“oficializar”sus vidas (Ver: PRIMERAS IGLESIAS), pero allí vivían desde hacía tres siglos en los cortes de madera, conociéndose el sitio como «El Embarcadero»,pues este tramo del río donde hoy está el Puente “El Triunfo”, constituía una especie de “puerto interior”,geografía envidiable para cualquier otro corte de madera en el resto de la Isla de Cuba.

Toda la madera que se cortaba en la región, era facilmente transportada a la costa por medio del caudaloso río,a través de ”el embarcadero” de Sagua o Çagua que era el nombre que los aborígenes sagüeros daban al área a la llegada de los españoles. En la poca historia que se recogió, figura la expedición de Pánfilo de Narváez,que por el eje del río Sagua,pasó para detenerse en Carahatas en 1511 (Ver:EL VIEJO PUEBLO INDIO) y 79 años después aparecen Don Alonso de Zepeda (1590) por Jumagua y Don Antón Díaz (1591) por Amaro como los primeros colonos conocidos en la región de Sagua La Grande, aunque estas 8 décadas de vacío histórico están rellenos de interesantes leyendas y tradiciones orales,al igual que las otras 7 décadas que separan a Zepeda y Antón de la orden que el 6 de Junio 1650 dió el Cabildo de Remedios para trasladar el antiguo corral de Zepeda a una milla de Sagua.

Debe destacarse un caso no reportado con anterioridad en ninguna biografía y es el caso del hallazgo de una cachimba o pipa española encontrada por nuestro equipo arqueológico ”Sabaneque”en el Sitio Aborígen del Dorado (Río Sagua La Grande),lo cual muestra una temprana transculturación de los indios sagüeros con el colonizador español,quizás en los primeros años de 1500.

La pipa encontrada en las capas intermedias de la excavación, la conservamos hoy,con vista a futuros estudios. Otros eventos históricos que probaban la actividad o movimiento en la zona los fueron la petición de Don Melchor Francisco al Cabildo de Remedios en 1664 para trasladar su corral río arriba debido a las incursiones de los piratas.

Se habla de la mención que hace el historiador Don Manuel Dionisio González en su historia de Santa Clara, de una Ermita que se construyó en 1707 en “el camino del embarcadero”, pero quizás la referencia que usó del camino, sea de su época (siglo XIX) y no de 1707.

El día 2 de Junio de 1762 ,a solo 4 días del ataque a La Habana por los Ingleses (dice Don Jacobo de la Pezuela en su Historia de Cuba) “al desembarcar ya su vanguardia de las peligrosas angosturas del Canal Viejo de Bahama, avistó por el N.O. a tres embarcaciones españolas que iban a cargar maderas a Sagua, escoltadas por la fragata “Tetis”,de 32 cañones, y la urca “Fénix”,de 18, las que, después de una caza de 6 horas,fueron alcanzadas por las fragatas inglesas “Echo” y “Alarm” (de 28 y 32 cañones) trabándose por la tarde una refiega que terminó con la rendición de los buques españoles…”

El 30 de Abril de 1763, durante la dominación inglesa, Don Antonio María de la Torre,Teniente Gobernador de Remedios, envió una carta al Intendente de Marina Don Lorenzo Montalvo, haciéndole saber que él defendería las maderas que los ingleses trataban de extraer de las dos Saguas, principalmente la de Sagua La Chica que era su jurisdicción; lo cual agrega un dato más a la actividad de esta región en la misma mitad del siglo XVIII.

En 1792 existían, madereros, carboneros, vegueros, y una amplia población de piratas retirados (según tradición oral), además de presidiarios trabajando en los cortes y otra población variada en el embarcadero o surgidero de Sagua,según una vieja tradición oral; lo cual nos ha hecho suponer que, de ser así,estaría justificada la negación de la iglesia a mandar curas a dar misas a esos “impuros”, así como a establecer cementerios y mucho menos, autorizar “La Fundación Oficial”, (pagando justos por pecadores).”Los curas no pasaban más allá de Quemado de Güines”

Quizás esto pueda explicar el misterio de “los cementerios e iglesias de Sagua La Grande que incluso, siendo Sagua capital de una gran Jurisdicción en el centro de Cuba, aun tenía que ir a enterrar sus muertos en 1812 a uno de sus barrios (Quemado de Güines) distante a xx kilómetros de la población, donde vivía el único cura de la región.

Aunque la tradición oral cuenta que un “Cementerio Clandestino” (no católico), existió durante todo el siglo XVII (1700-1799) en el sitio que hoy da base al “Parque de la Independencia” ubicado entre las calles Colón, Padre Varela, Luz Caballero y Clara Barton. Quizás de efectuarse una excavación arqueológica profunda, pudieran encontrarse las tumbas de los Patriarcas de Sagua La Grande, aquellos cortadores de árboles que tantos astilleros españoles abastecieron y cuya madera aun reluce en el Palacio de “El Escorial” en España.

En 1834 visitó a Sagua por varios días el Poeta Plácido (Gabriel de la Concepción Valdés 1809 - 1844 ); encantado con su caudaloso río, pasaba horas y horas en sus orillas observando su belleza, y donde a la vez recibía a las musas de la inspiración, con una piedra lanzada a su inmensidad observó las grandes ondas que esta producía para luego desaparecer en sus misteriosas profundidades.

De ahí que decidió bautizarlo con un nombre más poético que encontró, y este fue: “El Undoso”. Siendo Plácido un personaje tan importante en la isla de Cuba, los sagüeros se sintieron muy honrados con la inesperada visita y decidieron por tanto continuar llamándole “Undoso” al río y “Villa del Undoso” a la ciudad, la cual nacía por aquellos tiempos. En la actualidad ha continuado la tradición.



Ampliar en:  http://sagua-la-grande.tripod.com/

domingo, 26 de diciembre de 2010

Provincia Indígena Sabaneque

Introducción a la provincia indígena de SABANEQUE


ÇAVANE Y ÇAVANEQUE

Al parecer muchos decían "Sabana o Sabaneque" ya que la nueva administración española en Remedios controlaba ambas Jurisdicciones pero en los antiguos papeles, cartas y relatos de los cronistas puede notarse la diferenciación que se hace de "Sabana y Sabaneque" como es el caso de Diego Velazquez que nunca confunde a los dos Territorios.

ANTIGUA JURISDICCION DE SAGUA LA GRANDE


Con la llegada de los colonizadores españoles en 1492 se mantuvo en cierta medida la división territorial que habían hechos los indios cubanos de sus cacigazgos y sobre ellos se construyen las primeras Villas.En esa época América no se dividía en países sino en cacicazgos, por lo que la región de Sagua era un país. En el caso del Territorio “Sabaneque” sus límites coincidían con la nueva Jurisdicción “Sagua La Grande”, es decir que sus terrenos abarcaban desde el río Sagua La Chica por el Este, hasta el río Sierra Morena por el Oeste, quedando de esta forna el río Sagua La Grande en el mismo centro de la Jurisdicción. Esta franja jurisdiccional estaba situada entre las latitudes 22º30’ y 22º53’ aproximadamente, tomando como referencia el río Sagua La Grande, es decir que su ancho sería aproximadamente desde los terrenos de San Diego del Valle hasta los cayos del norte, y su interior estaba dividido en 7 Partidos Judiciales que eran: Jumagua (luego Sagua), Amaro, Yabú, Quemado de Güines, Alvarez, Rancho Veloz y Ceja de Pablo, y esto se transforma posteriormente en: Sagua (cabecera jurisdiccional),Encrucijada, Santo Domingo, Cifuentes, Quemado de Güines, Rancho Veloz y Corralillo con el nombre de Región substituyendo al de Jurisdicción, para finalmente fisionarse en Municipios independientes dentro de la nueva provincia llamada Villa Clara. Siendo esta una idea general muy sintetizada de la evolución territorial ya que durante los dos siglos pasados ha habido muchísimos cambios de “límites” o “fronteras municipales” que en ocasiones han pasado de un partido a otro o de una Jurisdicción a otra (como es el caso de Calabazar de Sagua y Cifuentes que pasaron a ser parte de Santa Clara en dos ocasiones).

De esta forma vemos como el nombre “Sagua La Grande” no es solamente el de una ciudad, sino que también con él se bautiza a una Jurisdicción y a un río que extiende su nombre hasta las montañas del Escambray (ha de agregarse que la palabra también la vemos dando nombre a la bahía ubicada al Este de la desembocadura del río y más tarde a una Región y Municipio).

La palabra “Sagua” es derivada del término aborigen “Cagua” que significa “mucha agua” y que los conquistadores españoles interpretaron como Sagua debido a que los Taínos pronunciaban la “C” con sonido muy parecido a la “S”, (se trata de la “Ç” que fonéticamente se aproxima mucho a la “ese”). En otros sitios de América (ejemplo Puerto Rico y Venezuela) existen sitios llamados “Cagua” porque substituyeron la “Ç” por la “C”, pero en el caso de la región Sabaneque se le agregó una “S” y así surgieron “Las Dos Saguas”, Sagua La Grande y Sagua La Chica (diferenciando su apellido el tamaño de un río con el otro).


Dice la tradición local que “Caguax” era el gran cacique sagüero que reinaba en todo el territorio “Sabaneque” a la llegada de los españoles y que su tribu radicaba en el área de Macún, (creca del río entre Sagua e Isabela) y no estaría tan mejor elegido el sitio para un cacique si se tiene en cuenta la estrategia de este punto con salida al mar a través del río y con salida a las cuevas del Mogote usando el prehistórico camino que los españoles llamaban “carretero de Jumagua” ya que inicialmente los grandes barcos se adentraban tierra adentro desde Isabela de Sagua hasta este sitio donde se cargaban o descargaban las mercancías con destino al Hato de Jumagua usando de este camino. Se dice que los piratas de los siglos XVI y XVII también se aprovecharon de esta ventaja geográfica, así como los madereros del siglo XVIII.


El Territorio de “Sabaneque” (Cavaneque) tenía por vecino hacia el Este al Territorio de “Sabana” (Cavana) el cual se extendía desde el río Sagua La Chica (Oeste) hasta el río Caonao (Este) y cuya cabecera lo era el área de San Juan de los Remedios. Y hacia el lado occidental de “Sabaneque” estaba el Territorio de “Yucayo” que abarcaba desde el río Sierra Morena por el Este, hasta el límite de La Habana por el Oeste, siendo su centro o cabecera el área de la ciudad de Matanzas.