sábado, 19 de mayo de 2012

La Plaza de Sagua La Grande

 PLAZA DEL MERCADO


El 28 de Mayo de 1863 se inicia el expediente para la construcción de la  plaza bajo  la Tenencia de Gobierno de Don Agustín Jiménez Bueno.


Los vecinos Don Alejo Etchandy, Don Martín Franchou, Don Don Rafael Barris, Don José de la Campa, Don Miguel Buxó,,Don Ramón Gutiérrez,Borrón y Fernández, cedieron al Ayuntamiento el terreno comprendido entre las calles Estrella y  Amistad (Maceo y Carmen Ribalta) . 


Se levantó el plano de la construcción y en subasta pública fueron beneficiados en usufructo por 20 años los señores Don Juán B.Couspeire (arquitecto-constructor de la Iglesia) y Don Miguel Buxó los cuales se separan del compromiso y  se presentan como licitadores Don Enrique Cuevillas y Don Juán Labaca a quienes se adjudica la subasta el 25 de Agosto de 1865. 


El 20 de Diciembre de 1866,el Arquitecto Municipal  Don José Apolonio Morales, recibía el edificio de  la Plaza de Mercado, llevándose a cabo la recepción oficial  el 23 de Diciembre de 1866. 


La  Plaza fue  tasada  en $ 29 421.45  por el  Maestro de  Obras Don Francisco de Iglesias.


El 23 de Diciembre de 1886  termina el usufructo  y  la Plaza del Mercado pasa a ser administrada por el Ayuntamiento de Sagua. 


Varias décadas  después, a finales de  los años 1920, la vieja Plaza fue demolida y se establece el mercado provicionalmente en un solar que  existía en  la  esquina de Clara Barton y Calixto García construyéndose una estructura de madera con techo de zinc.


En en  el año 1947 se construye la Plaza Nueva en el mismo sitio de la vieja, siendo el  arquitecto  encarcado  de  la  construcción el señor Mario Nicolás Esquiroz y Ramos.


Tenía en su interior abundantes puestos de frutas, vegetales, viandas y numerosas carnicerías.













martes, 8 de mayo de 2012

Tienda La Guantanamera, Sagua La Grande 1958.

Tienda "La Guantanamera, Sagua La Grande durante la república (1902-1958).

lunes, 30 de abril de 2012

Ita Rodolfo Aveillé, Judo

Ita, el eterno maestro de judo de Sagua La Grande.


Rodolfo Aveillé Machín nació en Sagua La Grande el día 8 de Diciembre de 1946, y antes de dedicarse a judo se destacó en el besbol desde que era muy pequeño participando en 2 Campeonatos Provinciales Juveniles donde alcanza el segundo lugar representando a Sagua. Participa además en Campeonatos Nacionales Juveniles con los equipos de Las Villas y con Azucareros.

Paralelo a su actividad beisbolística practicaba judo y en 1966 participa en su primera competencia oficial en un Campeonato provincia de 1ra Categoría donde conquista el 1er lugar en la división de los 70 kgs.

En 1967 logra el primer lugar en otro Campeonato Provincial y medalla de bronce en Campeonato Nacional en los 70 kgs.

En 1968 comienza
como profesor de Judo en Sagua y en la EIDE, y desde entonces muchas generaciones de sagüeros lo han tenido como entrenador, lo que lo ha convertido en Legendario Maestro de estas artes marciales en la Villa del Undoso.

En 1975,
como entrenador, gana la “Copa Luanda” (Angola)

En el propio 1975 participa en otro Torneo Internacional de los “E. J. Amigos”
como entrenador.

Aunque en la actualidad ya no es entrenador, muchas generaciones de discípulos lo recuerdan y admiran con gran cariño y respeto por su casi religiosa dedicación a este deporte-arte de la antigua defensa oriental, entre ellos, su alumno por muchos años, este escritor PS Tintin. 

lunes, 9 de abril de 2012

Stewart Mcfarlane fallece el 9 de abril de 1982

Se cumplen 30 años de la muerte de Mcfarlane.

Se ganó por mérito propio y abundante, el título de “Hijo Predilecto de Sagua La Grande”.

Stewart es hijo de James. Heredero de la Fundición Macfarlane de Sagua La Grande, símbolo del progreso de la Villa del Undoso y considerada la más importante de América en su especialidad de suministrar masas, tachos, rolletes, piezas a los centrales azucareros.

Pudo haber pertenecido a un punto geográfico de los Estados Unidos de América como sucede con otras grandes industrias, pero esta vez tuvo la gran suerte Sagua La Grande de haber sido escogida por Mister Macfarlane para un proyecto tan ambisioso.

Desde la época de su padre, la Fundición tuvo un crecimiento astronómico y en los años cincuentas exhibió su máximo esplendor hasta ser intervenida al triunfo de la revolución de 1959. Aunque sus logros materiales no tienen paralelos en nuestra Región, hay que hablar también de sus cualidades espirituales porque “ser jefe no es tarea sencilla”.

Sus obreros eran los mejores pagados y más privilegiados de Sagua La Grande, por lo que un alto porciento de la población aspiraba algún día ser trabajador de esta poderosa industria. “Mafala”, como le llababan en lenguaje sagüero, tenía como mayor éxito de su empresa, el don de saber tratar correctamente a sus obreros antes que todo lo demás, todos y cada uno de ellos acudían directamente a él cuando tenían algún problema o necesidad familiar y Mafala siempre les resolvía sus conflictos.

En su mayoría los trabajadores tenían buenas casas, autos y envidiable nivel de vida; pero no bastándole con eso, este gringo bonachón se le ocurrió un buen día la genial idea de construir un Reparto Residencial (o Barrio Obrero) para cubrir las necesidades de los empleados de la fundición. Se trataba de casas de dos a 4 cuartos (según las necesidades individuales) con jardín, parque de recreo, parque deportivo y una Escuela para los hijos de los obreros; todo esto en un terreno en “Los Maguitos” que ya poseía, y los primeros pasos fueron dados para tal empeño en 1958, el costo de construcción lo logró ajustar a niveles muy bajos, lo cual le permitió diseñar un programa donde le descontaría una cifra muy baja al sueldo de los obreros para que así pudieran pagar en pocos años la casa que ya estaban disfrutando desde el principio.

El
plano estaba hecho, y cerca estaba este ejemplo sagüero para mostrarse a otras industrias cubanas, cuando su fundición fue intervenida, y el viento se llevó su último gran sueño. Era tan querido por sus 422 empleados que nunca tuvo una huelga o conflicto laboral a pesar de ser una inmensa fábrica. Su otro lado espiritual que hay que reconocer es el de filántropo pues son incontables las causas nobles en la que siempre estuvo involucrado, y en las que lo involucraban diariamente ya que no había día en que alguna institución fuera a pedir su ayuda.

El Rincón Martiano le debe mucho a su aporte económico y material, el Gimnasio Sagua, el Hospital Pocurull, la Creche, el Asilo de Ancianos..., dentro de una larga lista innecesaria de enumerar en su biografía, pero que sí deben recordarse en artículos independientes, para que nunca se olvide a este “Hijo Adoptivo” de Sagua La Grande que en poco tiempo se convirtió en “Hijo Predilecto”, y cuyo aporte económico a la riqueza local, muchas ciudades huvieran envidiado tener.

A pesar de su aplatanado sagüerismo, nunca olvidó a su nación norteamericana y durante la Segunda Guerra Mundial, de forma discreta y sin alardes, se convirtió en un importante suministrador de hierro para la industria militar, necesitada de esta valiosa materia prima para la construcción armas, municiones, carruajes, tanques, aviones y puentes.

Afirmaba graciosamente que era sagüero y que lo enterrarían en el cementerio de Sagua. Muere en Estados Unidos el 9 de abril de 1982.



ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2012




sábado, 28 de enero de 2012

Petróleo en la Región de Sagua La Grande

EL PRIMER POZO PETROLERO DE CUBA FUE EN MOTEMBO EN 1881

Las Minas de Motembo producen nafta desde 1880 y según las estadísticas en el año 1940 la producción llegaba hasta un poco mas de los siete millones de galones. La palabra “Motembo” significa “Tierra de fuego” y era el nombre que nuestros indios del Territorio Sabaneque daban a la zona. Aquí estuvo Don Diego Velazquez y reportó a los reyes el temor de los indios al “fuego subterráneo de los dioses”.

El descubrimiento oficial lo realiza una familia china que al excavar un pozo en busca de agua este se les incendió ante su asombro.

Entonces los señores Don Manuel Cueto, Don José Dominguez y Don Claudio de la Vega se dieron a la tarea de explorarlo en 1881 y con la ayuda del ingeniero francés Elías Maingnot se perforaron los primeros 4 pozos hasta mil piés de profundidad, y para el 18 de agosto de 1891 se extría nafta por vez primera en Cuba.

Durante los inicios del siglo XX trabajaron en estas exploraciones diferentes personalidades mundiales de la Geología y reportaron una gran riqueza virgen en el subsuelo de Motembo. Los norteamericanos aportaron su nueva tecnología de extracción y así se aumentó la explotación de este gas natural.

En el Malecón habanero se utilizaron 5 mil galones de chapapote de estas minas.

El 28 de Junio de 1927 el Presidente de la República Don Gerardo Machado visita el área movido por el interés que despertaban estos bolsones y como resultado promueve la ley del impuesto de 10 centavos por galón que impulsa definitivamente la producción del nafta de Motembo y a partir de entonces comienza su edad de oro que como en el Viejo Oeste Americano se llenó de tiendas, bares, cantinas, casas y albergues de trabajadores, incluyendo un cine y una clínica.

En 1959 operaban aquí 3 compañías extractoras: “Saint John”, “Ginal” (propiedad de Don Regino Ginal), y la “Luisa Marcela” (de Don Rogelio Domínguez), cada una producía un promedio de 40 mil galones mensuales con 4 equipos de perforación y 30 pozos. Todo se fue extinguiendo hasta que en 1963 se apagó el auge industrial aunque el fuego de los dioses continuara brillando en sus entrañas. En la actualidad se extrae la risible cifra de 1500 galones mensuales.



ARCHIVO SABANEQUE
1970 - 2012



domingo, 8 de enero de 2012

José Luis Robau


El General Jefe de la Brigada Sagua Don José Luis Robau nace en Octubre de 1870 en medio de una rica familia de origen español que tenía su residencia en la casona de dos pisos en la esquina noroeste de las calles Martí y Carmen Ribalta, esto es, frente al Liceo de Sagua. Sus primeros años escolares los cursó con el profesor Don José Domenech, para luego continuar en La Habana en el colegio “La Gran Antilla” graduándose de bachiller. Estando en la Universidad Nacional fue a pasar las Páscuas de 1894 al ingenio “Santa Rita” de su padre, y allí se enteró de los preparativos revolucionarios en la región sagüera poniéndose en contacto con los señores Don Juan Bruno Zayas, Don Nicolás Albverdi, y Don Ricardo Pocurrull que fueron sus compañeros de conspiración. A partir de ese momento su actividad fue notoria hasta que el 5 de Junio de 1895 salió de la finca “Clavellinas”de su familia y se incorpora al Ejército Libertador”.

En sus acciones por los campos de Sagua muy pronto va adquiriendo renombre el jóven jefe que se destaca en el ataque y toma del central “Ramona”. Con 200 hombres bajo su mando se incorpora a las fuerzas del General Don José Lacret Morlot quien lo elogió en público y lo ascendió al grado de Comandante. Luego el Generalísimo Máximo Gómez lo asciende a Teniente Coronel por su destecado comportamiento durante la batalla de “Mal Tiempo”donde se había incorporado con sus hombres. Romper esta cortina española en la invasión hacia occidente, fue la clave del éxito de la invasión y Robau recibió el alto honor de marchar en la vanguardia de la invasión junto al General Lacret, delicadísima acción que cumplió con valentía llegando a La Habana rodeado de glorias, donde después de felicitaciones, el Generalísimo lo envía de nuevo a Las Villas para hacerse cargo de la “Brigada Sagua”; por el camino de regreso tomó el pueblo de San José de los Ramos, hecho de armas que lo cubrió de glorias;fue en este sitio donde se launieron los hermanos Don Pablo y Don Carlos Mendieta. En esta segunda etapa de su brillante carrera militar Don José Luis establece su cuartel general en Loma Bonita donde recibe una oferta de un oficial español de apellido Ruiz, donde se le pedía que abandonara la lucha y le entregarían cien mil pesos, un barco para salir del país y el derecho a regresar a Cuba de sus padres los cuales habían sido expulsados por el General Weyler; a lo que Robau respondió con una proclama que circuló por todos los campos y pueblos de la Jurisdicción el 30 de Noviembre de 1897 donde reafirmaba el inminente triunfo de la revolución cubana.

Desde el estratégico punto de Loma Bonita comenzó una verdadera pesadilla para las tropas españolas de Sagua La Grande; entre muchas acciones se destacaron las siguientes: “Los Güines”, “Pailita”,”Rodrigo”,”Cañada de la Perra”, ”Olayita”, ”Sociedad”, ”Sin Nombre”, ”Flor de Sagua”, ”San Diego”,“Las Nieves”,”Macagua”, y ”Yabucito”. El 1ro de Enero de 1899 entró glorioso en su caballo Don José Luis Robau con todo su ejército libertador o “Brigada Sagua” a las calles de la Villa del Undoso cuyo pueblo lo recibió con vítores, flores y arcos de triunfos; el sabio caudillo aprovechó para bajarse por unos instantes de su caballo y entrar en el Casino Español donde los españoles temblaban pensando en algún ataque de furia de los cubanos, pero este solo se había detenido para saludarlos y pedirle al pueblo que respetaran a aquellos ciudadanos sagüeros; con este humanitario gesto, quedaron pues salvados los españoles de posibles represalias futuras por parte de ciudadanos calcomidos por el odio de tantos años de lucha, y por su parte los españoles radicados en Sagua adoraron desde aquel día al brillante general mambí.

El 14 de abril de 1899 fue designado por el Gobernador Militar Jaime H. Wilson para un importante puesto en la Guardia Rural. Fue Delegado por Las Villas en la redacción de la Nueva Constitución; enemigo acérrimo de la Enmienda Platt. En Abril de 1906 ocupó un escaño en la Cámara de Representantes. El 12 de Diciembre de 1909, Siendo Gobernador de Las Villas, fallece este hijo predilecto de Sagua La Grande.


lunes, 19 de diciembre de 2011

Los últimos piratas de Sagua La Grande


Caza de Piratas del Caribe en el siglo XIX

Nuevas investigaciones sobre los últimos piratas, corsarios y bucaneros de Sabaneque capturados por la Armada Americana.

En 1825 Sagua La Grande apenas tenía 13 años de fundada, pero ya respiraba aires de Villa con su gran iglesia de tablones, ayuntamiento, contaba además con su primer hotel con fonda, tenía un médico cirujano, una farmacia, y sobre todo, ya exportaba desde décadas pasadas maderas para los astilleros de La Habana y España, sogas de majagua, tabaco, mieles y frutas, entre otros productos. Claro que la población era aún muy reducida y solo abarcaba un caserío junto al río; todo lo demás era pura selva virgen y algunas plantaciones en las haciendas que lo rodeaban.

“La barcaza “cazadora de piratas”: “Gallinipper” de origen norteamericano, recorría por estos tiempos la costa norte cubana en busca de los últimos piratas del Caribe y en uno de estos recorridos a lo largo de toda la costa, hacia el Este de la Isla de Cuba, el Capitán McKeever llegó a la boca del Río Sagua La Grande donde en silencio dobló hacia su interior en busca de un campamento de bucaneros. Entre lo alto del tupido follaje de la rivera avistó los mástiles de la embarcación que usaban estos piratas para sus fechorías por los cayos de Sabaneque y sin pérdida de tiempo los atacó completamente desapercibidos”.

“Los tripulantes de la goleta pirata, anclada en una de las orillas del río Sagua, gritaron que se rendían ante un ataque tan inesperado pero cuando el “Gallinipper” se acercó a ellos, comenzaron a dispararles ferozmente de forma traicionera. El combate fluvial fue acalorado pero finalmente la goleta fue capturada y la base de los piratas completamente destruída”…

Este es uno de los numerosísimos relatos que han dormido por casi dos siglos en los archivos de la Armada Americana sin que ningún historiador cubano se huviera percatado de su existencia. En ocasiones 30 años de la vida de un pueblo se comprimen a solo un segundo de información histórica, y es que fueron precisamente más de tres décadas el tiempo que duraron las operaciones “caza-piratas” del gobierno norteamericano en las costas cubanas, evento que cambia muchísimo la visión que se tiene de vida en la Cuba colonial de principios del siglo XIX.

La primera guerra fluvial surgió en contra de los piratas que desde mucho tiempo atrás infestaban el Caribe y el Golfo de México perjudicando por tanto a los habitantes de estas áreas y a la navegación mercante y de pesca. A principios de 1820 los archivos de la Armada registran casi 3000 ataques de Corsarios los cuales habían sido realizados a buques mercantes. La pérdida financiera era asombrosa; el asesinato y la tortura común, el temor en las poblaciones costeras era inenarrable.

Es por esto que en 1822 los Estados Unidos de América forman el famoso Escuadrón “West India” dirigido por el Commodoro Mr. James Biddle para hacer frente a los piratas del archipiélago cubano. Tantos miles de cayos, tantos ríos, arroyos, y oscuras selvas hacían muy dificil esta actividad de capturas. Era una lucha muy incómoda y desigual teniendo en cuenta que siempre los “escondidos” tienen mayor ventaja que los “buscadores”, pero además se hacía muy engorroso, costoso y peligroso el adentrarse en parajes desconocidos de la costa cubana de principios del siglo XIX, bahías no dibujadas en escala apropiada para la navegación, ríos y lagunas completamente ocultos por la abundante selva tropical, los mosquitos, el intenso calor del caribe, todo sumado a un enemigo implacable con sofisticados trucos y trampas para los “cazadores” y perfecto conocedor del terreno y sus aguas fluviares y marinas. El Comodoro Biddle había comenzado atrevidas incursiones en barcas con tripulaciones que operaban durante días, lo mismo bajo el ardiente sol cubano que bajo peligrosas tormentas tropicales. Llegaron a inexploradas ensenadas, extrañas lagunas y pequeños ríos en Bahías traicioneras para atrapar a los delincuentes. El Teniente James Ramage narra el asalto a una guarida de piratas cerca de Bahia Honda en el occidente de Cuba, describiendo como el Teniente Curtis descubre y ataca uno de los campamentos piratas en la costa y capturan una Goleta, pero los piratas escapan tierra adentro.

Para lograr una eficiencia en tan arriesgada empresa naval surge la historia del primer buque de vapor de la marina de E.U. para luchar en aguas costeras y fluviales. El barco “Sea Gull” que había sido construido por la Empresa de Vapores Fluviales “Connecticut Steam Boat Company Hartford” de Connecticut y lanzado en noviembre de 1818, fue comprado en diciembre de 1922 por la Armada para su uso como buque contra los piratas que operaban a lo largo de la costa cubana. “See Gull” fue el segundo buque de vapor de la Armada de los Estados Unidos y el primero en servir activamente como un buque de guerra. También la barcaza “Gallinipper” fue uno de los cinco barcos equipado con velas y bancos de doble remos en enero de 1823 para el servicio con el capitán David Porter del Escuadrón “West India” que era conocida como:" Flota Mosquito", instalado en el marco de un acto del Congreso aprobó 20 de diciembre 1822 para las Indias Occidentales y el Golfo de Mexico para la represión de la piratería. David Porter personalmente organiza este comando y lo establece en Key West. La "Flota Mosquito" se le llamaba así en alusíón a la pequeñez de los buques, lo cual les permitía maniobrar más fácilmente en áreas complejas de canaletes, esteros, ríos, arrecifes y cayos que eran donde se escondían los piratas desde siglos anteriores. Los cayos de Sabana-Camagüey siempre fueron los preferidos de estos “Hermanos de la Costa” debido a su estratégica posición con respecto a la “Ruta del Oro”.

El 14 de febrero de 1823, una escuadra compuesta por 12 buques, zarpó de Hampton Roads para su base en la isla de Thompson (más tarde llamado Key West o Cayo Hueso, Florida), a través de un tortuoso recorrido por el Caribe, mientras que “Gallinipper” y los demás barcos, a cargo del Teniente Newell, cargadas en dos goletas fletadas, llega a la base unos pocos días más tarde. Al llegar a Thompson's Island el 3 de abril, el capitán Porter desembarcó tiendas, almacenes, equipos y barcazas, más la dotación de la tripulación de Peacock. ”Gallinipper”, una de las más activas barcazas, participó con éxito en varias expediciones contra los piratas que operaban en la costa de Cuba. El 8 de abril de 1823 esta junto a las barcazas de “mosquitos”, bajo el mando del Teniente CK Stribling, capturan a una goleta pirata cerca de La Habana donde dos de sus tripulantes fueron muertos y uno capturado, los otros pudieron escapar tierra adentro.

En julio de 1823, el Teniente WH Watson al comando de “Gallinipper”, con la ayuda de “mosquitos”, capturó la goleta pirata “Catilina” y un campamento cerca de Sigaumpa Bay. “Catilina” era comandada por el famoso pirata Diaboleto el cual perdió cerca de un tercio de su tripulación en el combate, de aproximadamente 75.

En junio el Commodoro David Porter regresó a Washington en el “Sea Gull”, haciendo el viaje en nueve días. En julio de 1824, el teniente Isaac McKeever asumió el mando y regresó a las Indias Occidentales abordo del mismo, patrullando las costas cubanas hasta marzo de 1825. En este momento, con la barcaza “Gallinipper” y la incorporación de la fragata “Dartmouth” y dos goletas armadas británicas, dieron muerte a ocho piratas y la captura de 19.

En abril de 1825 el teniente Isaac McKeever a bordo del “USS Sea Gull”, descubrió y destruyó otro campamento bucanero al este de Matanzas, Cuba y de ahí continúa su búsqueda hacia la desembocadura del río Sagua La Grande donde se encuentra con un reducto de piratas.

Tardó más de 30 años la extinción total de los últimos piratas de las aguas cubanas, y poco a poco comenzó a llegar la calma en el Caribe. Históricamente el valor de “Flota Mosquito” es innegable.
De los archivos del Centro Histórico Naval (Naval Historical Center) de los Estados Unidos de América sobre sus guerras ribereñas y la creación del “Escuadrón West Indies”.