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viernes, 12 de agosto de 2011

La Cueva del Mono



Leyendas de Jumagua

Allá por el año 1880 se corrió la voz en Las Jumaguas de que había un hombre completamente peludo viviendo en una de las cuevas del Mogote. Algunos guajiros que recorrían el trillo sur de la cordillera lo veían cada mañana asomando su enorme cuerpo por una gruta al Este de la Cueva del Agua y salían espantados en sus caballos “como alma que lleva el Diablo”.


Esta caverna, en lo alto de la loma, es la única que puede divisarse en la distancia debido a la blancura de sus rocas a diferencia de las demás siempre ocultas por la tupida vegetación lo cual hacía que muchos testigos más alejados del área también pudieran verlo en ocasiones, siendo esta cantidad de reportes la prueba definitiva de su existencia real quedando solo la discusión de si se trataba de un simio o aquello era en realidad un ser humano.


Algunos testigos le habían visto golpeando su pecho como lo hacen los gorillas africanos y hasta caminar en sus cuatro patas lo cual lo alejaba un poco de la humanidad, pero otros insistían en que se trataba de un perfecto hombre peludo como traído de la edad de piedra.


Sin duda alguna la riqueza imaginativa de nuestros campos del siglo XIX daban el toque mitológico tan necesario en esta alejada geografía sin teatros ni bibliotecas donde los prodigios, apariciones y curiosidades contituían, no sin temor, su mayor atracción.


Eran los tiempos que en Sagua se inauguraba el ferrocarril a Jumagua y algunos de los obreros de la vía férrea llevaron la extraña noticia a la ciudad donde inmediatamente fue publicada por algunos periódicos locales siendo por tanto “El Cuadrumano del Mogote” la sensación de aquellos tiempos. Esta, entre otras interesantes anécdotas, fueron rescatadas del olvido por nuestro equipo de exploraciones que durante la década de 1970 visitó el hogar de viejos vecinos del área de los Mogotes de Jumagua para así registrar cuidadosamente el rico folklore de tan fascinante región del centro de Cuba, naciendo así la Jumaguología y convirtiéndonos nosotros en los primeros Jumaguólogos.


Aún hoy los jóvenes Jumaguólogos buscan el esqueleto del “Mono” que por allí habitó en su tiempo, pero, ¿Existirá en materia o solo se trató de un habitante de la portentosa imaginacón?.


En este caso,”buscarlo es más importante que hallarlo”…


Localización: Loma # 5 (W-E) o Loma del Mono.


Del libro: "Mitos y Leyendas de Sagua La Grande de PSTintin

viernes, 5 de agosto de 2011

La Campana de la Suerte

Los Mogotes de Jumagua, rosaleda de bellezas y cautivantes enigmas nos brinda su toque místico en la interesante tradición de “tocar la campana para un buen viaje por la cueva”;este inevitable ritual se remonta a los orígenes de Sagua cuando los ataques de fuerzas oscuras requerían de talismanes y conjuros para la protección del osado viajero. Los pocos aventureros que se adentraban en la Cueva del Murciélago nunca dejaban de sonar la campana incrustada en el alto techo de la caverna usando como medio una piedra suelta y buena puntería.Cuando alguno del grupo de profanos lograba golpearla con su disparo,entonces ya no era necesario que el resto de la comitiva lo intentara de nuevo,la suerte estaba echada,su profunda vibración avanzaba como tornado por todos los rincones del oscuro mundo interior barriendo consigo cualquier vestigio de energías malignas, espectros , gnomos o espíritus burlones de los que está plagado la caverna en espera de alguna entretenida víctima.


En la actualidad los jóvenes jumaguólogos han continuado la tradición aunque con piedras más pequeñas porque no se pretende perder a la campana sino salvarla para el futuro sin que tampoco se pierda esta encantadora fábula de buena suerte que ya ha acompañado a muchas generaciones de sagüeros. La llamada campana en sí no es más que una alargada estalactita que pende del techo calcáreo justo en la misma entrada del gran salón o vestíbulo central desde donde parten 5 ramificaciones o cuevas anexas hacia el mundo subterráneo; ellas son: 1-Cueva del Baúl, 2-Cueva de la Botella, 3-Cueva del Calor, 4-Cueva del Volcán y 5-Cueva del Campamento,donde las cuatro primeras,en alguno de sus tentáculos, se comunican entre sí. La del Campamento es la única aislada al oeste del gran salón, limpia de guano de murciélago y por tanto muy apta para acampar.
Esta estalactita (quizás con zonas huecas en su interior) emite un peculiar sonido al ser golpeada en el sitio apropiado y al principio de nuestras exploraciones (1970) logramos en dos ocasiones el verdadero sonido que de ella todos esperan,pero con el tiempo y nuestra toma de responsabilidad de una consciencia rotectora, decidimos que nunca más abusaríamos de la milenaria campana con lluvias de pedradas de una libra cada una. A partir de ese momento permitimos una sola y pequeña piedrecilla de unos gramos por cada expedición aunque esta durara varios días y hasta el día de hoy la tradición se ha mantenido “Y los fantasmas tampoco molestan al moderno visitante pues al parecer ellos le temen más al ritual y la tradición que a la misma vibración”.La cueva donde esta se encuentra fue llamada ocasionalmente como Cueva de la Campana, aunque su nombre oficial sea Cueva del Murciélago, aún hoy algunos prefieren usar este nombre para identificarla.
Junto con La Campana,La Virgen es parte fundamental de estos umbrosos dominios en las entrañas de la loma.Veamos en el próximo capítulo a este segundo guardian de la montaña.


Localización: Loma # 3 (W-E) o Loma del Abono.

Del Libro Mitos y Leyendas de Sagua La Grande de Pedro Suárez Tintín

viernes, 29 de julio de 2011

La Virgen de la Cueva

Leyendas de Sagua La Grande

Se pierde en la oscuridad de los tiempos la primera mención de la Virgen en la cueva de su nombre en los Mogotes de Jumagua.Pero no es un fenómeno único de Sagua La Grande pues en el resto de la Isla abundan las”Cuevas de la Virgen” en cantidades industriales ya que al parecer el capricho de nuestra Madre Natura dibuja muchas veces el cuerpo de una mujer en las estalagmitas o formaciones secundarias de nuestras cavernas que nuestros antepasados lo asociaban con la escultura de una mujer.


En 1973 efectuamos la primera cartografía que se le realizaba a esta cueva y la bautizamos (por derecho cartográfico) con el nombre de “Cueva del Murciélago” debido a la enorme colonia que han establecido estos Quirópteros en su interior, pero anexando el nombre “De La Virgen” a nuestra propuesta ya que este no se puede obviar debido a que esta caverna ha tenido muchos nombres generacionales sin que en ninguna época se le omitiera el anexo De La Virgen.

Algo místico rodea, porsupuesto, a ese nombre para que se le suprima así de fácil y aún más, “La Virgen”se ha asociado con cada uno de los nombres ocasionales que ha tenido la caverna como es su primer ejemplo “Cueva del Caldero” que a pesar de subsistir por varias décadas du-rante el surgimiento de Sagua como pueblo,la virgen siempre amparó a los visitantes de los “hechizos del caldero” (ver: CUEVA DEL CALDERO) y convirtiéndose en amuleto o protección a los intrusos que en ella se adentraban. La tradición estableció que: “Todo aquel que penetre en dicha cueva debe pasar por el lado izquierdo de la virgen para así tener buena suerte en su estancia subterránea”.

Aún en la actualidad todo explorador que la visita cumple respetuosamente el ritual establecido por más de dos siglos de tradición.Por un lado se respeta a la Virgen y por otro La Virgen nos da buena suerte.Durante la época media del siglo XIX la cueva cambió ocasionalmente su nombre a “Cueva del Muerto” pero aún así la virgen seguía cumpliendo su papel protector para evitar otros posibles muertos y durante la Guerra de Independencia se le conoció como : “Cueva del Gato” debido a un agresivo felino que allí vivió pero tampoco en esta ocasión la patrona de la caverna desapareció para los adoradores del gato.Por eso aunque su nombre geográfico oficial actual sea: “Cueva Del Murciélago”,la Virgen continúa vigilante de que sus do-minios subterráneos sean bienvenidos al curioso visitante del siglo XXI.

La estalagmita con figura humana que representa a la virgen se encuentra en la parte superior del gran salón central a partir del cual se ramifican otras cuevas.En 1970 la virgen estaba cubierta de piedras hasta más de la mitad de su altura total y solo aparentaba tener dos pies de alto por lo que me dí a la tarea,(toda una mañana) de limpiarla de las enormes piedras que la cubrían y al final pude descubrir la gran estructura que hoy conocemos.No puedo imaginar quien,cuando y por qué la cubrió totalmente de rocas,pero quizás varias generaciones del siglo XX no la pudieron admirar en su máximo explendor.
El Salón de la Virgen,dentro de Cueva del Murciélago,constituye la caverna más hermosa que poseen nuestros Mogotes de Jumagua la cual debemos proteger para el disfrute de nuestras futuras generaciones.Por millones de años,desde el Cretácio Superior, se venían esculpiendo estas maravillosas estatuas naturales. No permitamos que desaparesca este paraíso sagüero…


Localización: Ubicada en la Loma # 3 (W-E) o Loma del Abono.



ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011
Del libro: Mitos y Leyendas de Sagua La Grande de Pedro Suárez Tintín


 

domingo, 24 de julio de 2011

El Manantial de la Lechuza

Al pie de la primera loma de los Mogotes de Jumagua(de Oeste a Este), existe un manatial de agua potable y refrescante, que proveniente del enorme “telmo calizo” del subsuelo, escapa al enorme calor que en esta región se percibe durante todo el año,y esto provoca por tanto que sea un sitio muy visitado por campesinos y exploradores del área que se detienen allí para calmar su sed y la de sus animales.

El agua hace su afloración en una gruta y cuéntase que desde lejanos tiempos los visitantes de esta gruta del manantial eran sorprendidos por una gigantesca “lechuza con orejas” (¿Siguapa o Buho?) que aleteaba desesperadamente para escapar de las personas que allí se acercaban. Los testigos la describían como de un metro de altura, pero otros, quizás más exagerados, afirmaban que era del tamaño de una persona normal.

Esta leyenda la recogimos personalmente durante nuestras exploraciones espeleológicas, en boca de campesinos de la zona, pero consultado nuestro amigo Juan Morales,en la ciudad de Sagua, nos agregó que con él trabajó un tal Céspedes, en los años de juventud vividos en Chinchila, el cual le contó que en su casa se conservó por mucho tiempo una pluma de esta lechuza o siguapa gigante la cual media poco más de medio metro y que había sido recogida por su abuelo cuando trataron de capturarla; siendo él un muchacho,vino un do-tor de La Habana y se la llevó para estudiarla.



Teniendo en cuenta este acontecimiento legendario y el hecho coincidente de que cuando comenzamos las cartografías espeleológicas en 1972, encontramos una pequeña lechuza allí, decidimos nombrarla en los planos como: “Gruta de la Lechuza” o “Manantial de la Lechuza” en vista a que perdure tan bella leyenda que da su toque mágico a esta otra cueva del Mogote.


Localización: Loma # 1 (W-E) o Loma de la Baliza (Ladera Sur).

domingo, 12 de junio de 2011

La Bruja del Caldero

Desde los orígenes de Sagua La Grande en 1796 ya se le temía a la Cueva de la Virgen en las alturas de uno de sus empinados Mogotes de Jumagua cuya generación le llamaba “Cueva del Caldero”. Aquí muchos atrevidos sagüeros se han llevado el susto de sus vidas al encontrarse cara a cara con una espantosa negra conga de unas 300 libras de peso repleta de collares y amuletos que sentada sobre una roca muy cerca de la Virgen abraca con sus piernas un enorme caldero de contenido dudoso.


Cuenta la tradición que este horrible espectro de bruja vigila desde hace varios siglos un gran tesoro escondido en dicha cueva por negros esclavos que convertidos en cimarrones trajeron aquí muchas bolsas de oro,plata y joyas que arrebataron a su antiguo amo después de asesinarlo y escapar al monte.La hechicera africana siempre está concentrada en los brebajes de su enigmático caldero pero al penetrar algún profano a sus dominios inmediatamente lo detecta y levantando su enfurecido rostro lo intercepta con unos brillantísimos ojos que ate-rrorizan al visitante que huye despavorido.


En cierta ocasión un nativo de Jumagua contó aterrorizado a su familia lo que había visto en dicha cueva y acto seguido cayó fulminado por el espanto de la vision,sus ojos muy abiertos no se podían cerrar y la noticia selló definitivamente el contacto de los campesinos con la diabólica caverna que por muchas décadas fue ignorada. Pero a mediados del siglo XIX un trampero de nueva generación,incrédulo de los tradicionales “Cuentos de Viejas” penetró en el gran salón y comprobó que los excrementos de jutías eran abundantes por lo que allí haría su zafra con estos sabrosos edentados por lo que colocó sus trampas comprobando que al día siguiente su caza había sido fructífera y jactancioso declaró que” tantos años de superstición habían sido provechosos para él ya que la cueva,al no ser visitada,se había llenado de Jutías.


En cierta noche de reunión familiar unos amigos del afortunado cazador le propusieron una apuesta tentadora si entraba a la famosa Cueva del Caldero dadas las 12 de la noche en punto y se mantenía allí por media hora, y este,ante la nueva y tan fácil ganancia aceptó en el acto.Cuenta la tradición que en esta ocasión la suerte no acompañó al osado trampero y que 60 minutos despúes sus amigos, preocupados por su tardanza, encontraron su cadáver extremadamente pálido a la entrada de la hechizada caverna.A partir de entonces no solo el sitio sino “las 12:00 P.M.” constituyen el tabú principal de la legendaria Cueva del Caldero.


Más de 100 años después nuestro equipo espeleológico la cartografió incorporándola a la geografía nacional como “Cueva del Murciélago” y confeccionando el catálogo de su fauna interior, pero no bastando todo esto,se me ocurrió que una investigación nos faltaba y la fría noche del 8 de enero de 1975 me monté en mi bicicleta y solo comunicándoselo a mi amigo Guillermo Morales López, partí con una colcha, linterna y cantimplora de agua rumbo a las lomas del Mogote con el objetivo de “mirar a los ojos de la negra conga”.

Serían las 11:00 pm cuando penetré en la cueva que tantas veces había estudiado materialmente pero a la que jamás había observado con ojos metafísicos y me instalé como pude entre las congeladas rocas mirando de frente el altar de la virgen donde según la tradición aparecía el espantoso espectro de la hechicera. Por fín llegó las 12 de la noche y mi corazón aumentó su ritmo, por primera vez sentí algo de temor, ya era tarde para retirarme, estaba en la hora crítica y medio petrificado no sé por qué razón pues tenía a mi favor el no creer en esos inframundos sobrenaturales. Pasaron los minutos y con ellos la hora del climax, pero la negra no aparecía; yo me repetía constantemente “aquí no hay nada, esto no es real”, y otras oraciones que me infundían valor,pasando así más de una hora sin que nada ocurriera, hasta que por fín quedé profundamente dormido con extraños sueños que de nada vale aquí contar…

Esa fue mi noche en la Cueva del Caldero. Para los creyentes del espiritismo y otras doctrinas espirituales les digo que con esto yo no demuestro ni niego nada, solo cumplí con mi impulso investigativo y quizás, apoyando sus postulados,”No ví porque no creí” ya que al igual que “Ver Para Creer” podemos afirmar : “Creer Para Ver”. Me ha dicho un amigo que a lo mejor allí estaba la negra gritando ante mi rostro y yo no conectaba su frecuencia, una forma muy humorística de explicar el fenómeno.”¿Y si encontraron el tesoro?, ya no tendría objetivo su presencia allí”-me dice otro. Pero de todos los análisis el más interesante lo ha expuesto otro amigo: “¿Y porqué no lo haces de nuevo, a lo major la próxima no te va muy bien?…


Localización: Loma # 3 (W-E) o Loma del Abono (Ladera Sur).

jueves, 2 de junio de 2011

El Gato Cavernícola

¿Se imaginan la ferocidad de un gato acorralado en la oscuridad de una caverna?


Los visitanes de las cuevas del Mogote durante la década final del siglo XIX afirmaban que existía una cueva en lo alto de la montaña donde “se hacía muy dificil penetrar” debido al acoso de un enfurecido gato jíbaro que habitaba en sus densas tinieblas.

El viejo cazador de majáes Ciriaco Rojo, residente de la Villa Del Undoso entre 1898 –1974, contaba que él, en los años 20, habló con varios “cueveros” que habían sido atacados por este siniestro felino y que “todos coincidían en que se trataba de un enorme ejemplar de color negro el cual, de ninguna forma, dejaba entrar a los intrusos a su dominio subterráneo de Cueva de la Virgen, enorme templo de estalagmitas gigantes que hoy conocemos como Cueva del Murciélago.


En una ocasión durante la Guerra de independencia, un conocido trampero de jutías que residía en Chinchila fue herido gravemente en la cara cuando el fantasma negro le saltó desde una de sus estratégicas atalayas rocosas y con ferocidad arácnida lo hizo huir despavoridamente.


Aunque su horrorizante expresión ya había hecho correr a más de un profano con espanto, este sangriento ataque al cazador de jutías bastó para disparar la fama del “Monstruo de Cueva De la Virgen" la cual automaticamente se cambió a “Cueva del Gato” donde inprovisadas partidas de caza se organizaron con el objetivo de capturarlo y exhibirlo triunfalmente por las calles de Sagua en los arreos del caballo, pero el escurridizo y peludo mamífero sabía guardar distancia de las muchedumbres y nunca fue visto por las expediciones de caza.


El horror de adentrarse en dicha cueva de forma solitaria calaba hasta la médula de los tramperos y nunca más se penetró en “La Cueva Del Gato” sin la compañía de otros.


Hasta el día de hoy (cien años después) no se ha sabido más de la suerte de aquel engendro troglodita que tanto asustó a nuestros abuelos.

En 1970 realizamos la primera exploración científica de esta interesante cueva del Mogote y con su cartografía la bautizamos como “Cueva Del Murciélago” (exploraciones del Grupo Espeleológico Sabaneque de Sagua) debido al incredible habitat de quirópteros que aquí existe, pero siempre sin ignorar los muchos nombres que nuestros antepasados dieron ocasionalmente debido a los abundantes acontecimientos que en este sitio ocurrieron a través de la historia .

La "Cueva Del Murciélago", "Del Gato" o "De La Virgen" constituye la caverna más hermosa que pueden mostrar los sagüeros con orgullo.

La apretada población de murciélagos que hoy habita esta caverna debe vivir muy feliz de que ya no exista aquel juguetón felino que en una ocasión ocupó el mismo territorio de sus desafortunados abuelos.Pensamos que la vida de cualquier predator es posible en estos reinos subterráneos donde los murciélagos vuelan a ras de piso. Un ejemplo claro es la adaptación del Majá de Santa María a una de las galerías profundamente oscuras de esta cueva donde su única y absoluta dieta lo constituyen los quirópteros. El Gato de la Virgen pudo ser posible y tal acontecimiento no necesariamente habita en el mundo de las leyendas…

Localización: Loma # 3 (W-E) o Loma del Abono.

 

martes, 17 de mayo de 2011

La Madre Agua

“ EL MAGÜI ” O “MADRE AGUA”(La leyenda más popular del Mogote)



Desde la época de nuestros bisabuelos (quizás más atrás en el tiempo) existe la fascinante leyenda sobre un enorme reptil que habita en las profundidades de Cueva del Agua en El Mogote, la Madre Agua como le dicen los guajiros de la región ha sido vista por pocos aunque muy buscada por muchos.En el argot espeleológico la malcriamos con el nombre de “Magüi”, con el mismo derecho que los Escoceses miman a su “Nessi” del Lago Ness o los Tibetanos a su “Yetti” de los Himalayas.El Magüi de Jumagua es un ofidio que tiene ”el grosor exacto de una palma” y según los cuentos que hemos colectado entre los nativos del área “este temible animal puede engullirse un ternero completo sin mucho esfuerzo”.Su cabeza presenta dos pretuberancias en la región frontal y sus escamas están distribuidas inversamente a como se presentan en el resto de los “majaes”,es decir “de atrás hacia delante”.Esta extraña disposición de escamas a lo largo del cuerpo no permite que penetre proyectil alguno cuando es disparado en su huída, afirman los viejos cazadores que “si alguien lograra dispararle de frente sería muy fácil capturarle”,pero lamentablemente para estos, todos los disparos a través de la historia se habían efectuado en su retiro al interior de Cueva del Agua que constituye la entrada a su reino subacuático.


La leyenda incluye además que “cualquiera puede ver sus huellas si visita la caverna” pues en la época de bajante el rastro de su enorme cuerpo queda grabado en el blando fango del piso y de forma zigzagueante se pierde en las tinieblas de su interior.


Todos estos cuentos en torno al ”majá con tarros del Mogote” se lo hacía repetir decenas de veces a mi abuelo Ciriaco Rojo el cual fue un viejo cazador de majaes durante la primera mitad del siglo XX en las cuevas del Mogote para vender la manteca muy codiciada en las Boticas de Sagua. Yo me quedaba como anonadado mientras él, entre cuento y cuento, se tomaba su traguito de ron. No sé si el deseo de hacer sentir bien a sus nietos hace que los abulitos exageren sus historias, pero aunque así fuese, de no ser por aquellas fantasías yo no hubiera conocido a esta interesante y misteriosa región con la que tanto tiene que ver mi vida toda. Encontrar el Monstruo del Mogote fue la primera inquietud de mi joven mente. Con el tiempo aquello se convirtió en obsesión, tal como Byrne busca a su Big Foot. Los Primeros viajes a Cueva del Agua se vieron obstaculizados por el creciente nivel del manto freático pero fueron muy útiles en la recopilación de fábulas locales entre las que abundaban relatos sobre El Magüi.


La impresión de mis primeros viajes por los Mogotes fue que los habitantes de la región estaban convencidos de que aquí vive un enorme majá que causa estragos entre su ganado. Como segundo punto, que según afirman, ”yendo a la cueva cuando está seca, pueden verse sus huellas a lo largo de sus laberintos”.De esto se podría por tanto deducir tres conclusiones:


1-La Historia del Monstruo Magüi puede ser parte del mito local tan necesario en las poblaciones alejadas de la civilización donde la monotonía de sus actividades diarias exigen un tema que endulce esa fatigosa rutina.


2-La historia puede tener un fundamento real a partir de alguna especie de boa continental que haya sido introducida por algún viajero (por ejemplo un marino mercante).Es conocido lo pequeña que son las anacondas y pitones en su estado juvenil y el gran tamaño que alcanzan en su estado adulto.


3-La última (y más remota) posibilidad es la de una especie nativa que haya sobrevivido desde la Era Secundaria (período Cretácico) y en la actualidad esté limitada a los territorios de Jumagua, Chinchila y Ciénagas del Norte o cuyos últimos ejemplares se hayan extinguido durante los finales del siglo XIX o en la primera mitad del siglo XX ,períodos a los que pertenecen la mayoría de estos reportes.


Durante muchos viajes posteriores vimos muchas huellas que penetraban en la Cueva del Agua y casi creímos que teníamos en nuestras manos a el magüi. La primera vez que esto ocurrió, seguimos unas enormes huellas del grosor exacto de una palma que de una forma sinuosa desaparecía en las tinieblas interiores. Nuestro corazón latía con doble intensidad,..”seguimos la huella muy cerca el uno del otro (dejé escrito en mis notas de campo) como para sentirnos más seguros. El rastro se hacía más marcado producto de la mayor humedad del fango lo que dificultaba nuestros pasos. Por fín llegamos a la pared final que se percibe desde la entrada y la huella torcía


a la izquierda”…






…”Continuamos y a pocos pasos ENCONTRAMOS POR FIN A LA MADRE AGUA”.






Esto sin duda lo escribí con rabia irónica pues la supuesta Madre-Agua no era más que una palma que al parecer la había introducido poco a poco el mismo manto freático en su descenso. Pudimos comprobar por la gran cantidad de sedimentos que desde épocas remotas la Cueva del Agua ha estado arrastrando palmas, troncos y ramas a su interior e indudablemente, todos los años en los meses de diciembre y enero, que es cuando las aguas desaparecen, pueden verse las huellas de los arrastres hacia esta especie de caño o tragante que forma la caverna. Lejos de encontrarnos a el gigantesco magüi nos tropezamos varias veces con la Boa más pequeña del mundo, nuestro Majá de Santa María.


Aunque,”no se confien mucho de este largo silencio”, en cualquier momento despierta el colosal ofidio de su dilatado y rejuvenecedor letargo y pueden pasar el susto de sus vidas si se atreven a robarles las jicoteas y ranas del interior de su guarida.La Cueva del Agua es de su exclusiva propiedad y nadie debe penetrar en sus dominios.


Pero, Ojo ;”El Magüi” ha sido visto también en las Ciénagas del Norte y !oigan bien!: “En el Charco La Palma del río Sagua La Grande,¿Se comunicará esta cueva con el Undoso?…


Localización: Loma # 4 (W-E) o Loma de la Cueva del Agua.

jueves, 24 de marzo de 2011

Leyenda de la Serpiente Marina

José Antonio debe ser su nombre, pues aparecía oficialmente como Antonio Beltrán y le decían Pepe.Don Pepe Beltrán era un viejo pescador semi-inválido al que todos acudían en la Sagua de finales del siglo XIX para oir sus historias marinas.


Algunas las había vivido en carne propia pero otro gran caudal lo había acumulado transmitido por sus colegas de pesca y vida oceánica.

En una de sus hitorias nos relata el viejo lobo de mar como sus amigos que pescaban mar. afuera, peces de profundidad, vieron en una ocasión una enorme sepiente marina muy cerca de Cayo Piedra del Obispo, al noroeste de Isabela de Sagua a partir del cual el océano comienza a profundizarse hasta las entrañas abismales de sus dominios. Los viejos pescadores no podían creer aquello que estaban viendo; para ellos no existía ningún animal marino que no conociesen e identificasen al instante y esta visión se salía de su lógica y rutina marina.

Delante de ellos se elevó por más de 5 metros sobre la superficie del mar una enorme cabeza muy impresionante “del tamaño de una chalana o bote pequeño” cuyas mandíbulas estaban abundantemente pobladas de agresivos y afilados dientes como los de una picúa gigante,algo curvados hacia adentro de la cavidad bucal. Sus ojos eran tan amenazantes como su repulsiva boca haciéndolos temblar por unos segundos cuando, con vista fija en ellos, tal parecía que el mostruo planeaba atacarlos de un segundo a otro.


Aquella mirada del diablo marino les pareció eterna y los tenía casi hipnotizados, ninguno se movía ni hablaba, pero estaban conscientes que ese era el fín…¿Cual de ellos sería el primero?.Pasó un siglo de petrificación mirando aquellos ojos de fuego que despedía el animal y de pronto, como regalo del destino,una manada de delfines saltaron por su lado izquierdo provocando que la bestia les quitara la atención para concentrarse en los benditos salvadores.


Con habilidad asombrosa el gran reptil precipitó su cabeza contra la cuadrilla de cetáceos que a su vez escaparon hacia las profundidades con velocidad vertiginosa.Entonces los asustados pescadores pudieron observar como un largo cuerpo de serpiente se curvó en interminable zambullida que duró el suficiente tiempo como para calcularle “unos 30 metros de longitud o más”.


Ese mismo día los afortunados hombres decidieron regresar a tierra para contar su incredible aventura.

Todos los colegas de la costa se enteraron del insólito episodio y no dudaron ni por un instante de la veracidad del relato, pues, estos lobos de mar jamás, en muchas décadas, habían desertado de sus funciones de pesca, por lo que “algo grande y real” debió ocurrirles para que su limpio e envidiable record quedara manchado por primera vez.


La serpiente marina ha sido observada en nuestros mares desde la época de la conquista al igual que otros horrores mitológicos del misterioso océano atlántico…

lunes, 21 de marzo de 2011

El Fantasma del Hotel

Leyendas Sagüeras

Existe un viejo edificio abandonado de tres pisos en la calle Carmen Ribalta, entre E.J. Varona y Luis Mesa frente al Parque “El Escolar” de Sagua (Parque de las Madres, Parque Infantil (antiguo Hotel “La Unión”) donde un extraño fenómeno ocurre desde principios del siglo XX.. En algunas noches aquí se escuchan gritos y quejidos horripilantes que someten al más valiente de los hombres.


El Hotel en sí es algo raro y su figura exterior provoca la impresión de que este tiene vida propia.

En los primeros años del siglo ya este era un Hotel en decadencia donde solo acudían personas de muy baja condición social.Cuenta la tradición oral que “Panterita” allí vivía con su amante pero una noche enterado de la traición de la misma,entró enfurecido a la habitación y sin mucha explicación la apuñaló muchas veces con salvaje desesperación provocando gritos de horror que la dejaron exánime en el piso. Los vecinos ante tanto escándalo llamaron a la policía que al llegar encontraron a la occisa pero Panterita había escapado.

Desde aquel siniestro acontecimiento los vecinos y transeúntes que pasan por la edificación en el silencio de la noche perciben los alaridos de la muerte por lo que,nadie que aquí se muda,resiste por mucho tiempo.Varias familias que no tenían conocimientos de este homicidio coincidieron en marcharse a los pocos días de establecerse.

Investigaciones personales con vecinos del área coinciden en que “todos los niños siempre han sentido un extraño temor a este repulsivo hospedaje”.

Al parecer el extraño eco del espanto aquí se repetirá por los siglos de los siglos…

sábado, 19 de marzo de 2011

La India Sencion

( Recopilación Magazine “La Lucha” - Sagua La Grande-1926 )


“Próximo al lugar donde hoy se alza la estatua del Conde Moré, en los jardines de la Estación de los Ferrocarriles Unidos, y sobre una pequeña eminencia que casi bordeaba la laguna con sus aguas cuando crecía y que,años más tarde,cuando allí llegó el poblado,los trabajos que se realizaron para la nivelación del terreno hicieron desaparecer, se levantaba,allá por los años de 1814 a 1816, una casita de yagua y guano que nadie habitaba y que nadie tampoco quería habitar por el supersticioso temor que infundían aquellos lugares en los sencillos vecinos del”.

“En aquella casita había vivido la madre de la niña “Sención” y allí había sobrellevado resignada hasta su muerte el dolor y la vergüenza del pecado horrible que la hija maldita cometiera Allí también vivió Sención cuando llegó con su familia a Sagua, en la postrimería del siglo diez y ocho o en los primeros años del diez y nueve. Era una familia de color, compuesta por el padre, la madre y Ascensión o “Sención”, como le decían a la hija, una joven de 16 a 18 años , algo montaraz, que pintan como un soberbio tipo de mestiza, aunque su pelo lacio, de color negro brillante de azabache, y los rasgos de su fisonomía denunciaban que, a la par del europeo y el africano, el indio reclamaba también un puesto entre sus progenitors.Por eso la llamaban India”.

“De esta familia sólo se supo entonces que eran de tierra adentro, que tanto el padre como la madre adoraban a la muchacha, a la que tenían “muy consentida”, y que habían venido a Sagua para alejarla de unos amores que no le convenían”.

“Por qué no le convenían aquellos amores no lo dice la tradición, ni dice tampoco cómo el amador pudo enterarse de que la india estaba en Sagua”.

“El hecho fué que, ocho o diez díaz después de la llegada aquí de la familia,la madre de Sención los sorprendió junto a la laguna en amoroso coloquio, y sorprendida ella a su vez, e indignada, los increpó rudamente”.


“El joven enamorado, pues hay que suponer que era joven y estuviera enamorado, recibió la represión sin protesta y se marchó enseguida, pero Sención, de carácter dominador y violento, sintiendo rebelarse en ella la salvaje fiereza de tres razas, se dirigió a su madre trémula, despidiendo fuego por los ojos y al tiempo que le gritaba:”Mamita: su merced me ha abochornado y no va a hacérmelo nunca más”,descargó su mano abierta sobre el rostro de la anciana…”

“Pero entonces ocurrió algo inexplicable o sencillamente milagroso.Mientras la madre le decía:

“Hija maldita, Dios te va a castigar” Sención se esforzaba inutilmente por retirar su mano,que parecía haberse soldado en el lugar de la cara donde dió el golpe”.

“Todos los empeños por separar la mano de la hija del rostro de la madre, resultaron completamente perdidos y, al fín, el padre,presa de la mayor consternación,fue a un ingenio distante en busca del emfermero, muy renombrado y que era al que se acudía por estos lugares en los casos de suma gravedad”.

“El enfermero ante el temor de que pudiera “irse en sangre” la anciana,se decidió por cortar la mano de Sención por la muñeca,y así lo hizo”.

“La India resistió la operación sin lanzar una queja;pero concluida,salió,sin ser vista,por el fondo de la casa y se dirigió a la laguna,en cuyas aguas desapareció”.

“Muchos años después solo habitaba aquella casita la madre infeliz,dedicada a tejer sombreros finos de yarey ,en lo que era muy experta, mientras en el lado izquierdo de su cara la mano cercenada, que con el tiempo se había vuelto de un rojo obscuro, dejaba ver sus cinco dedos y la parte colgante de la muñeca”.

“Y por muchos años también, todos los Viernes primero de luna, a las doce de la noche, se aparecía el “alma en pena” de la india Sención, emergiendo de las aguas, esbelta, más alta de lo que había sido con sus dos trenzas a uno y al otro lado del cuello cayéndole sobre el pecho, como ella las usaba en vida, con sus dos brazos levantados al cielo, y, en el lugar de la mano derecha , el muñón cubierto por los vendajes que el enfermero le pusiera…”

(Esta leyenda se desarrolla en la Laguna de los Hoyuelos durante la “fundación” oficial de Sagua La Grande a principios del siglo XIX ).

lunes, 14 de marzo de 2011

El Esclavo del Purio , Leyendas

Insólito fue el descubrimiento de 1918 en unas de la Cuevas del Purio donde un negro esclavo muy anciano aún huía de sus antiguos y crueles amos.


Por muchos años se venía corriendo la historia por los vecinos de estas interesantes montañas de que por allí se vía a cada rato a “un negro prieto con gran pelambre y barba blanca que escapaba despavoridamente de todo aquel que lo descubría”.La leyenda no era muy creída debido a los pocos testigos que existían, pero en cierta ocasión muchos trabajadores del Central El Purio pudieron constatar la veracidad del mito.

Pocos años después el moreno fue capturado comprobándose de que se trataba de un fugitivo desde la lejana guerra de la esclavitud.¿Que edad podría tener aquel pobre hombre que aún escapaba de la opresión?.

Su arrugada piel mostraba muchísimos años de vida; sus uñas eran muy largas y prietas y la planta de sus pies habían endurecido como una roca. El incredible ser se alimentaba de yerbas y según sus captores trepaba por las cuevas y árboles con la agilidad de un mono a pesar de su notable edad.


El hombre del Purio fue albergado en el Asilo de Ancianos de Sagua La Grande aun por mucho tiempo.

domingo, 6 de marzo de 2011

Bernardina y El General

Las grandes personalidades sagüeras de finales de siglo XIX nacieron de las manos de Bernardina Domínguez una partera muy querida y respetada en la Villa del Undoso nacida de padres esclavos en 1826. Existía a principios del siglo XX una expresión de “sagüerismo” que expresaba: ”Soy sagüero de pura sepa,me recibió Bernardina y me bautizó el padre Lirola”. Las madres habían enseñado a sus hijos a respetar con profunda reverencia a estos dos sólidos monumentos de la sociedad.


Pero Bernardina no se destacó solamente por su habilidad de comadrona. Cuentan los viejos que de no ser por su increible record de miles de partos, a ella se le conociera como una Sibila o Adivinadora ya que en muchos de los alumbramientos, profetizaba el futuro de las criaturas nacidas.

Uno de sus casos más asombrosos lo fue el de Don Joaquín Albarrán, nuestro médico universal, el cual fue recibido por Bernardina el 9 de Mayo de 1860 en la casa de sus padres en la calle de Colón # 173. En esa ocasión, tomando en sus manos a la recién nacida criatura, esta le dijo:”Atravezarás mar para ir muy lejos a seguir una carrera prodigiosa que la muerte tronchará”…


Escalofriante revelación que se adelantaba 52 años cuando un final prematuro le arrancaría a Cuba, y al mundo entero, uno de sus hijos más destacados de las ciencias médicas.

Otro de los casos que ha quedado como un inmoble mito, ocurrió en la mañana del 3 de octubre de 1870 cuando se celebraba un acto de los bomberos en el parque de la iglesia recién construido y muchos militares formaban filas para la bendición de una bandera. Pronunciaba un importante discurso patriótico el sacerdote, Presbítero Don Dionisio Rodríguez; al mismo tiempo, al cruzar la calle,en los altos de la casona de Martí esquina Carmen Ribalta,Bernardina luchaba con Doña Enriqueta López de Robau para que alumbrara a su hijo José Luis. En eso, suena un disparo de canón y al unísono nace el bendito niño…,la Comadrona mirando a su madre entonces dice:


“Caramba, este muchacho va a ser General; lo reciben con un cañonazo”… De Nuevo Doña Bernardina Domínguez se había adelantado un cuarto de siglo a las gloriosas hazañas de General Don José Luis Robau López que con su Brigada Sagua escribió una memorable página para el pueblo de Sagua La Grande.

En los finales de su vida muchos pudieron constatar que Doña Bernardina poseía un grueso diario o libro de anotaciones donde había compilado con mucho detalle todos y cada uno de sus partos. En cada uno de ellos incluía no solo el nombre del bebé dado a luz, el de sus padres y la fecha-hora, sino que además anexaba un comentario muy personal y misterioso donde al parecer escondía los detalles más sobresalientes del futuro adulto, una especie de premonición en clave que en algunas ocasiones expresó en voz alta, pero que en la mayoría de los casos quedaron sepultadas solamente en este fascinante libro hoy desaparecido pero que se conservó por mucho tiempo en el Centro de Veteranos de Sagua La Grande.


Los profetas no solo pertenecen al viejo continente, por acá también los tenemos.



jueves, 3 de marzo de 2011

Leyenda del Arroyo Ternero

Cerca del Barrio “La Jagüita” existe un bello arroyo que en la serenidad de sus aguas oculta su perfidia por entero.Bello, si, para aquel que su vista recree en él, pero para el desventurado que atraído por sus dotes naturales ose penetrar en él por cualquier motivo, para ese; pronto se revela toda la maldad y el veneno, el castigo por decirlo así, que envuelve a ese arroyo asimple vista…!Maravilloso!.

El fatal arroyo al ser creado por el ser supreme le fue asignado un terreno de fango movedizo que no resiste el menor peso…cierto día, un campesino que hacía el viaje con cuatro bueyes que tiraban de una carreta cargada de caña ignorando la consistencia del terreno, se aventuró a atravesar dicho arroyo.Tan pronto como el infeliz hombre acompañado de sus cuatro bestias con el cargamento penetró en el arroyo,comenzó a hundirse lentamente en el lodo.

Todas las esperanzas eran vanas,todos los esfuerzos realizados por ese hombre y sus cuatro bueyes fueron estériles, pues a medida que hacían o buscaban algún modo de librarse de la muerte que los acosaba con su faz sonriente para aventurarlos en su seno, solo conseguían enterrarse más y más y así poco a poco, enloquecidos hombre y animales por el dolor que les ocasionaba ver como iban a ser sepultados vivos fueron desapareciendo totalmente.


Mucho se habló de este suceso dramático, pero como todas las cosas, al cabo del tiempo nadie más se volvió acordar de este episodio hasta…un día un caminante acertó a pasar por dicho arroyo y veloz corrió despavorido dando gritos de horror.-Al llegar dicho personaje donde otras personas y ser interrogado de la causa de su pavor el interpelado respondió que al llegar al arroyo había visto como un hombre acompañado de cuatro bueyes y una carreta se hundía en el fango, haciendo esfuerzos supremos por salvarse. Después de esto otros viajeros han afirmado ser testigos de la misma escena;de ese arroyo que sirvió de tumba a esos desgraciados que tuvieron muerte tan trágica y horrible.

Hoy…años han pasado, pero el hecho no se ha olvidado como antes pues queda ahora esta triste leyenda que viene a recordar a todos, el triste fin de unos humanos.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Los Chinos Esclavos


Historias de Ultratumba

En una casa de la calle Independencia en Isabela de Sagua, muchos vecinos de diferentes épocas ven aparecer en algunas oscuras noches de luna nueva, la repetida y sangrienta escena, que de forma fantasmal, muestra a unos endiablados chinos con una cabeza sangrienta en sus manos.La terrible manifestación ha asustado a muchos dueños del lugar los cuales han decidido mudarse al igual que a vecinos ya que en algunas épocas este lugar ha sido un abandonado solar.

Algunos testigos, ajenos en sus historias, coinciden en que los asiáticos se ven enfurecidos con la punta exterior de sus cejas muy elevadas hacia la frente y el rostro completamente enrojecido.Misterios del universo que en muchas ocasiones sorprende a la ciencia pues de forma insólita, ninguno de estos videntes ha sabido de antemano que allí se fusilaron durante la época colonial a 8 chinos que se dice asesinaron a su mayoral que los trataba cruelmente.

Cuenta la historia que a mediados del siglo XIX estos chinos esclavos trabajaban bajo brutales condiciones en este sitio que era el batey de la casa Larrondo y que un buen día, no soportando más los maltratos de su severo amo, todos decidieron combinarse para ajusticiarlo y con los instrumentos con que elaboraban, lo destrozaron a guatacasos y picotazos dejándolo tirado en el lugar hasta que la guardia tomó cartas en el asunto y el Jefe de la Plaza de apellido Ponce de León declaró culpable a 8 de los chinos los cuales fueron fusilados y enterrados instantaneamente en el mismo paraje del asesinato.

Muchos años después se descubrieron los esqueletos de los desafortunados cuando se realizaba una excavación para construir un pozo.


Al parecer los salvajes acontecimientos de sangre liberan una intensa y desconocida energía que impregna los átomos del lugar con una aterradora película que hemos de ver repetidamente en el transcurso de los siglos, dicen algunos. Pero los estudiosos del más allá afirman que las pobres almas sin rumbo de los principales actores del pecado, quedan atrapadas sin descanso a veces por largos siglos, hasta que algún sortilegio, exorcismo o noble gesto libertador rompe el círculo vicioso a que son sometidas las almas en pena.

El ciclo de los chinos esclavos de la Isabela aún no se ha roto y el espanto ha de seguir, quien sabe, por cuanto tiempo más…

del libro Mitos y Leyendas de Sagua de Pedro Suárez Tintín

domingo, 27 de febrero de 2011

La poza de la vieja trabuco

Leyendas de Sagua La Grande

Es éste, el nombre que recibió y aún conserva, un pequeño tramo del río Sagua, en su margen derecha, y muy cerca de los chorrerones del Hicacal, donde sus aguas forman un recodo para que el cauce bordee la parte sur de la población.


En este lugar formó el río un remanso,facilitando así, un excelente baño a los muchachos que uníanse diariamente formando grupos que salían de la ciudad en busca de los deleites de las aguas del Undoso y de la víctima de sus maldades.Vivía allí en aquel tiempo una campesina de alma varonil,cuya diversión era derribar con su hacha,el árbol del tronco más grueso y arar las tierras con el arado que mayor surcado hiciera.

Comienza así el origen del nombre del remanso:”poza de la vieja Trabuco”, porque comienzan también los episodios que se recuerdan aún :LA VIEJA TRABUCO Y LOS TRAVIESOS MUCHACHOS, encontrando ellos en dicha poceta el centro de sus diversiones como nunca Pensaron hallar en un baño natural del río Sagua.

Muy cerca de la poceta comenzaba una pequeña finquita, propiedad de esta rara campesina, que aunque rara, ocupábase solo,del bienestar de su escasa familia y de los cultivos que en su tierra realizaba.


Comienzan dichos sucesos, porque no haciendo caso,los muchachos que allí se bañaban, de la poca distancia que los separaba de la casa de la robusta campesina,bañábanse sin otro traje que la piel al aire libre. Aquí empezaban los retozos y los juegos que ellos mismos formaban, tales como el de la “corua” que consistía en imitar al ave marina que se sumerge para atrapar la presa…y así llevaban a cabo algunos más.Otras veces corrían por las orillas diciéndose toda clase de palabras mal oídas,hasta que llegaban a oídos de Doña Rufina-que así se llamaba-molestándola de tal modo que no podia menos que acudir a donde los “bribones”se bañaban, yendo con su indumento propio: zapatos de baqueta y macheteen la cintura; los amenazaba, les repetía las palabras, y muy a menudo tenía que darse un baño nada refrescante porque los perseguía hasta que se perdían de vista, después de decirse las injuries propias del caso,teniendo doña Rufina que cruzar la poceta a nado.


Estos espectáculos incitaban la maldad de los “canallas” quienes no faltaban un solo día a la poceta para gritarle a doña Rufina,”Trabuco”,sobrenombre que le asignaron por su voz fuerte y ronca y por las amenazas de que los hacía objeto.

Así fueron sucediéndose día a día dichos sucesos,hasta que algún tiempo después,quizás por este motivo, quizás por otro, Doña Rufina Rodríguez tuvo que abandonar su finquita e irse lejos de quienes le proporcionaban tan malos ratos y tantas maldades que no merecía.


Ha seguido con el nombre de “La poza de la vieja Trabuco” solamente el lugar, porque la poza no existe rellenada por deposición de las aguas del río.Y en la brillante finquita que cultivara doña Rufina, solo queda para no olvidarla, algunos árboles que ella con su arado y su machete cultivó.





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ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011

sábado, 26 de febrero de 2011

Jean Laffite en Cayo Cristo


Los últimos días del pirata.

 En 1821 llegó a Cayo Cristo una embarcación mandada por un hombre de tipo distinguido, trigueño, con catorce hombres en su tripulación y allí se quedó con su esposa.


El capitán decía llamarse Bretón y ser mitad español y mitad francés. De vez en cuando salía de viaje con sus marinos dejando a su mujer en el cayo. En una ocasión le trajo un clavicordio y ella lo tocaba como los mismos ángeles, pero solo a su marido y a puertas cerradas. Sus hombres lo admiraban y respetaban pues él no era de su misma clase, mostraba ser un caballero culto,pero sobre todo era un excelente espadachín y manejando muy bien la pistola todos le temían.Una especie de Conde exiliado,un misterio que a nadie le interesaba aclarar.

En el cayo le nació una hija a la cual bautizaron como María y allí creció con los años. Su padre salía en largas temporadas y luego regresaba con al carga que le permitía mantener un cómodo régimen de vida. Fue visitado en ocasiones por gente ilustre pero nadie conocía en realidad de quien se trataba. Su tripulación con sus mujeres hicieron una verdadera población en Cayo Cristo pero nunca su refinada esposa se mezcló con el resto de los vecinos y solo hacía tocar su clavicordio en un lamento que escuchaba todo el islote.

La niña seguía creciendo rodeada del misterio que envolvía la procedencia de sus padres. Se empezó a rumorar que él era un noble exiliado, quizás un corsario retirado,un jefe pirata que vivía en aquel tranquilo refugio para disfrutar en paz de sus riquezas…que sus viajes eran solo un pretexto, porque el oro lo guardaba en cofres y que tenía tantos que algunos los había enterrado en lugares especiales,más seguros que el cayo,para futuras contingencias.

La esposa era una culta mujer que hablaba varios idiomas y servía de maestra a la pequeña María por no existir escuelas allí. En Sagua e Isabela ya se hablaba de “el hombre de Cayo Cristo” y el misterio que lo rodeaba.Mientras más crecía la niña más preguntas le hacía a su madre sobre quienes eran,de donde venían,quien era su padre y sobre todo le intrigaba un cuarto que durante toda su vida estuvo cerrado con llaves.Su madre le explicaba que en ese cuarto su padre guardaba papeles y pertenencias íntimas,también le explicaba que con el tiempo ella le contaría más de sus pasados.


Un día corrió por la arena a esperar el barco de su padre que anclaba pero se extrañó que este no bajó de primero como siempre lo hacía,en cambio todos los lobos de mar bajaron con rostro sombrío y dirigiéndose a su casa le dieron la triste noticia a su madre de que el capitán había muerto de fiebres en las costas de Yucatán. Aquello fue horrible para la fiel amante que completamente destruída nunca más tocó el clavicordio.Los hombres de mar también estaban muy afligidos y sin rumbo. Todo había terminado,el principal guía de todos había dejado de existir.¿Qué harían sin él?.Aquella comunidad se fue disolviendo y la bella dama murió de tristeza. María que ya tenía 18 años decidió entonces mudarse para Sagua y hacia allá fue con su fiel criada Yambi dejando atrás sus años dorados de Cayo Cristo.

Una nueva vida comenzaba para ella con el nombre de María Rodríguez y con el tiempo se casó con un hombre de apellido Alonso formando una familia que mezclada entre la naciente sociedad sagüera fue borrando su intrigante pasado del cayo, pero he aquí que comienza la fascinante historia cuando, pasado muchos años Doña Mariquita, como le llamaban sus vecinos,decidió contarle a la abuela de Don Rafael Rasco las verdades de sus antepasados.

Era el año 1895 y ya María o Mariquita tenía 73 años y la abuela de Rasco tendría unos 34 en esa fecha. Alicia, la hija de María se había casado con Juan Antonio Someillán hermano de la abuela de Rasco y todo quedaba en familia.

Comenzó doña Mariquita contándole que en realidad los nacidos en el Cayo eran de descencia pirata,ella lo era. Su padre no era en realidad el capitán Bretón como todos creían,ese era un sobre nombre para ocultar el real,pero eso se lo contaría después. Su madre era de una de las familias criollas más conocidas de Louisiana y vivían en una plantación al norte de Nueva Orleans que era uno de los lugares que su padre visitaba con frecuencia.

“Mi madre fue educada en la Ursulinas-que entonces era la escuela a la que asistían las señoritas de aquella sociedad- preparada,en fin,para hacer un gran matrimonio,pero se enamoró de un hombre que no era exactamente lo que su familia quería para ella.Se enamoró,y él de ella. Estos amores fueron un secreto porque él-que era un caballero no quizo nunca que a ella la rozara nada de la fama que él tenía porque pensaba- según mi madre me decía- que no era digno de ella; por eso el secreto, porque sabía que un día tendría que irse y no quería dejarla con el estigma a los ojos de aquella sociedad de haber sido la novia del pirata que probablemente en la lengua de la gente sería calificada como la amante. El lo sabía porque conocía aquel ambiente, sabía que lo temían, lo adulaban, pero que eran capaces de clavarle un puñal por la espalda”.

Por eso la noche que él vino a despedirse, cuando le explicó la situación,ella, sin pensarlo dos veces, decidió irse con él. El no quería llevarla, pero ella se lo pidió, se lo suplicó,le dijo que el día que él se fuera de su lado sería la muerte para ella, como luego fue en realidad. Por eso, por el secreto absoluto de estos amores que nadie ni sospechaba, mucha gente pensó que el pirata en su huída, había raptado cobardemente a la más bella flor de Nueva Orleáns. La verdad nadie la sabía, que era ella la que le había implorado para que se la llevara”.


Y doña Mariquita que ya no estaba tan alegre,recordando todo aquello que era la historia de su padre y de su madre, terminó aquella parte de su narración, diciendo:

Desaparecieron de Louisiana, nadie más supo de ellos.

Un momento después la abuela de Rasco, que estaba realmente interesada en la historia, volvió a preguntarle:

¿Y cuando sucedió todo eso?

En 1821-le repuso doña Mariquita; y empesó desde el principio a desarrollar su larga historia contándole que su padre había llegado a Nueva Orleans al año de la compra de Louisiana por los Estados Unidos y pronto llegó a ser un ciudadano muy conocido en esa localidad donde se relacionó con personalidades muy importantes de la sociedad como abogados y politicos,incluso uno de ellos, Latour, lo fue a visitar a de Isabela a Cayo Cristo en una ocasión Cuando llegó la Guerra su padre ofreció sus fuerzas de más de mil hombres y un puñado de barcos armados y gracias a su ayuda la ciudad no cayó en manos de los ingleses.Luego de esto decidió marcharse con su esposa al paraíso de Cayo Cristo y nunca más se supo de este interesante personaje.


El pirata de esta leyenda se llamó Jean Laffite y la historia no conocía su destino final, pero gracias a la revelación de su hija María en 1895 a la familia Someillán es que este fascinante relato se ha podido rescatar del olvido. En algún lugar de Sagua La Grande deben quedar los restos del clavicordio de Marie Dubois y los documentos de Laffite que su hija tanto conservó. Por muchas venas de actuales sagüeros corre la sangre de aquel temible corsario de los mares,el legendario Jean Laffite.


Nota de Pedro Suárez Tintín: El 4 de Enero de 2001 hablé telefónicamente con Rasco para confirmar algunos datos genealógicos y sobre su narración. Su prima Kitty Brown de Barturen me dió su teléfono pues él vive como retirado en Long Island, Nueva York donde ha sido por mucho tiempo profesor de español y literatura en St. Paul’s School, Hofstra University, Adelphi Suffolk College y en el C.W. Post College de Long Island University. Se trata de un ser humano verdaderamente excepcional y me ha confirmado como algo familiar este relato tan conocido en las calles de Sagua a principios del siglo XX y los narramos por primera vez en Internet (22 de Agosto de 2001). Para mi constituye una de las investigaciones más interesantes que he realizado sobre la jurisdicción de Sagua La Grande.




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viernes, 25 de febrero de 2011

El Niño y la Virgen

LEYENDA DE SAGUA LA GRANDE
Eran las 2 de la madrugada del 4 de Septiembre de 1888 y el pintoresco Puerto de Isabela de Sagua comenzó a sentir las fuertes ráfagas del anunciado ciclón al cual muchos no habían hecho caso a pesar de que las autoridades lo había advertido hasta la saciedad; un tren llevó a Sagua un grupo de familias y por las fuertes ráfagas se volcó cerca del alambique, un segundo tren no regresó debido a oposición de los isabelinos que se negaban a abandonar su querido hogar y las trágicas consecuencias no se hicieron esperar.

A las 9 de la mañana del día siguiente ya quedaban muy pocos edifificios en pie y habían ocurrido muchas desgracias humanas, las madres aparecían por todas partes en macabra escena con su hijos abrazados, los cuerpos flotaban por todas partes.

Unas 500 personas que se refugiaron en la Iglesia de Madera vieron con horror como las grandes puertas cedieron al poderoso meteoro a pesar del gran esfuerzo de los bomberos por mantetenerlas selladas.Los bellos edificios desaparecieron, la estación ferroviaria llevada a ruina, el tren de Isabela volcado como un juguete, hundidos el Casino Español y de Artesanos, y por todas las calles el siniestro silbido del monstruo arrastraba zines, tablones, ladrillos y materiales que se estrellaban con contra las pocas estructutas que quedaban en pie.

El río se salió de su cauce y la Isabela comenzó a desaparecer cuando sus aguas se unieron con las del mar. Aquello nunca antes lo habían visto los pobladores de la Boca de Sagua. Tristemente decenas de las más conocidas familias isabelinas desaparecieron totalmente para siempre, pero en una de ellas sucedió lo curioso y legendario que es el motivo principal de esta narración.


Se cuenta que entre tanto cadáver flotando por todas partes la Comandancia de la Marina encontró a un niño de 8 años flotando vivo sobre una tabla de salvación el cual, al ser rescatado les contó como una mujer bellísima que flotaba sobre el mar con largo velo blanco, lo guío en sus propios brazos hacia la Aduana de Isabela de Sagua.

“Esta mujer era La Virgen del Carmen, la patrona de los isabelinos”

El niño llamado Juan Acosta fue adoptado y criado por el Comandante Don Manuel de Dueñas y durante la primera mitad del siglo XX se le conoció como “Juan el Muerto” debido a su milagrosa salvación. A Don Juan se le conoció en Isabela como un verdadero lobo de mar conocedor profundo e inteligente de sus grandes secretos y se le admiró y respetó por haberse convertido en una especie de exégesis o versión de los náufragos de la Caridad del Cobre o del mito mejicano de Juan Diego y la Virgen de Guadalupe en territorio sagüero.

¿En qué se diferencia nuestro Juan el Muerto y su vida ejemplar de otros videntes o testigos de la Inmaculada?.La Iglesia tomó muy buenas notas de este fascinante suceso pero después de la muerte de Don Juan a mediados de nuestro siglo XX, el férreo materialismo que ha invadido a nuestra sociedad, no ha permitido que la nueva generación se entere de acontecimiento tan trascendental para sagüeros e isabelinos.

Nunca olviden las leyendas pues la providencia las coloca dentro de cada capítulo de nuestra historia de forma casi imperceptible para que las próximas generaciones las liberen de la didascálica botella por muchas razones esotéricas que no podemos comprender…

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domingo, 20 de febrero de 2011

La Leyenda del Sábalo , Sagua La Grande

(Recopilada en 1940 por los alumnos del Instituto de Sagua la Grande)


Sagua La Grande es una población pródiga en leyendas, una de las más conocida es la del “Charco del Sábalo”.


El caudaloso río Sagua tiene su parte más profunda al comenzar la calle Colón, antiguamente calle Real, y era aquella parte profunda del río la que los antiguos sagüeros llamaban “charco del sábalo”.Entre ellos había la creencia de que allí habitaba un sábalo de grandes dimensiones; muchos pescadores que lo vieron le calcularon un tamaño y peso enorme.

Era un pez que no intentaba hacer daño,jamás hizo mal a nadie y cuando estaba cerca de la orilla o en la superficie del río y se aproximaba algún hombre o animal, el ruido de las aguas denunciaban que un cuerpo de gran peso se revolvía en ella, y lentamente se alejaba, calmándose las aguas.


Durante el día se ocultaba en la oscuridad que proyectaban los güines que crecían espesos en la orilla del río,o debajo del cantil que tenía el charco en su parte más profunda.


Aseguraban los vecinos que de noche se oían grandes bufidos que daba el animal al salir de las aguas.

Cuando perseguía la lisa u otro pez,parece que para alimentarse,y se acercaba a la orilla, por el paso del “paso real”, la ola o marejada que levantaba en las aguas, era sorprendente.


Varias personas intentaron pescar al sábalo, pero él no les hacía caso a la “carnada” que le tiraban, y un día un pescador famoso, y gran nadador sagüero, llamado Pepe Artigas, se propuso pescarlo,pero con un arpón, y cuando lo tuvo al alcance de su poderoso y certero brazo,el taimado sábalo le dió un coletazo al agua, empapando al pescador, y lo único que éste pudo lograr,fue arancarle una gran escama,que era del tamaño de un plato pequeño.


Parece que con el transcurso de los años,el sábalo,aprovechando una de las crecidas del río se fue al mar,y no se le vió más, y el único recuerdo que se guarda de esta leyenda es el nombre que se le dió a ese lugar del río: ”El Charco del Sábalo”.


Hasta aquí lo recopilado por los estudiantes del Instituto, pero debemos agregar que las tallas de los sábalos en el río Sagua La Grande son algo anormales si se compara con las de otros ríos de la región Sabana y Sabaneque según afirman los pescadores fluviales.Yo recuerdo en 1973 ó 74 la imágen de Juan, un pescador residente en la calle Solís entre Brito y Gonzalo de Quesada , salir del Charco La Palma con un enorme sábalo a sus espaldas que arrastraba la cola por la calle y detrás de él corrían gran cantidad de muchachos no ocostumbrados a ver semejantes tamaños en nuestro pequeño río.En la actualidad estas poblaciones de sábalos ya comienzan a disminuir.




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1970 -2011

sábado, 19 de febrero de 2011

El Charco La Palma

A lo largo de los 152 kilómetros del río más largo de la costa norte de Cuba, El Undoso, no existe ricón más misterioso y poético que el tradicionalmente llamado “Charco de la Palma”.El folclore local da fe de este incuestionable galardón.

La tradición ha acumulado tal cantidad de tragedias en torno a este oscuro foso que los espíritus desencarnados vagan tranquilamente en horas de la noche despreocupados y seguros de que ningún mortal osará hollar sus dominios.

Aun durante el día este es un sitio tabú para los vecinos de la zona, pues “el enorme remolino” que allí se forma atrae o “se traga” a cualquier objeto flotante que penetre en el óvalo central siendo común entre los bañistas la frase de: “no te alejes más;te coge el remolino”.


Mi inolvidable amigo Benito Serrano (uno de los últimos mambises de la brigada Sagua, mensajero de José Luis Robau) me contaba que antes de construirse la carretera (Desvío Sagua-Sitiecito) existía una cavidad junto al antiguo camino por donde podía escucharse el rumor de las aguas salvajes lo cual hacía suponer a sus mayores la presencia de un río subterráneo lo cual, según él,corroboraba una leyenda más antigua que aseguraba la existencia de una cueva en lo profundo del Charco La Palma. Uniendo estos dos datos se tendría como resultado la explicación del “remolino”,es decir,un desagüe subterráneo que en forma de embudo “se traga todo objeto que por allí pase”.

Muchos viejos vecinos de la calle Brito nos confirmaron que habían escuchado el cuento de la casimba que existía en el antiguo trillo del desvío donde sus padres acercaban el oido para escuchar al supuesto arroyo subterráneo o tragante del Charco. Si esto huviera sido real se podría entonces justificar las leyendas de objetos perdidos en un área relativamentetan pequeña.


Cuenta una de las leyendas que la carreta de un negro haitiano que en ocasiones descendía hasta la orilla del río, un día desapareció en medio del remolino con bueyes y dueño ante la mirada atónita de los que allí pescaban. Se buscó por algunos buzos amarrados por la cintura pero ni rastros de ella.”Se lo llevó el río subterráneo-decían los rescatistas.

En otra ocasión, después de la inundación de 1904 que se llevó el Puente de Madera de Sagua, el dueño de un terreno al otro lado del río puso un andarivel o cable de acero de una orilla a otra a través de uno de los bordes del Charco para pasar en una especie de balsa. Se cuenta que una tarde cuando regresaba de sus labores con otras dos personas y sacos de productos agrícolas un borde del remolino lo arrancó del cable y después de muchas vueltas en círculos con horrorizados gritos de los pobres hombres, la tenebrosa garganta del diablo se engulló a otra de sus tantas víctimas. Botes y nadadores desaparecidos a través de los tiempos en este círculo infernal son incontables.Se dice que en otra ocasión la balsa del andarivel de Céspedes se desprendió con varias personas durante una corriente rápida del río. A través del trayecto todos lograron lanzarse al agua y nadando hacia las orillas pudieron salvar sus vidas, pero el dueño, que no quería perder su embarcación se aferró a ella pensando que con el remo podría acercarla a uno de los bordes del furioso río. En pocos segundos atravesó la barranca de Salvador Herrera y la de Solís tropezando en ocaciones con tierra, pero ya era tarde, al levantar su horrorizada mirada ya estaba encima del temible Charco La Palma y en un último esfuerzo se lanzó al agua pero tanto su balsa como su dueño comenzaron el giro de la muerte hasta desaparecer en las oscuras profundidades.

"El Remolino” estaba más lento en algunas épocas de poca corriente y algunos valientes se bañaban por el lado del cayito (a contra-corriente) pero aun así los peligros no terminaban del todo;en esa sepultura del infierno existía otro temor para los vecinos del Undoso; allí en medio del siniestro embudo vivía una criatura sobrenatural cuya sola mención los hacía palidecer de pánico.

Cuando el sol comenzaba a caer y la penumbra se arrastraba por el Charco De La Palma ya nadie más merodeaba estos lóbregos parajes.La infinita soledad del oscuro reino se hacía en extremo propicia para que entonces emergiera de entre sus aguas una entidad humanoide no conocida en los catálogos zoológicos pero si clasificada en el feudo de la fábula como “El Güije”,el negrito anfibio de los ríos de Cuba que nunca ha mordido a nadie pero sí los ha matado del corazón…(Ver: El Güije).





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1970 - 2011

martes, 15 de febrero de 2011

La Laguna de los Hoyuelos

Después de la Cueva del Agua de Los Mogotes y El Charco La Palma del Undoso, la Laguna de los Hoyuelos es uno de los sitios más legendarios de Sagua La Grande.En épocas ya pasadas un enorme estanque de agua existía al otro lado de la línea del ferrocarril y este, junto al río, constituía parte de la geografía de nuestro pueblo. Sagua tenía un río y una laguna y si regresáramos a uno de nuestros antepasados en una máquina del tiempo,este no podría concebir a La Villa del Undoso sin “Laguna”. Incluso en la actualidad a este barrio se le llama “La Laguna” a pesar de que sus calles están completamente secas. Hemos construído la hipótesis de que esta fue una especie de represa natutal que nuestros indios contuvieron para abastecerse de agua, pues un buen día, durante el primer cuarto del siglo XX, nuestros padres la vaciaron.


Aquí por siglos se ahogaban los pobres vecinos de Sagua, se hundían carretas de bueyes completamente cargadas, aparecía la Madre-Agua del Mogote y El Guije del Charco La Palma. Al parecer todo el manto freático de la región estaba comunicado a este importante centro acuífero de Sagua. El terror a esta laguna era superior a cualquier otro punto geográfico. Pero veamos la descripción de Pedro Marino Ruiz Rojas en 1939:


“Siguiendo por la calle de Máximo Gómez, la primer cuadra de buenas viviendas, hasta hace poco era una cerca de los terrenos dentro de los cuales, llamados Quinta Someillán, existió la Casa de Salud de los Licenciados del Ejército o Cosmopolita; enseguida tenemos los terrenos del Taller de maderas, ocupados antes en gran parte por la Laguna de los Hoyuelos, que aún cuando no existe actualmente, es un lugar importante de Sagua, señalados en los planos de la población, con su historias y leyendas; esa laguna Antigua barrera, o lugar donde se sacaba barro para los tejares, llegó a tener una gran extensión y decimos barrera, pues en su desecación no se encontraron manantiales de ninguna clase, en ella tomaba agua la Empresa del Ferrocarril, hace muchos años, se trató de la desecación de la Laguna, como medida higiénica; pero hubo mucha oposición, alegando que de ella se surtían de agua, algunas industrias y el Ferrocarril, siendo abandonado el proyecto.”


“Junto a la LAGUNA existía la Pailería del Sr. Planas, y también un callejón, que partiendo por donde está hoy la línea a Corralillo, comunica con el Camino de Santo Tomás del Abra, cuyo callejón fue cerrado por la Empresa del Ferrocarril, a pesar de todas las gestiones hechas por Planas y entonces éste en una noche desecó la laguna; se dice que él conocía por donde se comunicaba la laguna con una furnia o sumidero y había destapado la entrada.La Empresa al perder el agua de la laguna, estableció su aguada en Sitiecito, y pasando el tiempo la laguna volvió a llenarse,estableciéndose allí el Taller de Maderas”.


Fue el propio Pedro Marino en 1909, cuando era Maestro de Obras Municipales, el que decidió hacer dos pozos para desaguar La Laguna lográndolo por fín después de tantos años de especulaciones.La vieja tradición establecía que existía una furnia natural ‘TAPONADA” desde la época de los indios pero Marino nunca la pudo encontrar. Después de vaciar la vieja laguna fue que se demostró que la leyenda era real encontrándose la furnia o caño natural por donde se comunicaban las aguas de La Laguna con el Manto Freático.Nos contó Don Pedro Marino Ruiz que esta se encontraba al lado del gran algibe construído por el Sr. Valetín Arenas, para surtir de agua el Taller de Maderas.

Con esta desecación de la Laguna muchos afirmaron que la historia de Carretas Perdidas, ahogados y Monstruos eran falsas puesto que la Laguna no tenía la horrenda profundidad de la Leyenda, pero siempre quedó la duda de “el desagüe” o caño por donde desaparecían las aguas hacia la profundidad.

No se necesita profundidad sino “DRENAJE” para que la leyenda persista. De ahí que después de la desaparicion de La Laguna de los Hoyuelos los Mitos no han podido destruirse y muchos continuan afirmando que por esa Furnia era por donde nadaba desde El Mogote la horrenda Madre del Agua y a la vez el ancestral negrito del Charco La Palma (El Güije”). Suponemos que para completar la tésis el orificio debió ser mayor en tiempos de leyenda pues de lo contrario hoy en día encontraríamos a las tantas carretas pedidas en sus funestas aguas.Si un día desapareció tanta gente como afirma la tradición, esto se debió al peligroso embudo más tarde taponado, pero de ninguna forma los amantes de La Leyenda aceptarán que tantos siglos de interesantes anécdotas vayan a desaparecer con el desagüe de La Laguna De Los Hoyuelos. A continuación les narraré lo que recopilaron los alumnos del Instituto de Sagua en 1940 entre los que se encontraba mi actual amigo y codiciado escritor de la Revista “El Undoso”, el doctor Marco Antonio Landa.


“El vizcaíno Ignacio Lohera ocupaba el puesto de encargado de los Almacenes de Hoyuelos, cuando la Laguna de este nombre se encontraba en su magnífico explendor”.“Bandas de ganzos, garzas y patos adornaban las tranquilas y relucientes aguas de esta legendaria laguna sagüera”.“En aquel tiempo cualquier hecho por insignificante que fuera, era recogido por la calenturienta imaginación popular, y transformados a su antojo en hecho s de exagerada magnitud que hacía poner los pelos de punta a los incrédulos habitantes de este pueblo”.


“Ejemplo patente de lo anterior lo constituye la bellísima leyenda que rodea la Laguna de los Hoyuelos”.

“Decía esta leyenda que “todo aquel que penetraba en esta laguna desaparecía para siempre”.También se afirmaba que una yunta de bueyes había desaparecido en sus aguas”.


“Aunque nadie había visto al monstruo, muchos afirmaban que se trataba de una serpiente de gigantescas proporciones, mientras que otros achacaban las desapariciones a una madre de agua, que como una sombra negra se llevaba sobre la superficie de las aguas y devoraba todo cuanto encontraba en su camino.Esto último era sostenido por Juan Oyuelos, moreno que vendía por las calles de la población el agua extraída del aljibe de los Almacenes, que aseguraba haber visto a la espantosa madre de agua en varias ocasiones”.

“Los viejos y aún los jóvenes escuchaban con atención las fantásticas narraciones del moreno Juan y adornándolas con algo de su propia cosecha, las repetían más adelante”.

“Lo verdaderamente extraño de este caso, es que,aunque nadie había visto ni la madre de agua ni la serpiente gigantesca, todos los habitantes de nuestro pueblo estaban materialmente seguros de la veracidad de las afirmaciones del moreno, y sentían verdadero terror por la Laguna de los Hoyuelos”. Lo que constituye la única verdad de esta leyenda, es que nadie se aventuraba a penetrar en las aguas de la laguna, y aún hoy los pocos que lo hacen en lo que queda de ella, experimentan cierto temor por la madre de agua que existe según la leyenda de “la Madre de Agua de la Laguna de los Hoyuelos”.



Para ampliar sobre cada caso:
ARCHIVO SABANEQUE