sábado, 8 de enero de 2011

¿Vivió Laffite sus últimos días en Sagua La Grande?

El pirata Jean Laffite en Sagua La Grande

La vida de Jean Laffite y Marie Dubois en Cayo Cristo.

De: Rafael Rasco, una fascinante historia relacionada con su familia que ha sobrevivido en las calles de Sagua y que el autor narra en su libro "de guacamaya a la sierra".

El 4 de Enero de 2001 P.S. Tintín entrevistó al profesor Rasco para confirmar los datos de su narración, y esto es lo Don Rafael usó como columna vertebral para crear su novela con elementos reales, de cosecha propia, y adornos poéticos necesarios en el embellecimiento de la misma. Poseemos un ejemplar de esta edición ya agotada y con gusto enviamos copia a algún investigador que lo desee. Con nuestra publicación sobre el tema en Internet y en la revista "El Undoso" en el año 2001, se ha creado una explosión de interés por este caso y muchas autoridades en Historia Americana nos solicitan datos, entrevistas, etc, por lo que debemos aclarar que nosotros (nuestro equipo Sabaneque) solo entrevistamos al autor (ya fallecido) pero no poseemos ningún documento probatorio y todo lo que poseemos es lo que el mismo Rafael publicó, y lo que se conocía en Sagua posiblemente por los "cuentos de bares" que nos dejó Don José Antonio Beltrán en el siglo XIX. A continuación un extracto (10 %) de lo narrado por el autor.


RESUMEN:

En 1821 llegó a Cayo Cristo una embarcación mandada por un hombre de tipo distinguido, trigueño,con catorce hombres en su tripulación y allí se quedó con su esposa.


El capitán decía llamarse Bretón y ser mitad español y mitad francés. De vez en cuando salía de viaje con sus marinos dejando a su mujer en el cayo.En una ocasión le trajo un clavicordio y ella lo tocaba como los mismos ángeles,pero solo a su marido y a puertas cerradas.Sus hombres lo admiraban y respetaban pues él no era de su misma clase,mostraba ser un caballero culto, pero sobre todo era un excelente espadachín y manejando muy bien la pistola todos le temían.Una especie de Conde exiliado,un misterio que a nadie le interesaba aclarar.

En el cayo le nació una hija a la cual bautizaron como María y allí creció con los años.Su padre salía en largas temporadas y luego regresaba con al carga que le permitía mantener un cómodo régimen de vida.Fue visitado en ocasiones por gente ilustre pero nadie conocía en realidad de quien se trataba.Su tripulación con sus mujeres hicieron una verdadera población en Cayo Cristo pero nunca su refinada esposa se mezcló con el resto de los vecinos y solo hacía tocar su clavicordio en un lamento que escuchaba todo el islote.

La niña seguía creciendo rodeada del misterio que envolvía la procedencia de sus padres.Se empezó a rumorar que él era un noble exiliado, quizás un corsario retirado,un jefe pirata que vivía en aquel tranquilo refugio para disfrutar en paz de sus riquezas…que sus viajes eran solo un pretexto, porque el oro lo guardaba en cofres y que tenía tantos que algunos los había enterrado en lugares especiales,más seguros que el cayo,para futuras contingencias.


La esposa era una culta mujer que hablaba varios idiomas y servía de maestra a la pequeña María por no existir escuelas allí. En Sagua e Isabela ya se hablaba de “el hombre de Cayo Cristo” y el misterio que lo rodeaba.Mientras más crecía la niña más preguntas le hacía a su madre sobre quienes eran,de donde venían,quien era su padre y sobre todo le intrigaba un cuarto que durante toda su vida estuvo cerrado con llaves.Su madre le explicaba que en ese cuarto su padre guardaba papeles y pertenencias íntimas,también le explicaba que con el tiempo ella le contaría más de sus pasados.


Un día corrió por la arena a esperar el barco de su padre que anclaba pero se extrañó que este no bajó de primero como siempre lo hacía,en cambio todos los lobos de mar bajaron con rostro sombrío y dirigiéndose a su casa le dieron la triste noticia a su madre de que el capitán había muerto de fiebres en las costas de Yucatán.Aquello fue horrible para la fiel amante que completamente destruída nunca más tocó el clavicordio.Los hombres de mar también estaban muy afligidos y sin rumbo. Todo había terminado,el principal guía de todos había dejado de existir.¿Qué harían sin él?. Aquella comunidad se fue disolviendo y la bella dama murió de tristeza.María que ya tenía 18 años decidió entonces mudarse para Sagua y hacia allá fue con su fiel criada Yambi dejando atrás sus años dorados de Cayo Cristo.

Una nueva vida comenzaba para ella con el nombre de María Rodríguez y con el tiempo se casó con un hombre de apellido Alonso formando una familia que mezclada entre la naciente sociedad sagüera fue borrando su intrigante pasado del cayo,pero he aquí que comienza la fascinante historia cuando,pasado muchos años Doña Mariquita,como le llamaban sus vecinos,decidió contarle a la abuela de Don Rafael Rasco las verdades de sus antepasados.


Era el año 1895 y ya María o Mariquita tenía 73 años y la abuela de Rasco tendría unos 34 en esa fecha.Alicia,la hija de María se había casado con Juan Antonio Someillán hermano de la abuela de Rasco y todo quedaba en familia.


Comenzó doña Mariquita contándole que en realidad los nacidos en el Cayo eran de descencia pirata,ella lo era. Su padre no era en realidad el capitán Bretón como todos creían,ese era un sobre nombre para ocultar el real,pero eso se lo contaría después.Su madre era de una de las familias criollas más conocidas de Louisiana y vivían en una plantación al norte de Nueva Orleans que era uno de los lugares que su padre visitaba con frecuencia.


“Mi madre fue educada en la Ursulinas-que entonces era la escuela a la que asistían las señoritas de aquella sociedad-preparada,en fin, para hacer un gran matrimonio,pero se enamoró de un hombre que no era exactamente lo que su familia quería para ella.Se enamoró,y él de ella.Estos amores fueron un secreto porque él-que era un caballero no quizo nunca que a ella la rozara nada de la fama que él tenía porque pensaba-según mi madre me decía-que no era digno de ella;por eso el secreto,porque sabía que un día tendría que irse y no quería dejarla con el estigma a los ojos de aquella sociedad de haber sido la novia del pirata que probablemente en la lengua de la gente sería calificada como la amante.El lo sabía porque conocía aquel ambiente,sabía que lo temían,lo adulaban,pero que eran capaces de clavarle un puñal por la espalda”.

“Por eso la noche que él vino a despedirse ,cuando le explicó la situación,ella,sin pensarlo dos veces,decidió irse con él.El no quería llevarla,pero ella se lo pidió,se lo suplicó,le dijo que el día que él se fuera de su lado sería la muerte para ella,como luego fue en realidad. Por eso,por el secreto absoluto de estos amores que nadie ni sospechaba, mucha gente pensó que el pirata en su huída,había raptado cobardemente a la más bella flor de Nueva Orleáns.La verdad nadie la sabía,que era ella la que le había implorado para que se la llevara”.


Y doña Mariquita que ya no estaba tan alegre,recordando todo aquello que era la historia de su padre y de su madre,terminó aquella parte de su narración,diciendo:

Desaparecieron de Louisiana,nadie más supo de ellos.


Un momento después la abuela de Rasco,que estaba realmente interesada en la historia,volvió a preguntarle:

¿Y cuando sucedió todo eso?

En 1821-le repuso doña Mariquita; y empesó desde el principio a desarrollar su larga historia contándole que su padre había llegado a Nueva Orleans al año de la compra de Louisiana por los Estados Unidos y pronto llegó a ser un ciudadano muy conocido en esa localidad donde se relacionó con personalidades muy importantes de la sociedad como abogados y politicos,incluso uno de ellos, Latour,lo fue a visitar a de Isabela a Cayo Cristo en una occasion Cuando llegó la Guerra su padre ofreció sus fuerzas de más de mil hombres y un puñado de barcos armados y gracias a su ayuda la ciudad no cayó en manos de los ingleses.Luego de esto decidió marcharse con su esposa al paraíso de Cayo Cristo y nunca más se supo de este interesante personaje.


El pirata de esta leyenda se llamó Jean Laffite y la historia no conocía su destino final, pero gracias a la revelación de su hija María en 1895 a la familia Someillán es que este fascinante relato se ha podido rescatar del olvido. En algún lugar de Sagua La Grande deben quedar los restos del clavicordio de Marie Dubois y los documentos de Laffite que su hija tanto conservó. Por muchas venas de actuales sagüeros corre la sangre de aquel temible corsario de los mares,el legendario Jean Laffite.






viernes, 7 de enero de 2011

El Tesoro de Cayo La Vela

LEYENDAS DE SAGUA LA GRANDE



Pero al parecer este no fue el único entierro y se habla de otras fortunas escondidas en el islote durante los siglos XVI y XVII por El Olonés,Morgan y Pata de Palo.
Aunque la tesis no le gustó mucho al historiador sagüero Antonio Miguel Alcover, muchos investigadores del finales del siglo XIX afirmaban que Sagua se formó en gran parte con marinos y piratas retirados de la época romántica de los mares caribeños.De ahí que existiera tanto conocimiento del tenebroso pasado de los hermanos de la costa en el pequeño pueblito llamado “El Embarcadero” antes de 1800 (hoy Sagua L Grande).

Los marinos de los primeros tiempos de Sagua le temían a Cayo La Vela pues afirmaban que, al pasar cerca de sus costas,sentían almas en pena que los llamaban. Muchos contaron haber recibido descripciones para encontrar antiguos entierros, pero nunca nadie se atrevió a buscarlos. No fue hasta finales del siglo pasado (XIX), durante la Guerra de Independencia cubana que se hicieron algunas excavaciones en el cayo y una verdadera fiebre de tesoros se despertó, pero nunca se supo si el islote premió a algún afortunado. En la actualidad aún se ven las muchas fosas que allí quedaron.




 

ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011
 



Dentro de las leyendas del océano este es el cayo que más ha llamado la atención de los sagüeros por muchas generaciones pues desde los inicios de Sagua la tradición ha afirmado que en el año de 1561 aquí se sepultó un gran tesoro y hasta existía un plano pirata original circulando por las calles de la Villa del Undoso donde se señalaba que la clave del entierro lo eran “dos argollas-guías las cuales conducen hasta unas rocas donde una gruesa capa de pintura indica posiblemente) el sitio del tesoro”.
LAS ARGOLLAS DE CAYO LA VELA

miércoles, 5 de enero de 2011

ARRIBOS AL PUERTO DE SAGUA EN EL SIGLO XX

ALGUNOS BARCOS QUE ARRIBARON AL PUERTO DE SAGUA LA GRANDE EN EL SIGLO XIX



Por estos tiempos el Puerto de Sagua aún no se llamaba “Isabela” sino que se conocía por “La Boca”

1805 – Goleta “Carmen” (del Corsario Particular San Ildefonso en La Boca)
1837 – Vapor “Yumurí” (Comienza sus viajes entre el Puerto de Sagua y el de Matanzas)
1849 – Vapor “Sagua La Grande” (Inaugurado por Beronda y Hermanos –dueños del Ingenio “Delta)”
1852 - Bergantín “Lucy Watts” (multado por el Capitán del Puerto)
1852 – Bergantín “Emperatriz” (Interceptado por Casariego antes de partir a Africa en busca de esclavos)
1853 – Vapor “Veloz Cayero” (procedente de La Habana para sustituir al Vapor “Jején”).

DESAPARECIDOS DURANTE EN CICLON DEL 27 DE AGOSTO DE 1856

1856 -Lancha “Leonor” (desapareció con atravesaños para el ferrocarril de Sagua en construcción).
1856 -Goleta española de Guerra “Isabel II” (Buque de travesía)
1856 -Fragata americana “Arkansas” (Buque de travesía)
1856 -Barca inglesa “Ivanhoe” (Buque de travesía)
1856 -Barca Americana “Albert (Buque de travesía)
1856 -Barca Americana “Warden” (Buque de travesía)
1856 -Bergantín americano “Galveston” (Buque de travesía)
1856 -Bergantín americano “John Hasiway” (Buque de travesía)
1856 -Lancha “Rosa” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “Carlota” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “Leonor” (desaparece en el área de Carahatas)
1856 -Lancha “Conchita” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “Marina” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “Guillermina” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha “María” (Barco de Cabotaje)
1856 -Lancha de “Quintero” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Lancha “Arcorina” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “Juanita” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Goleta de “Cárdenas” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “La Trinidad” (desaparece en el área de Carahatas)
1856 -Goleta “María” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Goleta “Nicolasita” (Barco de Cabotaje)
1856 -Barco “Guairo” (de Andrés Cuní; desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Barco “Cuatro Hermanas” (desaparece en el área de Carahatas)
1856 -Bote “Tres Hermanas” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Vivero de Don Francisco Martí
1856 -Vivero “El Feliz” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “Lacina” (desaparece en el área de Las Pozas)
1856 -Goleta “Mallorquina” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “Reglita” (Barco de Cabotaje)
1856 -Goleta “Antoñica” (Barco de Cabotaje)
1856 -Barca Americana “Aguila” (Buque de travesía)
1858 – Vapor “Bazzard” (buque anglo-americano que entra sin autorización al puerto de Sagua).



ARRIBOS (Continuación)

1876 – El de 10 Febrero habían nada menos que 29 Buques Mercantes atracados en los muelles)
1876 – Vapor “Dalías” ( se inaugura el 11 de Marzo por sus dueños Bustillo, Jiménez y Hnos)
1878 – Vapor “Caibarién” (comienza a prestar servicios entre Cárdenas - Sagua – Caibarién)
1878 – Barca “Francesco Garguilo” (se hunde con parte del cargamento de vino Vermouth)
1879 – Vapor “Dalías” ( se pierde cerca de Cayo Mono Grande)
1879 – En este año arribaron nada menos que 304 buques mercantes al puerto de Sagua La Grande.
1880 - Goleta “Segunda Isabel”(se fue a pique cuando subía río arriba con carga de La Habana)
1880-Goleta “María Josefa” (se fue a pique cuando bajaba a Isabela de Sagua con azúcar)
1880 – Bergantín “E. C. Bernard” (este buque inglés encaya en Cayo Jutía cuando venía de Pórtland)
1880 – Vapor “Cuba” (comienza a cubrir el trayecto Sagua-Habana sustituyendo al “Dalías” perdido)
1880 – Este año, en el mes de junio, ya habían arribado al puerto de Sagua 218 buques mercantes.
1881 – Vapor “Adela” (comienza a hacer viajes desde el puerto de Sagua por cuenta propia)
1882 – Vapor “Fradera” (un cañonero de la Armada Española que pudo subir por todo el río navegable)
1882 – Goleta “L. M. Palner” (este barco inglés se vió en apuros por el Huracán del 4 de Septiembre)
1883 – Barca “Rebecca Moulton” (barco americano procedente de Nueva York )
1889 – Vapor ‘Elena Oms” (después llamado “Cosme Herrera”, llega el 16 de diciembre a La Boca- Isabela)
1890 – Goleta “Thomas R. Pellobury” (nave americana que encaya en Cayo La Vela y pudo ser rescatada)
1891 – Vapor “Bergerseren” (lo adquieren Mora y Oña para cubrir la línea Isabela de Sagua – New York)



ARCHIVO SABANEQUE
1970 -2011




lunes, 3 de enero de 2011

El Tesoro de Rackham

Leyendas marinas de Sagua La Grande.
http://saguatesoros.tripod.com

También le llaman “El Tesoro del Esquivel” a varios baules con joyas y monedas de oro provenientes de unos barcos españoles que escondió en este sitio el intrépido pirata Jack Rackham más conocido en estos mares por “Calico Jack”.


Por los primeros meses del año 1720 un grupo de barcos de la flota española viajaba con rumbo a Europa proveniente de Matanzas con unos baules de joyas y dinero de los negocios de varias familias poderosas en la isla de Cuba. Cuenta la tradición que el astuto Calico Jack, que operaba entre Bahamas y los cayos de archipiélago Sabana–Camagüey, se escondió por el lado Este del Cayo Esquivel y al pasar la flota cañoneó por sorpresa a dos de los buques armados los cuales se hundieron al instante, quedando solamente el principal que le interesaba, donde iba la preciada carga, y que a pesar de poseer varios cañones no disparó ninguno, rindiédose en el acto, pero Calico desconfiado de una actitud tan pasiva lo asaltó con crueldad no dejando a un solo tripulante vivo., los cuales fueron arrojados al agua. El tesoro de baules fue encontrado en popa, y en medio de gran alegría y borracheras, fueron bajados por un grupo de piratas a las arenas de Cayo Esquivel del Norte donde fue enterrado. Calico Jack fue capturado poco tiempo después y ahorcado en Jamaica con todos sus hombres pero el tesoro aun permanece en algún rincón del legendario cayo esperando por un nuevo dueño que lo adopte.


(Algunos afirman que su hijo, criado en el Hato de Jumagua y con posterior residencia en Virginia, pudo haber regresado a buscarlo guiado por su madre Anne Bonny).






ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011
 

domingo, 2 de enero de 2011

Antiguo cargamento de vino desaparecido

VINO AÑEJO DEBAJO DEL UNDOSO

Sobre el cargamento de Vermouth hundido en Isabela de Sagua.

Aunque no se trata de un tesoro en joyas y ligotes de oro ,para los amantes del buen vino deben conocer que en el fondo de la desembocadura del río Sagua La Grande existe un gran depósito de vino Vemouth que se perdió cuando se descargaba la barca italiana “Francesco Garguilo ”procedente de Marsella para abastecer algunos negocios de Sagua el 23 de Diciembre de 1878. Este vino centenario no se pudo recuperar debido a la profundidad del sitio y en la actualidad esta gran “colonia de botellas” debe estar muy bien protegida por los abundantes sedimentos que arrastra el caudaloso río año tras año.Para los futuros exploradores…!salud!…




sábado, 1 de enero de 2011

El secuestro de Hemenway en Sagua La Grande

Jamiguel, le decían cariñosamente los sagüeros del siglo 19 a este bondadoso gringo que tanto amaba y ayudaba a los pobres de Sagua La Grande, pero a pesar de su bondad, en una ocasión estuvo secuestrado por otros sagüeros los cuales pidieron dinero a cambio de su libertad. Augustus Hemenway fue uno de los comerciantes más influyentes de Boston.



Nació en Salem en 1805, y como muchos muchachos de ese período lo obligaron a ir a trabajar cuando era muy jóven y con su espirítu de comerciante comenzó sus negocios propios en ciudades de la costa en Maine los cuales ramificó hacia fuera, y antes de 1836 ya estaba en el negocio bajo la firma de A. Hemenway y Co. Poseyó ocho grandes naves que construyó para su propio negocio, que manejó desde Valparaíso, donde tenía sus almacenes. Los nombres de estos barcos eran: "City of Valparaiso," "City of Santiago," "Independence," "Magellan," "San Carlos," "Próspero," "Sunbeam," y "Quintero." Negociaba además con cualquier producto americano que él consideraba vendible en la costa oeste de América del Sur. Además de su negocio de Valparaíso, Hemenway poseyó un reparto entero en Maine con su propio aserradero en Machias.


Fue en este aserradero donde Don Augustus cortó los tablones que sirvieron para levantar su finca en Sagua La Grande, Cuba donde poseía una plantación y un trapiche o ingenio azucarero cerca del río en el sitio actual de San Jorge, uno de sus retiros más amados de América. Una tarde del invierno, mientras marchaba de Sagua al ingenio de St. George, unos asaltantes lo capturaron y lo escondieron para pedir dinero a cambio; el encargado de la Finca que lo acompañaba estaba aterrorizado pero Don Agustín en cambio, con su sangre fría , pasó toda la noche fumando y conversando con los secuestradores hasta que con la salida del sol, su encargado del ingenio el Sr. Bartlett, fue al banco de Sagua de donde extrajo los fondos necesarios para pagar la libertad de su patrón. Este capítulo de su vida en Sagua termina felizmente, pero Hemenway nunca más hizo el camino de Sagua a San Jorge a caballo sino que optó por hacerlo en el tren recién inaugurado. Muere a finales de los 1860s. Se dice que en los alrededores de su casa junto al río Sagua se encuentra enterrada la momia de su antecesor azucarero Don Jorge Battle (Ver: "La Momia de Sagua" en próximos capítulos).


Nota: Debemos recordar además que Mister Agustín Hemenway fue un benefactor de los niños sagüeros y aportaba anualidades fijas de $ 688.35 en oro para esa noble causa. Pero además amaba tanto a Sagua que constribuía con todas las obras que pudieran darle progreso. Fue el primero que estudió y propuso al gobierno local la canalización del río para así facilitar el trasporte nacional e internacional marítimo por lo que se conocía como "el hombre de la canalización"; así como la construcción de un camino que uniera a Sagua y su puerto La Boca.

El Tesoro de La Pastora



EL SANTO DE AZPIRI
La mitad de la enorme fortuna declarada por el rico dueño del ingenio "La Pastora" en 1880, nunca ha aparecido y sus propios familiares la buscaron por muchos años a principios del siglo XX.

El viejo vizcaino Don José Azpiri era muy famoso en Sagua La Grande debido a que en su finca "La Pastora", en la margen derecha del Río Sagua, se celebraba todos los años (los días 19 de Marzo), su Santo, con un enorme festejo que reunía a cientos de personas como si se tratase de un carnaval.

Algunos le llamaban “La Fiesta de la Pastora” y otros “Santo de Azpiri”, ese día nadie trabajaba en toda la Finca y sus alrededores, Don José hacía un verdadero derroche de su fortuna complaciendo a todos los presentes con bebidas, picaditos y lueg 
o con un excelente banquete y baile.
Su tesoro enterrado se ha calculado en “varias botijas” repletas con monedas de oro.
Como contribución a los nuevos sahoríes de Sagua La Grande, incluimos aquí tres fotos acabadas de tomar por satélite para que tengan una mejor idea de como luce esa área actualmente y puedan realizar búsquedas apoyadas por un plano real.







 
ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2011